Amelie lo miró, sintiendo una mezcla de amor y odio. Sabía que amaba a Louis, pero también sabía que su relación con Camille estaba destruyendo su vida. —Está bien, hablemos. Pero debes ser honesto conmigo, Louis. No puedo seguir viviendo en esta mentira, no me gusta que seas cariñoso con Camille —dijo Amelie, con un tono firme. Louis asintió, sabiendo que tenía que ser sincero si quería salvar lo que quedaba de su relación. Se sentaron en el auto, y mientras Amelie se calmaba, Louis comenzó a hablar, dispuesto a enfrentar las verdades que había estado evitando por tanto tiempo. Ella le dijo que la llevara a su nido de amor. —Vamos a dónde somos felices los dos. —No puedo, quede de volver por tu hermana. —Ella puede venirse por sus propios medios. Deja de preocuparte por ella, eso me

