Liam había notado el cambio en la expresión de Renata desde que apareció en la puerta. La vio levantar la cabeza y sobresaltarse por un instante antes de que una expresión de sorpresa iluminara su rostro. Una repentina culpa se apoderó de él al ver aquel brillo en sus ojos. Renata no sabía nada. De lo contrario, no habría reaccionado así al verlo. Cuando Liam dejó las frutas que había llevado sobre la mesita de noche, notó que ya había otra canasta allí, aunque no era la que él le había comprado el día anterior. —¿Ha venido alguien a visitarte? Renata quiso decir que había sido Jayden, pero temía ponerlo en una situación incómoda en el trabajo. Así que respondió con indiferencia que había sido su mejor amiga, quien la había visitado la noche anterior, le había llevado una cesta de frut

