LI Por los altavoces se hizo una primera llamada para que empezaran a ocupar los asientos del teatro. Fito tomó de un brazo a Dan, que parecía en otro mundo, pero se detuvo en seco cuando vio a Jackson, a lo lejos, tan o más elegante y atractivo que ellos mismos. A su vez él los encontró con sus ojos y pareció sorprendido, luego sonrió y le saludó con una mano arriba. Dan lo miró, contestó con una inclinación de cabeza y se quedó como atornillado al piso. Jack siguió hacia adentro y desapareció entre el río de gente. Fito había visto aquello y supo que no había sido del agrado de su amigo. —Fito, tengo que ir al baño un momento y llamar a... tú sabes quién. Por favor, entra, yo iré en un par de minutos. —Dan, si quieres nos vamos, aún podemos hacerlo. —Vamos, no te preocupes, solo qui

