Capitulo 5

1446 Words
ADAM La veo a los lejos y las ganas de acercarme, tomarla entre mis brazos llevándomela muy lejos se apoderan fuertemente de mí, cuando la camioneta ya se ha ido, ella sonríe así como lo hizo cuando apenas me vio  el día de mi fiesta. Sin darme cuenta mis pies se mueven hacia ella y en pocos minutos estoy cruzando la calle, mientras más me acerco veo su enorme barriga, un golpe en el pecho me llega repentino y una sensación de vacío se instala en mi estómago con el pensamiento instantáneo que surge al mirarla «Un hijo, mi hijo» está tan hermosa aun cuando se ve con algo más de peso, se ve hermosa; mis ansias por acercarme se hacen fuertes y acelero mis caminar, de pronto noto que detiene sus pasos y me quedo mirándola muy quieto. Su rostro palidece y una leve mueca de dolor se refleja en el lleva su mano a la parte baja de su vientre y un leve jadeo sale de sus labios. Los nervios me invaden  y por primera vez experimento el miedo, miedo a que algo le suceda entonces con tantas emociones en mi interior la llamo: ―Izzy… ―la escucho gruñir y no sé si es por mí o por lo que evidentemente se ve le causa dolor. ―Aléjate de mí ―gruñe entre dientes y su boca se abre haciendo una mueca de incomodidad silenciosa. ―No, necesito hablar contigo ―aclaro mis intenciones ― por favor quiero hablar contigo. ―No ―niega y se voltea a verme muy molesta ― quiero que te vayas muy lejos de mí, al final ese fue tu deseo cierto, entonces empieza cumplir tú mismo. Su rostro ahora menos pálido se torna sonrojado y sus palabras son en un tono amenazante, dejándome muy en claro que no me quiere cerca.  Ella se mueve da algunos pasos y por su puesto yo la sigo, cuando está cerca de la escalera se detiene  de golpe. ―¿Estas bien? ―pregunto de verdad preocupado. ―Solo aléjate de mí ―mi ordena, y un quejido bajo sale desde su garganta sus manos tiemblan y nuevamente sostiene su vientre. Izzy comienza a respirar pesado, me cambio al frente de ella al verla inclinarse un poco, quizás este teniendo algún dolor por su inmensa barriga. La preocupación que me embarga hace surgir un instinto protector que no sabía tenia y menos que sentía por ella. ―No estás bien, ¿te duele algo?, quieres que haga algo por ti ―consulto con preocupación. ―A-le-ja-te ―afirma con determinación. ―Qué pasa contigo evidentemente tienes algún malestar y solo me alejas no seas infantil estoy preocupado por ti, por el bebé. ―Ja, ja, ja ―suelta una carcajada alta y con su rostro enrojecido y un poco sudoroso la hace ver muy molesta ―no me hagas reír, tú estás preocupado por mí, por mi bebé, por favor no seas tan falso. De pronto se endereza y hace esa muequita que tanto me gusta de ella, cuando está molesta y todo digna. ―No estoy haciendo un chiste, Izzy, veo claramente que tienes algún malestar ―bufa y cruza sus brazos dejándome ver una sonrisa de burla en sus labios.     ―Sí verte me causa malestar, estar cerca de ti me abruma demasiado, por eso vete y olvídate de volverme a buscar. »Oh, mejor ve atender a tu caprichosa esposa, que seguro debe tenerte un GPS para mantenerte vigilado, piensa que ella no le gustará saber que no la obedeciste y se va a molestar contigo. ―No me hables como si fuera un tonto al que le dicen que hacer. ―Disculpa que te corrija pero realmente eres un tonto al que le dicen que hacer Se gira para continuar su camino, y molesto por sus palabras la tomo del brazo reteniéndola ―Me vas a escuchar te guste o no ―nos quedamos viéndonos por algunos segundos «Genial sigue jodiendolo Adam felicidades » pienso mientras la veo fijamente. ―No te voy a escuchar y no puedes obligarme. Toma su bolso y rebusca dentro de este para unos segundos después sacar su celular, entonces pienso que llamará al imbécil de hace rato y  no quiero perder la oportunidad de hablar con ella, merezco ser escuchado aun cuando me equivoque, en un impulso ansioso le arrebato el teléfono. ―Que mierda, Adam, estás loco o qué demonios te pasa, devuélveme mi celular ―reclama mientras intenta quitarlo de mi mano, como soy más alto no lo logra y evidentemente eso la hace molestar más. ―Escúchame y te lo devuelvo. ―Eres lo peor, no te voy a escuchar no quiero hacerlo y no la haré jamás, te lo dije. ―Ah, con que es eso, estas resentida porque como ser humano que soy me equivoque. ―¿Equivocarte?, es en serio, me diste la espalda cuando más necesité y ni siquiera me escuchaste. ―Sí te escuche ―refuto sintiéndome molesto ―No solo me oíste, pero para nada escuchaste lo que te estaba diciendo y en realidad fui muy clara contigo no quiero saber nada de ti, déjame en paz y dame mi teléfono. ―Bueno entonces escúchame tú, deja de lado tu maldito orgullo y escúchame, merezco poder decirte lo que vine a decir. ―¿Sabes qué? quédate con el celular a ver si así eres feliz. Nuevamente reanuda sus pasos avanza un poco más rápido y la sigo me hierve  la sangre porque no me deja hablar con ella. ―Bueno ya que no quieres detenerte a escucharme quiero que sepas que voy a pedir la paternidad de ese bebé ―la veo detenerse de golpe pero no se gira sus manos se cierran en puños a su costado ―de mi hijo. Pude creer que me gritaría, que mandaría al demonio, pero nunca que me atacaría con sus puños maldiciéndome una y otra vez.   Sus puños golpean mi pecho con fuerza, sin embargo me mantengo firme evitando retroceder. ―No tienes ningún derecho no te acercaras a mi hijo, tu egoísta miserable, es mío ―También es mío ―sostengo sus manos para evitar que se dañe ―yo soy su padre. ―Tú no eres su padre, Aron es más padre de mi bebé que tú, él será su padre. ―¿Qué acabas de decir? ―gruño celoso y enojado, de ninguna manera dejare que otro tenga lo que me pertenece ― ¿Crees que voy a dejar que un idiota se haga pasar por el padre de mi hijo y que me voy a quedar con los brazos cruzados mientras veo. ―Pues ya lo hiciste una vez, será nada para ti, quedarte con los brazos cruzados ―se remueve buscando soltarse, pero la retengo. ―Escúchame bien, Izzy, no voy a renunciar a mi derecho de ser padre, te parezca o no, así que prepárate para compartir a nuestro hijo, porque voy a pelearte mi derecho a la  paternidad y si me pones muy difícil el camino te peleare la custodia, vengo dispuesto a todo. ―Desgraciado, tú…―sus palabras se cortan y se encoje quejándose un poco la suelto pensando que quizás he apretado mucho sus manos. Al contrario de alejarse se sostiene de mi camisa con fuerza y se agacha más quejándose del dolor. ―Ay no… necesito mi celular ―murmura y la veo mientras siento mis pies humedecerse. ―¿Qué…? ― interrumpo mi cuestionamiento al ver el líquido que se esparce debajo de nosotros «eso es lo que creo es» ―Necesito llamar a Aron, por favor dame mi teléfono ―comenta mientras sigue sosteniéndose a mí. ―Para qué llamarías a ese ―idiotamente pregunto. ―Necesito ir al hospital, estúpido, acabo de romper fuente. ―Entonces yo te llevo ―digo mientras coloco su celular en mi bolsillo y la tomo entre mis brazos de lado. ―Bájame, qué crees qué haces, quiero llamar a Aron. ―No, si hay alguien que deba encargarse de la situación soy yo ―Quiero llamarlo a él, es quien sabe lo que debemos hacer, bájame quiero llamarlo ―se remueve y hago un poco de esfuerzo para evitar que se caiga. Cruzo la calle y llego al auto, mientras ella sigue gritando que la baje y le dé su celular. Lo siento mucho pero este momento no se lo voy a regalar a un imbécil que quiere jugar a la casita con mi hijo y mujer, sí porque Izzy es mi mujer y me encargaré de asegurar eso.      
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