Capítulo 4

1426 Words
TENGO OTRAS HISTORIAS MAS AVANZADAS SI DESEAN IR LEYENDO Y QUE LA ESPERA NO SE LES HAGA LARGA. */*/*/*/*//*//**/ IZZY ―Buen día, cariño ―escucho lejano mientras un cálido contacto en frente me trae de mi ensoñación. ―No, quiero dormir ―murmuro mientras aprieto más las mantas sobre mí. ―Ja, ja, ja pues es usted señora la que quiere trabajar hasta el último día  ―me responde mientras me quita la manta y aunque el ambiente es cálido mi cuerpo se resiente un poco. ―Déjame en paz, Will, de verdad fuera de mi habitación ―mando mientras le arrojo una de las almohadas adicionales. ―Yo me iré, pero, Aron, vendrá en unos minutos…―canturrea mientras ríe y cierra la puerta con fuerza. «Mierda debo levantarme sino quiero que Aron deje mi trasero en casa» No puedo perder este avance, luego de tanto tiempo de discutir que podía seguir hasta los últimos días yendo a la oficina para alargar posteriormente la estadía con mi nena, y aunque lo tengo muy en claro el tiempo me gana y la puerta vuelve abrirse pero ahora es Aron quien entra con esa sonrisa de lado sus ojos claros, su cabello perfectamente peinado hacia atrás, con ese elegante traje azul marino que hace que mi corazón lata de golpe y de manera sorpresiva. De verdad me gusta, pero lo que creo que más me atrae es su insistencia en hacerme sentir lo más valioso para él. Desde el día que lo conocí hace unos meses atrás nunca imagine que lo que pintaba como una buena amistad terminaría convirtiéndolos en mis inquilinos y por supuesto a él en mi pretendiente «suena tan absurdo», lo cierto es que no le importó ni importa la existencia de Ainara, si es el nombre que llevara mi hija, o como él dice nuestra niña. El cariño que este hombre me ha dado en tan pocos días me ha superado en mil las sensaciones o reflexiones que pueda tener en si es o no correcto que lo acepte. Aron acaba de empezar su propia empresa junto con su hermano Will, quien es menor, ellos decidieron vender todo lo que tenían y empezar su propio imperio, aman la tecnología , pero sobre todo lo que tenga que ver con lo autosustentable, así que buscando asesorías encontraron la manera de hacer esta reusable y que a su vez fuera útil para cientos de necesidades … Van en inicio pero han surgido muy buenos negocios y de hecho están ansiosos porque están a la espera de la respuesta de un posible socio que tiene más años que ellos en experiencia con el tema del reciclado y es el hombre que los mantiene en vilo por lo momentos. Sin darme cuenta se acerca hasta la cama y se sienta a mi lado y trato de preparar mi mente para lo que sigue, su voz ronca y sexy, dándome los buenos días. Sin excusarme en las hormonas este hombre, con un cuerpo de infarto, una estatura de un metro noventa que dejan ver muy claramente todos los centímetros de tentación que posee, hacen que mi cuerpo reaccione y realmente estoy considerando dejarme llevar por toda esa tensión que generamos cada vez que estamos cerca «Bueno no diría llevar sino incinerar, realmente me gustaría carbonizarme con sus besos y cuerpo, Uff, que calor »    ―Buenos días, mi querida Arwen ― Y sí desde el día que lo conocí me dice ese mote cariñoso Según el soy lo más bellos y preciado que tiene en su vida, así como Aragón el personaje del señor de los anillos la tenía a ella. Y después de la primera vez no logre que dejará de decirme así, entonces surgió que cuando él se molesta «Y sí que se molesta»  me llama por mi nombre hasta mi hija salta. Tiene poder su voz resonando potente alrededor cuando está molesto y aunque se pueda pensar que grita es todo lo contrario mientras más calmado está más enfurecido se encuentra.   ―Buenos días, Señor de las torres ―luego de que nos dimos el primer beso hace un mes cuando decidimos «bueno más yo, ya que él solo esperaba por mí» ciertamente cada vez que tenemos oportunidad nos besamos, así justo como ahora lo hacemos mientras nos devoramos los labios y su mano acacia mi panza «Es una manera de saludar a mi hija» me dijo la primera que lo hizo «No quiero que se sienta celosa»   ―Es hora de alistarnos ―comenta una vez separamos nuestras bocas ―al menos que quieras quedarte, entonces no tendré problemas en que te quedes en esa cama. Solo sonrío negando entonces le tiendo la mano y me ayuda a moverme un poco más a la orilla para levantarme de costado, estoy en las últimas semanas, y estos ultimo días he estado más agotada que los primeros, no obstante quiero seguir trabajando lo más que pueda, tampoco es que haga mucho esfuerzo, hace poco compramos una camioneta para movilizarnos todos, ya que estamos en modo ahorrativo hasta que las inversiones den frutos más estables, son los esfuerzos los que te dejan el éxito. Y así él o Will me llevan y traen a donde quiero o necesito, aunque no salgo mucho y menos estos últimos días, nos ha funcionado, y mucho para la tranquilidad del señor controlador, angustias.   ―Voy a tomar una ducha y me arreglo para irnos, ¿te he hecho tardar? ―consulto por sus compromisos, siempre son muchos y antes lo colocaba muy temprano, luego las dejo para luego de mi hora de entrada. ―No mi amor, te espero abajo, ¿te provoca algo especial? ―Puedo obtener un poco de tocino hoy ―consulto a mi nutricionista personal, en serio se ha tomado a pie de la letra esto de cuidarme en el embarazo y de hecho sé que en lo que esté a punto de bajar aparecerá en mi puerta y me ayudara a bajar las escaleras. Aunque se pudiera pensar que me hostiga a mí me parece tierno y quizás otras personas odien que tengan atenciones sobreprotectoras con ellas, pero yo, las amo. Me alisto en tiempo record y me acerco a la puerta queriendo ganarle esta vez, pero fracaso porque ya está allí habla por teléfono y al verme me regala una hermosa, impactante y seductora sonrisa, que me hace replantearme esperar hasta el nacimiento de mi nena para dar el siguiente paso.    Me tiende su mano, la agarro, sintiendo esa calidez y seguridad que me llena al sentirlo. Un espectacular desayuno nos espera en la mesa que se encuentra en la cocina, colocada por él, ya que los banco del mesón son muy altos y es peligroso para mí. Y me emociono cuando veo mi ración de tocino súper dorado en mi plato, por supuesto que como todo sin dejar nada en el plato, luego hago uso del baño de abajo, habilitado para no tener que subir de nuevo a mi habitación. */*/*/*/* Salimos y todos ya en el auto conversamos un poco de todo, hasta que llegamos a mi empleo, el detiene el auto y como cada mañana dice: ―Espera te ayudo a bajar ―y sale raudo hacia el lado de mi puesto. ―Gracias ―menciono al verlo abrir mi puerta. ―Que tengas un buen día ―desea mientras me abraza y yo me dejo embriagar por su perfume. ―Igualmente para ti cariño ―respondo. ―Amo cuando me dices así ―me deja un beso en mi frente, aprieta un poco mi mano y se sube a la camioneta. Me quedo allí esperando que la camioneta avance y muevo mi mano porque sé que me mira por el retrovisor, entonces me giro para adentrarme en el edificio y sucede mi cuerpo se tensa, un escalofrió recorre mi espalda y una punzada me golpea el vientre… sostengo con mis manos la parte baja de mi barriga tratando vanamente de minimizar el dolor y lo peor sucede cuando escucho su voz. Esa voz que pensé en nunca más oír, que rece por días no escuchar jamás, aquella que se repitió en mis pesadillas muchas veces, la que se hacía eco que me atormentaban en los momentos menos esperados, esa que Abraham alejo con todas sus palabras bonitas, con las promesas firmes y cumplidas, con las frases de consuelo más tiernas, esa que hace estremecer mi cuerpo de ira y decepción. Esa voz, la voz de Adam Sancom… nombrándome: ―Izzy…            
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD