Adam Salgo con furia de la casa de Izzy recordando sus palabras, me pone de mal humor me harta que todos supongan por mí y ahora ella me juzgue porque me equivoque si no soy perfecto sin embargo aquí estoy asumiendo mi error y demostrando mi deseo de que todo mejore. Llego a mi casa y voy directo al despacho aun no llega el medio día y el ánimo me puede. Decido llamar a Darius para saber el avance de la denuncia y la solicitud de reconocer a mi hija. Suspiro al recordar ese pequeñito ser en mis manos, adoro esa sensación de plenitud y fuerza que sentí al escucharla llorar al nacer, también cuando la vi ser sostenida por el doctor, me parece mentira que un ser tan pequeño me pueda llenar de tantas sensaciones y me aborda este sentimiento de protección que experimente cuando la vi en l

