24

2030 Words
Caminaron por horas hasta que la noche estaba pronta a caer cuando el primer suceso desconcertante tuvo lugar. Estaba cansada de la ardua caminata en un terreno tan irregular como lo era el de esas montañas, no obstante, estaba atenta y aún tenía energía por agotar. El Sargento Garren caminaba en diagonal a ella, y debido a que la posición de Xian era la de la esquina de la formación, no estaba tan cerca. Aunque tampoco lo estaba del Capitán Kang. El cielo estaba oscureciendo, y todo parecía haberse desarrollado de una forma muy tranquila y regular para ser cierto. Por eso, aunque todo sucedió más rápido de lo que pudo procesar, no le sorprendió. Se escuchaban los sonidos extraños de los insectos y animales a la lejanía, aún debían caminar por unas tres horas para refugiarse en una de las cuevas ocultas y seguras en el camino. El Capitán Kang se detuvo alzando la mano y cerrándola en un puño. Alto. Esa era la señal. Xian se detuvo de inmediato, al mismo tiempo que el Sargento Garren repitió la seña, probablemente por el hecho de que ella había estado con los ojos más al pendiente del Capitán a Kang que del Sargento Garren, pero fue solo en ese momento que fue consciente de ello. Algo que también debía detener era eso. Xian observó que el Capitán Kang estaba alerta, aunqu epara ese punto todos los estaban. Él retrocedió hacia ellos, colocándose en la misma línea que la líder Alice y el Sargento Garren, pero a unos diez metros de Xian. Observó al Sargento Garren, este mira a hacia el cielo. Ellale imitó tratando de buscar lo que él buscaba. Fue allí que sucedió. Una especie de mariposa de gran tamaño, probablemente de medio metro, salió de entre las hojas de los árboles, era de un color verde que se podía confundir con el de las hojas, pero su cuerpo era tan oscuro como la tierra. Su cuerpo era inquietante, pero más lo era el peculiar sonido que ahora pudo identificar Xian que le pertenecía a la mariposa. La mariposa voló sobre ellos, Xian intentó no reaccionar a ella, otros se agacharon instintivamente. En cambio, Xian sujetó con fuerza el arma en sus manos. Debió haberle disparado, pero no lo hizo, y pronto se arrepintió cuando vio que luego de volar en una dirección, regresó, y como si supiera a quien a****r, la mariposa voló hacia el Capitán Kang pegándose en su espalda. —Capitán... —Salió de sus labios y dio un paso en su dirección pero se detuvo al ver la seña que él hizo con su mano. Cerró el puño a un lado para que todos pudiesen verlo. Fue allí que vio hacia la líder Alice y notó que ella también había avanzado un paso hacia él. Se quedaron quietas. Xian sintió su corazón latir acelerado llenándose de preocupación. ¿Qué era lo correcto por hacer? El capitán Kang no se movía, la mariposa tampoco lo había hecho. Lo inquietante era la forma en la que esta casi cubría la espalda del Capitán Kang. Los segundos se hicieron largos para Xian. Como ya reconocía el sonido que producía la mariposa, no le fue difícil identificar el sonido que provino de otra, la cual salió de un árbol sobre ellos como lo había hecho la primera. La mariposa voló sobre ellos. El Sargento Garren les hizo la seña y todos se agacharon, incluida ella. El equipo de tactica y reconocimiento también se había agachado. Una tercera mariposa pasó sobre la cabeza de la líder Alice pero no se detuvo sobre ella sino que siguió volando alrededor junto a la segunda mariposa. La primera seguía en la espalda del Capitán Kang que no se había movido ni un poco. Para que su reacción y orden fuesen esas, Xian analizaba fácilmente que debían ser venenosas, de lo contrario habrían seguido su camino. Cuando la cuarta y quinta mariposa aparecieron volando sobre ellos, un mayor problema se hizo presente, un dron de reconocimiento apareció varios metros delante de ellos. —Cubierta, ahora — ordenó la voz fuerte del Capitán Kang. Todos inmediatamente sacaron sus respectivas telas reflectivas del bolsillo en sus hombros derechos, pero para Xian todo ocurrió más lentamente. En un instante, ella pensó que el Capitán Kang no podría moverse o sacar la tela a causa de la mariposa, así que ella no lo analizó por demasiado tiempo, así que solo actuó. Xian corrió por los metros de separación sacando la tela con una de sus manos, mientras que con la otra sostenía el arma, con esta proporcionó un golpe rápido y seco a la mariposa. No tuvo el suficiente equilibrio así que cayó de espaldas al suelo justo al lado del Capitán Kang, este al comprender su maniobra tomó una parte de la tela y y se lanzó al suelo junto a Xian. Justo antes de que la tela le quitase visibilidad, Xian detalló a la mariposa, que hizo un sonido como un grito agudo, unas púas salieron de su cabeza y se lanzó hacia ellos. Pero todo lo que observó fue la tela cubriéndola en el momento justo. El capitán Kang cayó boca abajo a su lado. El cuerpo de la mariposa golpeó la tela sobre ellos. —Tus piernas — indicó el Capitán Kang. En un instante, Xian las recogió adentrándolas en su pequeña cobertura. El brazo del Capitán Kang pasaba por encima de su pecho y su mano sujetaba la tela justo al lado de su hombro, resultado de haberla tapado con la tela. Xian miró a su rostro determinado y concentrado. —Voltéate — agregó él. Ella no lo pensó, su cuerpo obedeció incluso antes de que conscientemente su cerebro le diera la orden, después de todo y alguien lo había ordenado por ella. Justo en cuanto se volteó sintió un peso golpear su espalda, fue como una patada en el punto medio. Le había dolido. —No te hará más daño. La cubierta resistirá. Xian lo observó. Sus ojos definitivamente eran los más peculiares y distintos que había visto entre todos. La forma alargada y redonda al mismo tiempo, siendo tan grandes y pequeños al mismo tiempo, capturando su atención en ese color oscuro que poseían. Él no parecía desesperado, pero sí preocupado. De nuevo percibió el golpe de la mariposa contra ellos, pero esta vez había golpeado al Capitán Kang. —¿Está bien? — le preguntó al instante. —Solo resiste un poco. Al decirle eso, él bajó la cabeza pegando su frente de la tierra. Xian entendió que le había dolido, y también que solo quería silencio así que lo hizo. La mariposa golpeó una vez más, pero esta vez, dio a la cabeza de Xian, haciendo que su mejilla golpeara el suelo tan fuerte que se sintió aturdida y cerró los ojos soportando el impacto. Pasaron un par de segundos hasta que pudiera volver del todo a sus sentidos. —¿Está bien? — preguntó esta vez el capitan Kang. Ella pegó la frente del suelo. —Sí. Estaba cansada más que adolorida. —No debió saltar hacia mí — se quejó. —Para usted ser defendido por mí siempre parece la decisión incorrecta — respondió a la defensiva. —No, esta vez fue lo correcto. Xian giró la cabeza hacia él y lo observó sorprendida. —¿Lo fue? —Sí — su expresión seguía siendo seria, digna de su título de Capitán —. No habría podido quitar la mariposa a tiempo por mi cuenta antes de que el dron terminara de acercarse, lo que habría revelado la ubicación de todo el grupo. Su prioridad debe ser siempre el Sargento Garren, pero haber cubierto mi espalda, fue la decisión correcta para protegerlo al final. ¿Podría alguien ser tan abnegado? Estaba sorprendida. No lo había dicho porque ella lo había salvado a él en específico, sino porque salvarlo en ese momento implicaba salvar a todo el grupo. —Al menos le ha parecido buena decisión. —Lo fue. La forma en la que cerró sus párpados lentamente y los abrió, le pareció un gesto que suavizó su expresión facial un poco. —Combatiente Xian, por favor asegure la esquina. Fue en ese momento que cayó en la cuenta de que el brazo del Capitán Kang reposaba en la parte superior de su espalda, ya que continuaba sosteniendo la esquina de la cubierta cerca de su rostro. —Sí, señor — su voz sonó más temblorosa de lo que pensó. Con cuidado de no tocar su mano, Xian tomó la tela de la cubierta dispuesta a soltar el broche para clavarlo en la tierra, cuando el capitán Kang hizo algo que pudo detener hasta la circulación de su sangre... Colocó la palma de su mano contra la espalda media de Xian, mientras preguntaba: —¿Le duele si hago eso? — hizo presión hacia abajo. Entre el dolor y el contacto, no supo en realidad qué le robó el aliento. O en realidad sí lo sabía. —¿Combatiente Xian? Su mano se percibía más caliente que nada, como si el calor de su mano fuese capaz de atravesar la chaqueta térmica que usaba. No le miró, solo se concentró en el broche de la cubierta. —S..í. —¿Duele? —Sí — aclaró su garganta —, un poco. —¿Solo duele si hago presión? —Yo... no.., — ¿Así? Volvió a ejercer presión con la palma de su mano. Xian prefería que no lo hubiese hecho, no por el dolor que le producía, sino por la forma en la que su pecho se comprimió y su corazón saltó aún más acelerado. —Duele — musitó. —¿Ahora? Él apartó su mano, Xian no fue capaz de mirarle así que siguió observando el broche de la cubierta, sintiendo su rostro arder, pero más que su rostro, ardía el lugar de contacto. —¿Le duele? — insistió. Lo analizó solo un instante y respondió: —No. —Bien — concluyó él —, esas mariposas son más pesadas de lo que parecen, toman impulso y su golpe es eficaz, pero no parece haberle producido más que un hematoma. Lo veremos luego. Xian clavó la cubierta a tierra, respiró profundo y giró hacia él, colocando su cuerpo de lado. —¿Y usted? — tomó un poco de valentía — ¿Le duele aquí? Ella colocó la mano sobre su omoplato e hizo un poco de presión. Sus músculos se tensaron e hizo un gesto de queja, así que ella alejó su mano de inmediato. —Creo que solo ha sido un buen golpe, no es nada grave — respondió intentando restarle importancia —. Debemos esperar una hora hasta que el dron se aleje lo suficiente, es el protocolo. A esa distancia, Xian detalló cada movimiento del rostro del Capitán Kang al hablar, pareciéndole más interesantes que antes. —Sí, señor — su voz fue más suave de lo que debería ser, pero su corazón había sido tocado en ese momento. —Ha hecho un buen trabajo hoy. Su tono grave y levemente ronco fueron melodía para Xian. —Su rendimiento es muy notable — continuó —, ha hecho un gran trabajo, considerando sus limitaciones físicas como esencial. Xian sonrió. —Pareciera que ha escuchado al director Hawa. Él alzó solo un poco la comisura de sus labios, colocó una mano sobre la tierra para apoyar su cabeza sobre esta como almohada. —Reconozco la verdad, sea que me sea iluminada o no . —Es bueno en eso. —Debo serlo — suspiró —. Descanse un poco, combatiente Xian, esta hora de retraso hará que debamos correr para llegar a tiempo a la cueva oculta más cercana, recobre un poco de energía. —Sí, señor. Debería usted hacer lo mismo. —Lo haré — afirmó son su tono neutral caraterístico. Sus párpados bajaron casi de inmediato y dio una respiración profunda y lenta. Xian la imitó observando su rostro tranquilo. ¿Qué le estaba haciendo él? ¿Por qué le impactada cada vez más sin siquiera tener intención de hacerlo? 
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD