25

1323 Words
Los días de camino pasaron más lentos y rápidos de lo que pudo ser consciente. Luego del incidente con las mariposas y el dron, nada había alterado su camino. Xian aún trataba de sacar de su mente el rostro dormido del Capitán Kang, y agradecía que su última interacción fue cuando llegó la hora de continuar el camino. Al final de cuentas, el tiempo se le pasó a Xian solo observando al Capitán Kang, así que no pudo recobrar fuerzas adecuadamente, sin embargo, se sintió revitalizada. De resto, solo lo había observado a lo lejos, o habían vuelto a cruzar palabras. Ya finalizaba el tercer día, la noche estaba cayendo y ya estaban a solo un par de kilómetros del refugio, ya iba a terminar su primera parte del entrenamiento en exterior. Se mantengan en formación, los insectos que se acercaron a ellos luego no fueron tan problemáticos. Sin embargo, algunos combatientes habían resultado heridos, pero sin pérdidas que lamentar. Eso se debía a la excelente organización de sus líderes y la ayuda de combatientes experimentados. El Sargento Garren se mantenía a la vista a unos siete pasos en diagonal, y ella alternaba su vista entre él y el Capitán Kang hasta que de nuevo, una seña de alto de su pare los hizo quedarse en su lugar. El capitán Kang hizo una seña para que el Sargento Garren y la líder Alice se acercaran a él y estos lo hicieron, mientras ellos se agacharon y esperaron. Los observó reunirse, no obstante, la noche ya había caído y solo podía ver las cintas reflectivas de su ropa. Minutos después, el Sargento Garren se acercó a ellos y les dio indicaciones de agruparse, lo cual hicieron ordenadamente como una coreografía bien practicada. —El Capitán Kang evaluará la situación en el refugio junto al equipo de reconocimiento, permaneceremos aquí hasta que vuelvan. Manténganse alertas — indicó el Sargento Garren —. Por ahora, regresen a sus posiciones. La mirada Sargento Garren cruzó con la de Xian, este asintió en su dirección y luego se movieron cada quien a sus posiciones. A unos metros, el equipo de reconocimiento, al menos una parte, se movilizó detrás del Capitán Kang con pasos firmes, seguros y rápidos, colocando cierta preocupación en Xian. Lo bueno de la noche, es que se camuflageaban mejor, pero lo mano era que el riesgo era mayor. Treinta minutos en total pasaron para el momento en el que el Capitán Kang regresó junto al equipo de reconocimiento. Estos avanzaron a sus posiciones mientras que el Sargento Garren y la líder Alice se acercaron. Algo no debía estar del todo bien y Xian lo percibía. El frío de la noche golpeaba la piel de su rostro, así que subió la tela para cubrir la mitad de su rostro, también subió la capucha a su cabeza. No pudo verles del todo o claramente, así que prefirió recobrar energías sentándose más cómodamente. Al ver al Sargento Garren acercarse, luego de unos diez minutos, se levantó agrupándose alrededor de él junto a los demás de su equipo. —Tenemos un inconveniente — explicó con tono firme, no parecía preocupado o asustado, probablamente la situación no era tan delicada —. Al parecer, cuando hubo el incidente con el camión de suministros, alguien dejó una de las compuertas abiertas, por lo que entraron un par de osos. El equipo de tactica se encargará de sacarlos. Nosotros nos encargaremos de cuidar la zona, que no se acerquen más animales mientras ellos realizan su función. Avanzaremos luego del equipo de reconocimiento y tomaremos lugar. ¿Entendido? —Sí, señor — respondieron al unísono a voz baja. —Muy bien. Ubíquense detrás de su guía — ordenó. En un momento, el equipo se reagrupó, a Xian le correspondía tomar lugar detrás de Dean. Una vez agrupados, el capitán Kang moción sobre su cabeza una linterna, de esa forma, él avanzó seguido del equipo de reconocimiento. Esperaron un par de segundos y el Sargento Garren avanzó detrás, seguido del guía Dean y el grupo en el que estaba Xian. Avanzaron por unos tres minutos hasta que el refugio estuvo visible para ellos. La compuerta al refugio subterráneo estaba entre abierta, lo suficiente para que los osos entraran por allí, probablemente habrían insectos dentro también. Todo se mantuvo en total silencio, Xian se acostó en el suelo, apuntando con su arma y observando a través de la mira. El capitán Kang fue el primero en entrar como siempre seguido de la líder Alice y el equipo de tactica. Hubo silencio, estaba concentrada en disparar si debía hacerlo... o entrar. El Sargento Garren apareció a su lado. —Todo estará bien — la sorprendió. —De confiar mucho en las habilidades del equipo — contestó sin dejar de observar la compuerta. —Lo hago. Deberías hacer tú lo mismo, no tienes por qué verte tan preocupada, no te pasará nada. Pero Xian no estaba preocupada por ella en ese momento. —Ellos entrarán y anestesiarán a los osos antes de que puedan notarlo — explicó —. El mayor reto será cargarlos de salida. Aún así, en las misiones, no importaba si algo debía ser fácil o sencillo, cuando las cosas iban a volverse un desastre, lo hacían. Los minutos empezaron a correr y los nervios de Xian comenzaron a alterarse. Luchaba por mantenerse serena, debía tener control sobre sus emociones, era lo que más importaba en ese momento. —Quince segundos más y tendremos que entrar — informó el Sargento Garren. Quería entrar en ese mismo instante. Empezó a contar. Diez, nueve, ocho, siete... —Vamos, vamos — musitó Xian. ...seis, cinco, cuatro, tres. El Capitán Kang salió a través de la compuerta moviendo la linterna sobre su cabeza. Xian soltó el aire que no sabía que había estado conteniendo. —Muy bien, avanzamos — Indicó el Sargento Garren. Xian se colocó de pie de un salto y caminó detrás del Sargento. A su lado también avanzaron los demás integrantes del equipo. La compuerta se abrió más, pero se detuvieron justo al frente de ella. —Hemos podido inmovilizarlos con éxito — indicó el Capitán Kang —, son una madre y dos hijos, así que necesitaremos de todo el apoyo para poder sacarlos del refugio. —Sí, señor — respondió el Sargento Garren —. Combatientes esenciales, avancen a abrir camino, los combatientes nativos ayuden a cargar a los osos. —Restauración — respondieron al unísono, Guiados por Dean, los esenciales caminaron a través de las compuertas. Para el momento en el que Xian pasó junto al Capitán Kang, aplicó todo su esfuerzo en no girar a mirarle. No era un secreto para nadie que los esenciales poseían menor fuerza y capacidades motoras limitadas, al menos tendrían más dificultades para llevar su cuerpo a las condiciones de un combatiente nativo, o mejor dicho, a las de un ser humano normal. No podía afectarle esa situación, no podía ayudar con la fuerza que necesitaban para mover a los osos, pero podría igualmente ser una combatiente eficiente. —Comiencen con estos recipientes, apartenlos hacia las paredes — dio la instrucción, el guía Dean. Sin pensar nada más, Xian colocó el arma en su espalda, colocó las manos contra uno de los recipientes y lo empujó con la fuerza de sus piernas. Este pesaba igual que el caucho de gran tamaño con el que entrenó y agradecía haberse llevado al límite aumentando su fuerza. Luego de movidos todos los recipientes, se les indicó avanzar al siguiente nivel para abrir paso y lo hicieron. Momentos después, los combatientes cargaron a los osos subiéndolos a unas camillas improvisadas con restos de metales. Los osos bebes medían dos metros, mientras que la madre unos cinco. Una vez terminada esa fase, se les indicó limpiar los desastres antes de dormir, algunas reparaciones serían hechas por los combatientes del equipo de respaldo y el equipo asegurador de esenciales la semana siguiente. 
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD