Capitulo 10

1142 Words
Capítulo 10 Mia. Cuando estás con la persona correcta, no importa en que situaciones te encuentras, siempre sientes que puedes superar cualquier cosa al lado de esa persona. Ya era sábado, los brazos de Angel rodeaban mi cuerpo de espaldas hacia él. Yo había despertado hacía ya un rato, pero no tenía nada de ganas de levantarme, la noche de anoche fue bastante enérgica que me agoto. Hoy me apetecía quedarme acostada recibiendo mimos de la persona que me abraza. Angel, se mueve detrás de mí y murmura algo entre sueño, lo cual interprete como un buenos días. Me giré hacia él y le pasé las manos por la cara a modo de caricia. —Buenos días, bello durmiente. —abre los ojos y le doy un beso. —Buenos días, amor mío —me devuelve el beso. Nos quedamos unos segundos mirándonos a los ojos y no puedo negar que me encanta el brillo que hay en ellos, es que están hermoso que Dios, me lo quiero comer. —¿Qué te apetece hacer hoy? —me pregunta. —Quedarme todo el día aquí, en nuestra cama abrazados, eso es lo que me apetece —le digo y me sonríe. —Me encanta tu plan. Me da un beso y luego otro y otro hasta que lo tengo encima de mí dándome besos por toda mi cara. —Y bueno, si nos quedamos todo el día aquí, ¿Quién nos traerá el desayuno? Rayos no había pensado en eso. —Bueno, creo que debemos ir a prepararlo entonces. Bajamos a la cocina y preparamos lo más rápido y fácil que encontramos Sándwich. El de Angel tenía muchos ingredientes, pero el mío tenía el doble. Todavía me sigue preguntado cómo es que como tanto y no avanzo ni una libra. Luego de desayunar decidimos ver una película, escogemos una al azar sin darle mucha importancia al contenido. Nos sentamos en el sofá, yo con las piernas sobre las suyas. La cosa es que a mitad de la película hay unas escenas sexuales y yo me tense, nunca había visto una película con escenas sexuales con él, al menos no tan explicitas y bueno, en medio del cachondeo en la peli no sé si fue por inercia o intencionalmente sus manos empezaron a acariciar mis piernas desnudas, ya que mi pantalón de pijama es bastante corto. Yo no entendía por qué carajos estaba nerviosa, ya me había acariciado todo el cuerpo antes y de muchas maneras diferentes. Lo miré sonrojada y lo noto de una vez y esbozó una pequeña sonrisa que lo confirmaba. —¿Te estás sonrojando? —¿Quién? ¿Yo? No, para nada. —Pues yo veo que si —dijo divertido. —Es que hace calor —mentí. —Pero si el aire está encendido —dice ensanchando aún más la sonrisa y entrecierro los ojos. —Deja de reírte —le doy un leve empujón. —Es que no entiendo por qué te pones así. Amenace con lanzarse uno de los cojines —Ya, no me rio —. Levanto las manos en forma de rendición. Rodee los ojos y quite las piernas de su regazo para poder pararme. —Voy a buscar agua —solo he dado un paso cuando me toma de la cintura y me sienta en sus piernas y me besa, me besa con cariño. Lo que pensaba que sería un beso apasionado y ardiente por la situación de la película fue todo lo contrario. Fue un beso lento y lleno de sentimientos, mientras nuestras bocas se movían en conjunto despacio y tocando hasta los últimos centímetros, con nuestras manos inquietas nos acariciábamos el uno al otro. La falta de aire hace que nos separemos y nos quedamos con las frentes unidas mirándonos fijamente. —Te quiero —me dice con la respiración agitada. —Te quiero —le digo de igual forma y me regala una sonrisa no muy típica de él. *** —¿Me estás escuchando? —me pregunta Angel sacándome de mis pensamientos. —Perdón ¿Qué decías? —Amor ¿Estás bien? —No, ayer mi papá me envió una invitación al cumpleaños de una de sus otras hijas —le digo. —¿Y no quieres ir? —inquiere. —Ni siquiera la conozco, y con mi padre no tengo una relación. —¿Y no crees que esta sea una oportunidad para tenerla? Y Conocer a tus hermanas —me dice. —No lo sé, puede que, si lo sea, pero con mi padre que lo único que ha querido es convencerse de que ha hecho las cosas bien conmigo solo por darme lo que según él necesito —. Le digo algo enfadada. —es que no entiendo como he podido vivir tan engañada todo este tiempo pensado que todo lo que me ha dado es. Me frustra, me da rabia todo esto, nunca ha estado para mí. Tomo aire para calmarme. —Cuando mi papá se fue, mi mamá hizo todo lo posible por estar siempre conmigo y que no me sintiera sola. Nunca me dejó sola en un desayuno, comida o cena a menos que tuviera una urgencia en el trabajo, lo cual pasaba pocas veces. En ese entonces yo tenía 6 años y desde ese tiempo no sé lo que es tener una figura paterna —. Mis lágrimas salen, pero sigo hablando, lo necesito. —El sí cumplía con la obligación que tiene todo padre sobre la manutención de sus hijos, y traba de compensar su ausencia en mi vida, cumpleaños y fiestas especiales con regalos y dinero que ciertamente no necesitaba, así que mi mamá guardo todo para cualquier emergencia y cuándo cumplí 18 me dijo total acceso a ese dinero. //Siempre hemos sido unidas. Haciendo cosas madre e hija como ir al parque, al cine o aún SPA. Nunca nos habíamos separado hasta que una vez tuvo que irse a un viaje de trabajo por tres meces, lo cual era muy crucial para su carrera de abogada, en ese entonces me quedé con mi tía y ahí fue que nos conocimos. //Era muy consciente de lo mucho que había sacrificado por mí, nunca la vi cerca de otro hombre hasta que Eddy llego a su vida y la verdad debo confesar que no me caía del todo bien cuando lo conocí y no por la absurda idea que no quería que reemplazara a mi padre, ya que no había padre al cual reemplazar, si no por qué no soportaría ver qué alguien le hiciera daño. Pero después fui tomándole cariño. El año que duraron siendo amigos lo veía muy frecuente en comidas y cenas. Él se fue uniendo poco a poco a nuestra pequeña familia. Angel me abraza con fuerza como si supiera que en verdad necesito este abrazo.
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