Problemas en el paraíso

1040 Words
Una vez termino la conversación con Jonathan, veo un mensaje en mi celular. Es mi amiga Lilly. - Necesito hablar contigo y pedirte un gran favor - parece desesperada. - Claro, cuéntame - le respondo. - Es sobre Jonathan, si quieres voy a tu casa - Me dice - Puedes venir- le respondo. Lilly, quien ha sido mi mejor amiga los últimos años, compartió conmigo en la escuela y es la persona que ha visto toda la amistad que tenemos Jonathan y yo muy de cerca. Siendo tan inestable como ella es, un espíritu joven con alma rebelde, Lilly se ha metido en muchos líos y ha estado con chicos problemáticos, por lo que me preocupo y comienzo a crear hipótesis en mi cabeza sobre qué querrá Lilly decirme, pero decido vestirme para recibirla. Salgo de mi cama, coloco en mis pies mis suaves pantuflas, tomo una toalla y me dirijo al baño. La temperatura está fría, así que me decido por darme un baño con agua caliente, retiro mi pijama y entro a la ducha. Mientras enjabono mío cuerpo, mi mente vuela a los lugares que más me gustan, comienzo a imaginar un día viajando por un estado nuevo, conociendo todo junto a Jonathan. No estaba en mis planes lavar mi pelo, pero él vendrá esta noche, así que pongo mi cabeza bajo la ducha y coloco shampoo en mis manos, lavo mi cabello y el aroma del shampoo me envuelve. No hay manera de que pueda sacarlo de mi mente. Ahora todo gira entorno a nosotros, comienzo a imaginar sus suaves manos acariciando mi cuello, apretando mi cintura y llevándome hacia él. Mientras lavo mi pelo y saboreo un encuentro ardiente, escucho la puerta sonar. Rápidamente suspendo mis pensamientos y me apresuro a terminar mi baño, debe ser Lilly en la puerta, llegar a mi casa le toma poco tiempo, pues vive en el vecindario a unas cuantas cuadras. Salgo de la ducha y tomo la toalla, cubro mi cuerpo y saco la cabeza por la puerta de mi habitación. - Papá ¿Puedes atender la puerta? – Vocifero. - Si, ya voy a ver quién es – me contesta mi padre. Mientras mi padre se dirige a la puerta, termino de secar mi cuerpo, me visto con los interiores, tomo unos jeans y una camiseta para estar cómoda y dejo mi cabello suelto para que se pueda secar. Salgo de mi habitación y me dirijo a la sala, allí esta Lilly, como de costumbre nos saludamos con un abrazo. -Las dejo para que hablen debo irme a trabaja- dice mi padre. -Esta bien, nos vemos para el almuerzo- le contesto Nos despedimos y regreso mi atención a mi visita. -Vaya, estabas lavando tu pelo – dice Lilly. -Si, me desperté con ánimos de estar limpia – contesté con algo de picardía. - He venido para hablarte de algo ¿Podemos salir? – Sugiere con expresión de vergüenza -Por supuesto, vayamos al patio o a mi habitación- doy esas opciones. -Mejor al patio para respirar aire fresco- decide Lilly. Atravesamos la cocina y nos dirigimos al patio trasero, allí nos sentamos en dos sillas de metal en el jardín, cubierta con cojines para hacerlas más cómodas, sentadas una contigua a la otra y comenzamos a conversar. -Tengo algo que confesarte – dice Lilly con mucha seriedad. - Cuéntame ¿Qué pasa? – le digo preocupada. -Tengo que decírtelo porque ya no puedo más con este pensamiento. Estoy interesada en Jonathan, pero no se si a él le gusta alguien más, pues nunca me ha invitado a salir ni nada. Comienzan a sudar mis manos, trago y me asombro, nunca hubiera imaginado que a mi amiga le gustaría el mismo chico que a mí. Los tres estudiamos juntos, pero mientras Jonathan y yo nos acercábamos más, Lilly se la pasaba jugando a la rebelde, faltando a clases y castigada por vandalismo escolar. Ahora resulta que está interesada en mí Jonathan. -Pienso que deberías invitarlo a salir o decirle lo que piensas- le digo, jugando a que le apoyo. -Tengo miedo a que me rechace, por eso creo que deberías ayudarme con él, después de todo ustedes son mucho más unidos y buenos amigos- me dice mirándome fijamente como si tratara de leer mis pensamientos. -Compartimos muchos gustos y hobbies, pero no se si sea buena idea que yo intervenga- le respondo. -Esta bien, sólo quiero que le preguntes si está interesado en alguna chica para yo saber si existe alguna posibilidad, piénsalo y me avisas- dice tratando de convencerme. -Esta bien, no prometo nada, pero si se de algo te avisaré- le digo lo que quiere escuchar. -Gracias ¡Sabía que podía contar contigo! - muy entusiasmada exclama. -Haré lo que pueda- respondo. -Podríamos salir los tres a ver una película y en algún momento puedes decir que tienes algo que hacer y dejarnos solos- Agrega a nuestra conversación. -No estoy segura- contesto. -Por favor, al menos prométeme que lo pensaras- insiste. -Esta bien, lo pensaré- digo para complacerla. -Bien pues ya regresaré a casa, esperaré novedades tuyas porque me has devuelto la esperanza con tu ayuda- dice muy alegre. -Esta bien, charlamos luego- respondo. Lilly se retira a su casa y yo me quedo analizando el grabe error que acabo de cometer. Por un lado, no quería romper su corazón y le contesté lo que creí ella quería escuchar, por otro lado, estoy segura de que Jonathan me quiere a mí, además la sola idea de pensar que el tenga algo con ella me llena de celos. Es más que obvio que ella esta enamorada de él, pero yo estoy recién descubriendo que también le amo. Esta noche hablaré con el del tema y aunque no sé como reaccionará Lilly, las cosas entre Jonathan y yo van cada vez más intensas. Debí decirle la verdad, no debí ocultarle que él y yo tenemos algo y ahora cuando se lo diga, no se como reaccionará. Aún no hemos definido que tan en serio vamos pero lo seguro es que estamos atraídos y nos gustamos. Lilly tendrá que esperar, ahora debo concentrarme en lo que vestiré esta noche. Papá llegará tarde del trabajo y tendremos la casa para nosotros solos.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD