Los días habían pasado y las cosas no mejoraron entre Amira y yo, juro por Allāh que he hecho todo lo humanamente posible para que ella entienda que la religión es flexible, sobre todo dentro de un matrimonio. Pero ella tiene un libreto muy aprendido porque siempre se queda callada a mis quejas o dice los mimos dos monosílabos, he llegado a cuestionar su capacidad de oír o razonar… Las cosas en el castillo están muy tensas, aun así yo he cumplido con la parte que me corresponde, le traigo obsequios, la respeto, pero nada más porque el acercamiento entre ambos es casi nulo, solo compartimos las comidas. Ella se muestra amable y tranquila como una esposa trofeo y no es eso lo que yo busco, soy un jeque el cual tiene muchas responsabilidades y obligaciones, se supone que mi esposa debe encargarse de algunas cosas que conlleva ser la jequesa, pero no lo hace ella prefiere estar en la casa o ir a casa de su familia. En eso pasa sus días y las noches, es aún peor porque ha decidido que tengamos el “acto” como ella lo llama, una vez por semana, cosa que me tiene mal porque me considero un hombre muy activo.
>>Sin embargo, le he dado miles de oportunidades, le he platicado mientras estamos solos en la alcoba, pero ella se queda en silencio y la vez que habló fue para decirme que a ella le parecía bien cuatro veces al mes porque eso es pecado… Ese día casi enloquecí, he tratado de hacerle el amor, pero no me deja, siempre hay una barrera, disfruta solo de un encuentro el cual a mí no me alegra nada, es sumamente difícil tener una erección delante de ella. Mi padre me llamó exagerado cuando hablamos la primera semana de matrimonio, pero llevamos seis meses de casados y nada cambia. Todos en la casa están decepcionados de ella porque fue educada para este puesto, pero le quedo grande, ella debe estar agradecida de que soy un hombre tolerante y respetuoso porque otro ya la hubiese devuelto dejándola muy mal vista, pero aquí sigo siendo infeliz esperando que mi esposa cambie.
La madre de Hassan lo observaba mientras él estaba perdido en sus pensamientos, le resultaba muy decepcionante la actitud de su nuera. Todos los matrimonios tienen problemas, sobre todo al inicio, pero no de esa índole, ellos deberían discutir por tonterías o celos que es lo común en las parejas nuevas. Pero los problemas que hay en este matrimonio son bastante graves, ella trató de intervenir muchas veces hablando con Amira, pero la chica es totalmente cerrada tanto dentro como fuera del dormitorio. Aunque con ella platica más que con su hijo, cosa que es totalmente absurda sin contar que no se involucra en las labores de jequesa, no atiende las fundaciones, ni las escuelas que ha colocado su hijo para los niños sin recurso. Dejándole así todo a ella, cosa que no le molestaba porque llevaba haciéndolo muchos años, pero se supone que su esposo y ella están por jubilarse, por esa razón su hijo es el actual jeque. Otro punto a resaltar es que ella aún no queda en estado, lo que en su situación le aseguraría el puesto de primera esposa atando a mi hijo a su persona, aunque es algo pronto su propia familia comienza a cuestionar su fertilidad porque saben que de eso depende su unión. Mi esposo dice que dejará transcurrir un año y si las cosas no mejoran le dará a nuestro hijo la opción de divorciarse o tomar una segunda esposa que le dé herederos, cosa que Hassan no quiere, él nunca ha estado de acuerdo con tener varias esposas, ese no es el ejemplo que su padre le ha dado.
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Hassan se veía hermoso, mi esposo es un hombre muy guapo y lo amo mucho, aunque está enojado conmigo por mi forma de ser, a mí no me gusta mostrarme en mucho en público, por esa razón no lo acompañó a los eventos, prefiero quedarme en casa o ir a casa de mi familia porque los extraño tanto. Es más, estoy cuidando de mi salud para cuando quede embarazada, ya que mis padres me están presionando mucho con ese tema, yo les he tranquilizado diciéndoles que mi matrimonio va muy bien y que pronto Allāh nos bendecirá con un bebe.
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Amira me observa con cara de enamorada y yo me pregunto ¿en qué momento sucedió eso? Si nuestro acercamiento es casi nulo, tan nulo como mis sentimientos hacia ella. Decidí ignorarla como ella lo hizo conmigo la última vez que tocamos el tema de los hijos, le ofrecí ir a un médico para ver si alguno de los dos teníamos un problema para concebir porque nunca he creído que las mujeres son las responsables. También puede ser el hombre el que no pueda concebir, pero no hay manera de llegar a un acuerdo con ella, no he querido traer a un doctor para que la revise porque eso desataría comentarios en su contra, la señalarían aún más de lo que ya lo hacen por no concebir. Sin contar que respeto mucho a las mujeres como para tomar decisiones sobre su cuerpo, mi madre me dijo que le dé más tiempo, si pasado un año las cosas no cambian ella la llevará al médico.
El padre de Hassan ya no quería a su nuera y eso era un gran problema para Amira y es que el señor había podido conocerla mejor y sabía que ella no era la mujer apropiada para ninguno de sus hijos. Es más como la esposa común de los árabes, que suelen tomar cuatro o cinco esposas, esa mujer sumisa que prefiere ser dominada para tener ningún tipo de obligación. Ella era bendecida porque en su familia le permitían hasta estudiar, pero al parecer su único objetivo es que su hijo la llenara de oro y le permitiera ir a casa de sus padres. No había nada que hiciera a Amira parte de su familia y eso lo estaba haciendo retractarse del trato que habían hecho hace años, por ahora dejaría pasar un tiempo más, si las cosas no cambiaban la devolverían porque ella no pertenecía a este lugar.