Era la noche del 1 de enero de 2021. En la calle llovía a cántaros y hacia frío, pero entre las cuatro paredes de la habitación del hotel hacía un calor que quemaba. Llevaba puesto un vestido n***o y calzaba unos zapatos del mismo color... De rodillas le bajé el pantalón a mi padre, y cómo no llevaba ropa interior me encontré con su v***a parada. Mirándolo a la cara y cogiendo sus nalgas le lamí las bolas y la v***a, lentamente, luego se lo meneé y lo succioné. Él me agarró la cabeza y me la clavó profundamente en la boca decenas de veces... Me miró y me preguntó: -¿Te gusta? ¿Te gusta sentir mi polla en tu boca mientras se pone más y más dura? Mamando cómo una viciosa que soy, asentí con la cabeza al tiempo que de mi boca caía saliva mezclada flujos de su polla. Al rato sentí cómo cont

