Xandría no veía bien, estaba acelerada y desparramada en el suelo, sintiéndose observada y es que todos veían fielmente el paso lento de el sumiso Ezequiel hacia ella, Xandría observó al chico con lentes de contacto tomar sus caderas con violencia, y sabiendo a lo que iba, se dejó hacer, inclinando su cuerpo hacía adelante porque era ese su lugar y ¿A quién quería engañar? Estaba lo suficientemente excitada como para cogerse un estadio entero. Ezequiel observaba con gran impresión el escultural cuerpo de la inferior a la que su Ama le había ordenado poseer, no la conocía, sólo lo que los demás decían sobre ella, y era así que sabía lo irresistible que resultaba para la mayoría, pero él, aunque admiraba la belleza femenina, no veía comparación entre esa mujer y su queridísima Guinoa, la Se

