La habitación de Guinoa Parker estaba llena de color, también de juguetes sexuales en colores arcoiris colgando en la pared contra su cama, a los pies del gran colchón Queen size, habían dos camas de perro de gran tamaño, una de color rosa con violeta y otra verde y amarillo, en la femenina se echó la preciosa chica angelical que antes masajeaba su cuello y que venía tras ellas, Xandría detalló que usaba lentes de contacto de un anti natural tono fucsia, no tenía aspecto de “mascota” como Jessy pero seguro era para mayor disfrute de ambas aquella interacción, Xandría se sorprendió entonces cuando vio a un hombre en la otra cama de mascotas, era muy guapo y no tendría más de veintidos años, se veía casi tan joven como la chica y su piel pálida y ojos saltones con lentes de contacto de color

