Consuelo y Vidal tenían un hijo deprimido y asustado, los otros cinco molestos porque estaban castigados, una hija metida en lo suyo (Anastasia) y Alice, quien estaba empeñada en organizar su propia fiesta de cumpleaños. Sin duda, el mundo girará algún día a su alrededor.
Alex estaba finalmente descansando ddespués de vivir tres días metido en el hospital y por sugerencia del médico de su madre había aceptado ir a tomar un baño largo, descansar y darle 48 horas para dar un diagnóstico definiivo por medio de estudios, Vidla y consuelo, habían sido advertidos por parte de los médicos que no esperaban un buen pronóstico, y que en realidad no iba a mejorar demasiado, pero las medidas que se estaban tomando eran en pro de la salud de Alex y los padres de Bella.
Entre tanto ir y venir al hospital, Vidal había terminado enredado en una interconsulta, luego un caso y cuando se dio vuenta etaba comprometido como parte del equipo quirúrgico de una señora mayor.
En casa, consuelo estaba rodeada por sus hijos, su madre y las ideas locas que no paran de fluir.
Observaba a Tessa estaba sentada junto a Alice en la mesa principal, creando un vision board para la fiesta de Cumpleaños de Alice. A falta de celular, Natalia y Mariana se unieron con sus propias ideas y tijeras, y Consuelo e Iman las observaron sorprendidos por las ideas de esas cuatro cabecitas.
—Mi amor, ¿cuántos años cumples? —pregunta su abuela—. ¿Ocho o treinta?
—Siete, la verdad —responde.
Consuelo entrecierra los ojos.
—Ocho, ocho, mujer, no seas intensa —se queja y sigue cortando.
—Mamá, ¿puedo tener un toro mecánico? —pregunta, y su abuela se ríe.
—Este es tu karma —responde, y llena de besos la cabeza de Índigo, quien la está mirando embobada.
—Consuelo, ¿dónde está tu marido? —pregunta Anastasia.
—Tu padre, está en el hospital, o invitaron a una cirugía.
—Vale... ¿puedo ir con mi mamá un par de días?
—¿Para zafarte del castigo?
—Consuelito, esta es mi vida. Yo no salgo de esta casa, no me siento castigada. Voy a acompañar a mi mamá para que no tome malas decisiones y se busque un novio inapropiado. Estoy ayudando a Francesca.
Xavier dejó sus cosas sobre la mesa y analizó el vision board de su hermana mientras Consuelo y Anastasia conversaban.
—Faltan cañones de confeti y escarcha —comentó.
Mariana lo miró divertida, e Índigo pareció sonreír.
—¿A quiénes vas a invitar? —pregunta Natalia.
—Ustedes ya son un tercio de la fiesta. Hay que invitar a la novia de ese,—señala con los labios a Xavier. — el chico guapo que te deja en el carro,—le guiña un ojo a Nattalia— el que "no" le gusta a Tessa y que tiene tres hermanas. Son cuatro regalos de un solo. Eh… todos mis excompañeros, hay dos chicas que me caen bien de mi clase nueva, cinco más con las que comparto en la escuela, obvio, Leo y quizá sus hermanos, hay que socializar, y mis primos —responde muy segura.
—¡Qué emoción! —dice Tessa. —¡Qué montón de gente!
—Sí. ¿Cómo funcionan esos cañones, Xavier?
Él busca un video en el iPad y se lo enseña.
—Mamá, por favor, el toro mecánico y el confeti en cañones.
—¿Y la música? —pregunta Tessa.
—Sí, ¿cuál es mi presupuesto?
—No tienes presupuesto—le responde finalmente su madre.
—Mi tío Ramón y mi tía Greta dijeron que ellos pagaban la mitad de los gastos.
Consuelo intenta no matarnos a mí o a Ramón en su cabeza, pero le asegura que la realidad es que tiene que conversar las cosas como las fiestas con su papá y su mamá no con la gente cool que llama tíos y están dispuestos a todos por ganar la categoría padrinos del año.
—¿Sabes qué? Tienes una donación ilimitada de confites Consuelito, para la fiesta, además de galletas y helados. Todo lo dulce y festivo te lo regalan tus abuelos y tu tío abuelo Simón—responde su abuela y consuelo la ve incrédula.
—Mamá, por favor —ruega Alice—. Poooorr faaa voooor.
Sus hermanos intentan no reír mientras Alice camina dramáticamente, se tira al suelo, rueda, ruega, y Consuelo intenta hacerse la dura, pero quiere reírse. Su hija le sacude los pies y su abuela se ríe.
—Alice, déjame —le advierte.
—Por fis, mami, por fa, por fa, por fa, y yo te prometo que me porto bien.
—Alice, ese es tu trabajo como hija.
—Barro las piedritas de la acera todos los días para colaborar con la fiesta y también las hojas secas de la piscina.
—Vale, voy a conversarlo con Vidal.
—Yo hablo con Vidal, tú dime: ¿sí o no?—insite y su mamá le da un beso en la frente.
—Tal vez, voy a pensar en las condiciones.
—¿A qué hora llega Vidal?
—Alice, sigue recortando y no le enseñen cosas locas y carísimas a su hermana.
—Con confites ilimitados puedes tener tres piñatas y una piscina de confites —comenta Natalia.
—Me muero.
—Yo tengo mi propia política de fiesta, o sea, si no me invitan, yo no invito a la gente —comenta Anastasia.
—¿Puedo tener un afterparty?
—Party o afterparty, you can't have both.
—Qué pesadaa —murmura, y sus hermanos se ríen. Su abuela la llena de besos y los deja seguir inventando los unos con los otros. Xavier toma unas tijeras y sus hermanas lo miran.
—Me gustan las fiestas y me cae bien Alice.
—Mmm...
—¿Qué te pasa, Xavier? —pregunta Tessa.
—Le caigo mal al papá de mi novia, vamos a colegios diferentes, teníamos planes y mi hermano se escapó, mi madrastra se volvió loca y estoy cortando cosas para una fiesta tan real como la existencia de Barney.
—Mi fiesta no es imaginaria, estamos planeando.
—Prianka puede venir —comenta Consuelo.
—Nadine —dicen todas.
—Es pinche, la chiquilla —todos ríen.
—¿Por qué le caes mal a su papá?
—Se lleva a su hija de fiesta y la devuelve borracha. Si fuese mi hija, lo esperaría con una cubeta de chiles y trataría de metérselos en el culo —responde Consuelo, y su mamá asiente.
—¿Entiendes lo difícil que es ser mamá? —responde Marita, y su hija le da un beso en la mejilla.
Las dos observan a Iman e Índigo, quienes intentan quedarse juntitos, y los acuestan un rato en el coche. Anastasia se ofrece a darles un paseo y su hermano decide acompañarlas a caminar.
Vidal llega casi a la hora de dormir, parece cansado, pero Alice, en su mejor pijama de princesa, muy rosado, lo está esperando, a él y a Consuelo, para presentarles su propuesta de fiesta de cumpleaños. Su padrastro entrelaza sus dedos con los de su esposa, y los dos la observan exponer su propuesta.
Toro mecánico.
Entretenimiento.
Música.
Globos.
Escarcha en cañón.
Vidal sonríe cuando ve la piscina con bolas.
—¿Quieres piscinas con bolas?
—La confitería está siendo mi sponsor, y voy a tener un par de piscinas de confites, si Dios quiere.
—Y un bar de confites ácidos con chile.
—Si Dios lo permite —insiste, y su papá se ríe.
—¿No se te queda nada?
—No. ¿Tienes alguna sugerencia?
—No, hija, no creo que quepa nada más en una fiesta de siete años, o sea... Tessa, ¿tú tienes algo tan claro para tus quince?
—Necesitamos negociar porque, si puedo tener viaje y fiesta, quiero obvio las dos —Vidal asiente.
—Wow, tenemos más hijas que hijos.
—Sí...
—Alice, impresionante, es un plan muy ambicioso. Mamá y yo vamos a conversar sobre todos estos requerimientos para tu muy especial día, y esperamos que tus sponsors nos apoyen a lo largo de este mes para llegar a una meta satisfactoria.
—Eso es un sí, Vidal.
—Es un "vamos a valorar tu propuesta y buscar la manera de llegar a algo apropiado", porque no podemos tener a niños nadando en confites. Los otros papás van a querer matarnos. Un concierto puede salir carísimo, y "entretenimiento" es abstracto, o sea, no quieres un maripepino pero tampoco a Barney. Entonces, ¿qué consideras entretenimiento?
—Claro, me encantan esas notas —comenta y apunta en su agendita.—Gracias a Dios todo está saliendo muy bien. — Su mamá le estruja las mejillas y la manda a dormir.
—Te amo. Estás loca, pero te amo.—reponde su mamá y la lelna de besos.
—Entonces, conc uanto tiempo hablamso de lo mío... que interesante proque haora tengo abeulos nuevos, ríos nuevos, una mamá nueva... sabes que podría irme pro todo eruropa.
—Tienes colegio Tessa.
—Voy a asesorarme y converso contigo de nuevo Augusto —Responde y su papá se ríe.
—Necesitan dormirporque mañan tienen clase, bye, sueñon con los angeles.
—Que Dios los guarde y los ilumine.
—No se juega con dios —Corrije Consuelo a Anastasia.
—Tu planeaste sobornar a un padre, mujer, lidera con el ejemplo.