El tiempo pasaba en contra de todos, a una velocidad que solo les causaba daño. En menos de una hora, Camilo, había reunido a todos para informarles lo que sucedía. Algo en lo que no estaba de acuerdo Daniel, quien de inmediato se marchó. La angustia, los había llevado a actuar como mejor les parecía. Para Camilo, era indispensable avisarle a todos, porque sabía cuanto habían llegado a estimar a Sofía. Él era una muestra de ello y que alguien más supiera que ella está mal y no le avisara, sería algo que no perdonaría. Por eso, los había reunido. Por otra parte, Daniel pensaba distinto. A lo que se enfrentaban, era demasiado peligroso y por ello, no era buena idea meter a más personas. Ya está no era una pelea de chicos con un hombre malo. Ahora, era una pelea de chicos con rabia y un hom

