Me sentí muy mal porque Niza pensara que quería volver con Maya y no seguir con ella, pero el que puso esas opciones sobre la mesa fui yo. Estuve de una reunión a otra y cuando me desocupé fui por Milena, la cual estaba esperándome junto al guarda con una sonrisa gigante.
Ella giró y bailoteó hacia mi auto y me dio un helado casero, sonreí y le pregunté como había estado su día. Me contó el drama adolescente y agradeció por tener papás estrictos.
—Todos vienen diciendo que Pedro tiene dos novias y Lisa su novia desde primer año no se lo creía a nadie, en su defensa él es el Quarterback y tiene unos horarios locos y yo creía que él no tenía tiempo para eso.
—Los hombres siempre tienen tiempo para sexo.
—Ya, gracias por el tip. —Respondió Mily y los dos reímos mientras comíamos el helado. —Anoche Pedro tenía que ir a casa de Lisa, pero se inventó una tarea y no llegó. Hoy de camino al cole le mandó un mensaje que definitivamente no era para ella. Algo así como: “Babe, te amo. No importa lo que digan tus amigas o los demás, lo resolveremos, lo prometo”.
—¿Las llamaba por el mismo apodo?
—Exacto, pero la cosa es que la otra piensa que está embarazada.
—Es un chisme horrible.
—Lo es, pero ahí no termina. Lisa, fue a casa de Pedro, le tiñó todos los Bóxeres de rosado y les pegó calcomanías de la otra, los puso en todos los pasillos y le mandó un último texto Wrong, babe. ¿Estuvo bueno o no?
—Estuvo muy dramático.
—Muchísimo y en realidad deberías estar agradecido porque sus papás venían y quiero saber qué pasa en la dirección en el tercer recreo es corto pero con buen chisme. —Los dos reímos. — ¿Cómo va tu propio drama?
—¿Cuál?
—Durmiendo con tu secretaria, Emilio.
—El mínimo de respeto, tío Emilio, por ejemplo. Y no duermo con Niza, salgo con Niza.
—Tienes una novia a los cuarenta.
Miré a Mily la cual rio a carcajadas porque todo lo que sale de su boca, suena terrible. Algún día será la periodista más temida si se lo propone.
—Para tu información, tengo una pareja. Me gusta ella, me gustan los desayunos locos de su hija y la hice sentir mal, así que flores o crees que le guste otra cosa.
—No sé que le puede gustar, pero cuéntame más.
—No voy a darte chisme de mi vida privada con tu mamá.
—¿Qué pasó? ¿Fue por Maya? Emiliano dijo que Niza no parecía contenta, que le diste la mano y que a él no le gusta su mamá para ti.
Los dos reímos.
—Mi hijo es muy informativo.
—Demasiado.—Reconoció Mily—Le gusta hacer bisutería. Creo que le animaría a quererte el tener una plataforma, un sitio web.
—Eso te gustaría a ti.
—Sí, seguro la enamoraría, muchísimo, mucho, mucho, de mí —Mily sonrió y continuó comiendo helado, Yo bajé del auto para comprar algo para almorzar y unas rosas para Niza porque son más rápidas que toda la página web que Mily propone.
Fui a casa y nos encontramos con Niza y Maya. Mi exnovia le gritaba a Niza, mientras esta simplemente escuchaba en silencio. Le pedí a Mily que no saliera del auto y me acerqué a ellas.
—¿Qué está pasando?
—Estoy teniendo una conversación con la zorra drogadicta que tienes durmiendo al lado de mi hijo. ¿En qué estabas pensando?
Aparté a Niza de Maya y le pedí a la mamá de mi hijo que se fuera antes de que tuviese que llamar a la policía y reportarla por escándalo en la vía pública.
Mi tía Sofía se unió a nosotros y preguntó que estaba pasando. Maya continuó gritando que yo había metido en la casa en la que vive su hijo a una heroinómana.
—Niza no es una heroinómana, es una mujer que supo poner a su hija en el lugar y con la persona más responsable que conocía. Diferencia de ti Maya, que dejaste que le agredieran y proteges a su agresor, ¡lárgate!—gritó y tomó a Niza del brazo para llevarle al interior de la casa.
—Me voy a ir judicial.
—Has lo que mejor te parezca —dije y le recordé la salida. Después de que arrancara el auto, fue hacia mi auto, Saqué las cosas y fingí una sonrisa para Mily, la cual se veía un poco apenada.
Le rodeé los hombros con mis brazos y fuimos juntos a la cocina, Niza se cubrió el rostro mientras mi tía le abrazaba y le acariciaba la espalda. Yo me acerqué a ellas y le recordé a Niza que ella definitivamente es lo mejor que me ha pasado en mucho tiempo.
Niza no quiso comer, ni conversar más, se dedicó a trabajar y a terminar con lo que había hecho. Después de comer Mily se unió a ella y a unas costureras que Sofía contrató por el día de hoy.
Yo llamé a mi abogada de custodias y me dijo que podía darse una vuelta en la noche. Mi hijo regresó y le serví la comida, le bañé. Me senté con él y juntos hicimos la tarea. Niza salió de su encierro y le pregunté si quería hablar.
—No, es solo... Emilio, creo que te lo he dicho antes, no puedes pelear la custodia conmigo de tu lado porque soy un desastre, todos van a decírtelo y va a llegar un momento en el cual será tu hijo o yo y... no quiero salir lastimada.
Mily tomó a su mamá del brazo y dijo:
—Te voy a contar lo que pasó hoy en el cole. Te va a dar gracia. ¿Lista para ir a caminar? —Sonrió. —Oye, Emilio, ve a ver nuestros diseños, si a esa gente no le gusta que se mueran, yo solita los vendo por internet.
Niza le frotó la espalda a su hija y las dos salieron con una sonrisa.
Le mandé fotos de los diseños a Valentina y a Ellis, los dos opinaron lo mismo que nosotros. Los diseños son demasiado buenos. Mi hermano comentó que tenía buena relación con la empresa y podía mover unos hilos para un par de pasantías. Le agradecí por la oferta y le pedí que acelerara el plan a medida de lo posible.
—Tía Leticia está aquí y mi tío Ricky—gritó Emilio.
—Ábreles.
—También vino Olivia y Sergio.
Me asomé.
—Sebastian—le corregí.
Los invité a todos a pasar y les ofrecí de beber y comida. Todos aceptaron la bebida y fui a ponerle una película a mi hijo. Cuando regresé Niza estaba sirviendo unas botanas y tomó asiento al lado de mi amigo y su mujer rió cuando le pasé la pierna por encima a Ricky.
—¿De qué querías hablar o es un plan para quitarme el marido?—preguntó Leticia mientras Ricky me acariciaba el pelo
—No tu marido es mío.
—Yo vivo con dos más—Se quejó Olivia.
—Hoy no está Leonel.
—Mis amigos la prefieren, es horrible—Dijo Sebastian y Olivia sonrió.
—Quería que habláramos del caso. Hoy Maya ha venido histérica a gritarle a Niza y sacó las cosas de contexto, dice que va a demandar.
—Estuve leyendo tu caso antes de venir y si Niza está limpia desde hace más de diez años es un antecedente que expiró totalmente, y la otra cosa que ayuda es que es mamá. Si Olivia que tiene la custodia parcial de Mily le devolviese un porcentaje mínimo de la custodia en estos momentos ayudaría muchísimo.
—¿Por qué?
—Porque estarías diciendo que confías en tu hermana para criar a su hija y que has cambiado, así como el interés que tienes por tu hija.
—Bueno, ya le di un porcentaje a Mily y la niña no es un queque. ¿Dónde entra Niza? Sebastian y yo tenemos la custodia mayoritaria, tenemos la semana y derecho a la mayoría de decisiones, Arturo los fines de semana y visitación. ¿Dónde entra Niza en la vida de mi hija?