capitulo 14

3836 Words
14 Theo miro el mensaje de Mel antes de entrar a la discoteca. Pero no hizo caso y guardo su teléfono en el bolsillo trasero de su pantalón. Los tres chicos entraron a la discoteca que está abarrotada de gente. Pasan al área V.I.P. y comienzan a buscar por toda la discoteca a Robert y sus amigos. Theodoro está realmente furioso. Desea partirle la cara a Robert. Odia mentirle a Mel y la las chicas. Pero de haberle dicho a dónde irían y que harían. No los hubieran dejado hacer nada – Theo mira – le dice Michael. Señalando a la entrada del lugar. Robert está entrando con tres chicos más. Robert es el vivo retraso de Ismael. Pero más joven y con el cabello más cortó. Saluda a todos. Al parecer lo esperaban esta noche – Puto c*****o de mierda – dice Noah – Andando – les dice Theo a ambos chicos. Terminándose de un trago su vaso de whisky. Los chicos bajan a toda prisa. y esperan a que Robert se separe de los demás. Pero no se va solo dos lo acompañan. Lo siguen hasta el baño – Hola Robert – dice Theo colocándole el pasador a la puerta – Theodoro – le dice provocándolo – Maldito – dice Theo yéndose encima de él. Golpeándole la boca. Robert se levanta. Y golpea Theo en mejilla y se la rompe. Michael y Noah se meten y los acompañantes de Robert igual. Los chicos están haciendo del baño un desastre. Theo toma a Robert y le pega la cabeza a la pared. Le lanza un golpe, pero Robert lo esquiva. Y la mano le pega de la pared rompiéndose los nudillos. Los chicos al igual que Theo le están dando una paliza a los otros dos – escúchame bien puto crio de mierda. La próxima vez que te acerques a mis chicas te matare. Me oíste – Robert está en el suelo. Con la nariz y la boca partida. Theo le da una patada en las costillas – no las mires. Ni las toques. Ni si quiera pienses en ellas. Porque te juro que te volveré a encontrar y te romperé todos los malditos huesos – Theo deja Robert tirado en el piso y sale con Michael y Noah del baño – hay que irnos. Estamos llenos de sangre – podemos pasar la noche en mi departamento –     Mel luego de que Felipe le haya pedido que se fuera. Regreso a su cuarto. Y se echó a llorar toda la noche. y mientras se decía una y otra vez que era una tonta. Se quedó dormida. A la mañana siguiente se despertó muy temprano. Ya su pie no le dolía y podía ya caminar normal. Se levanto se lavo los dientes. Y se dispuso a bajar a desayunar. Pero unos gritos provenientes de la parte de abajo la alarmaron. Era Beth y se oye bastante alarmada – son unos niños – escucha que grita. Sale a toda prisa. No se cambió de ropa. Y baja las escaleras a con rapidez. Encuentra a Beth y a Mely aun en pijama de brazos cruzados a Beth y a Mely con las manos en la cabeza – Que sucede – pregunta bajando los últimos escalones. Beth se hace a un lado. Y deja ver a Theo. Michael. Y Noah sentados los tres en el mueble llenos de sangre. Como niños regañados. Mel se tapa la boca y ahoga un grito. Se acerca y pudo ver a Theo con la mejilla derecha cortada al igual que el labio y las cejas. Los nudillos llenos de sangre y agrietados. Michael también tiene el labio roto al igual que los nudillos. Y Noah tiene un ojo morado y la camisa blanca llena de sangre además de la nariz lastimada – Que les paso – pregunta Mel alterada – Mel deja de preguntar que les paso. Mejor pregúntales que hicieron – le dice Beth muy molesta. Mel mira a Beth confundida – ¿de qué está hablando Beth? ¿Qué fue lo que hicieron? – Iré por el botiquín – no. Mely. Tu no iras por ningún botiquín. Ya me harté de esta mierda – Beth de que estás hablando. Sabes que siempre que se van de fiesta hacen algo así – dice Mel calmándola – ¡No se fueron de fiesta Melanie! – Mel la mira más sorprendida. Beth al igual que ella se llaman por su nombre completo cuando están realmente molestas. Mira a los chicos y ninguno levanta la vista – Que hicieron – pregunta mirando a las chicas – fueron anoche a la Bain. Y les dieron una paliza a Robert y a sus amigos. Por lo que paso el CIELO la otra noche – por eso Ismael estaba ayer en el parque verdad. Theodoro. Mírame a los ojos. Mírenme los tres a los ojos ¡ahora! – chicas lo sentimos enserio. Pero Mel te lastimo. Y Mely te falto al respeto – me importa un carajo lo que hizo Robert, Noah. Me importa que me mintieran. Que me mentiste Theo – ahora su voz suena quebrada – que querías que hiciera Melanie. Que lo dejara así – si eso quería. Porque eso fue lo que te pedí. Lo que te pedimos las tres. Que lo dejaras así – lo siento, pero esto no podía dejarlo así – claro. Tu nuca puedes dejarlo –Mel se voltea y camina hasta las escaleras soltando pequeños sollozos – Mel. Mariposita espera – dice Theo tomándola del hombro. Mel se suelta con brusquedad y voltea hacia él – ¿¡que espere!? Estoy harta de esperar. Estoy cansada de que tenga que esperar para ver qué nueva estupidez cometan los tres. Y esperar para que se disculpen. ¡ESTOY HARTA DE ESTO! – Mel lo hice por ti. Por ustedes tres – ¡NO!. Eso no es cierto. Lo hiciste por ti y por tu puto orgullo. El puto orgullo de los tres. Ya tienen que superarlo y vivir. Ya me cansé de sentarme a esperar con el corazón en la mano. Llena de preocupación. Con miedo a que un día en lugar de regresar golpeados regresen en urnas – se lo merecía. Ese puto crio. Se lo merecía – el único puto crio aquí eres tú y ese par de ahí. Ya no eres un niño Theodoro Luciano Beaumont Travenoch. Madura de una puta vez – Todos están completamente sorprendidos. Son muy pocas las veces que han visto a Mel molesta. Y esta es una de esas pocas veces. Tanto como para llamar a Theo por su nombre completo. Mel al darse la vuelta para subir las escaleras. Se encentra con Felipe. De brazos cruzados y con los labios apretados como conteniendo la risa – Y tú – le dice a Felipe señalándolo. Quien al ver la cara de Melanie. Se la han quitado las ganas de reírse – lo sabías todo. ¿Cierto? Por eso te quedaste aquí anoche. Para servir de cuartada – A dónde vas – pregunto Theo – me voy a mi casa. Beth, Mely ¿vienen conmigo? – por supuesto que sí. Buscare a lucí. Y Mely llama a un taxi – puedo llevarlas dice Felipe – ¡no! Tú te quedaras aquí. Con esas tres bestias de ahí. Porque los cuatro son tal para cual – le dice Mel – chicas quien los curara – pregunta Mely – ellos solitos. Si ellos solos se agarraron a golpes. Como neandertales. Ellos solos podrán curarse – Sube al cuarto a toda prisa. Mete sus cosas en un bolso. Y sale en busca de las chicas. Afuera la espera Beth con lucí en brazos – Déjame ayudarte con ese bolso – le dice quitándole el bolso de lucí y el de ella – No quise despertarla – dice Beth – no está bien. Es mejor así –Mely sale de su cuarto con su bolso y los ojos llenos de lágrimas – chicas no creo que sea buena idea irnos. Mírenlos como están – Mely ya es hora de que aprendan. Mel ya lo ha entendido. No son unos niños. Y nosotras no somos sus madres – le dice Beth Las chicas bajan y están los cuatro hombres sentados en la sala. Cuando las oyen venir. Se levantan – te ayudare con lucí – no. Estoy bien – Salen y el taxi las está esperando afuera. Suben los bolsos. Y le dan la dirección al taxista – Mel tu madre. Esta en tu casa – no lo creo. Seguro se fue de viaje o quién sabe dónde estará – Los chicos siguen sentados en la sala de la casa Theo sin decir nada. Saben que lo han dañado todo – mierda Theo. Las chicas no nos perdonaras jamás – Noah crees que no lo sé. Mel me llamo Luciano. No me perdonaran nunca – enserio que están jodidos hermanito – qué tal si vamos hasta la casa de Mel. Y les llevamos flores y chocolates. Y les pedimos que nos perdones –Michael que te parece mejor si nos emborrachamos y esperamos a que se les pase  – buena idea – Tal como lo supuso Mel su madre no estaba en casa. Al llegar Beth subió a lucí al cuarto de Mel y las demás la esperaron en la cocina – señoritas buenos días – marta buenos días. Desde cuando no llega mama – llamo para decir que no volvería hasta el lunes – gracias manuela – necesitan algo – no. Marta está bien. De hecho, quería decirte que te tomaras el día libre. Bueno hasta el lunes – seguro señorita. No creo que a su madre – está bien marta. No has tenido días libres desde que trabajas para mama. Además, yo y las chicas estaremos aquí – Muchas gracias señorita – de nada marta. Nos vemos el lunes – Mel abre la puerta de la nevera y saca la leche. Y de una de las gavetas cereal – Mel porque le diste los días libres – porque trabaja para mama día y noche sin descanso. No para mí. La pobre tiene tres hijos. Y su esposo no tiene trabajo. Igual le diré a mama que le pague estos días – lucí sigue dormida. Que haremos ahora – no lo sé sigo furiosa – Chicas no hicieron más que defendernos – Mely los chicos no tienen otra manera de arreglar las cosas. Si no con golpes como niños –  vamos Beth. No puedes ser tan mala con ellos. Viste sus caras estaban arrepentidos – Claro que vi sus caras estaban rotas y llenas de sangre – Mel. Mira a las chicas discutir. Y sin más comienza a llorar. Cubre su cara con ambas manos. Y sus hombros tiemblan – Mel que te sucede – chicas les grite a los tres. Los trate muy mal. Y llame a Theo por su nombre completo. La verdad es que estaba realmente molesta. Me molesta que me haya mentido. Y que se haya agarrado agolpes – dice muy rápido entre la lágrimas y sollozos – Mel está bien. Ya no llores. Yo también me siento mal. Pero tenemos que enseñarlos – dice Beth – esto es lo que haremos. Buscaremos helado y muchas calorías más. Y nos sentaremos a ver a Leonardo Di caprio en el titanic – y los chicos – los buscaremos después de ver titanic – qué pasa con lucí – no durmió muy bien anoche – ¿Por qué? – Dijo que un perrito estaba llorando en la puerta de enfrente y que quería ir a ayudarlo – chicas lo siento no sabía que estaba gimiendo tan fuerte – dice Mely con voz apenada  Las chicas se sentaron frente al televisor con helado y galletas. A llorar. Mientras ven a Leonardo morir por no poder entrar en la tabla con rouse. Mientras los chicos se han bebido todo el alcohol. Que encontraron en casa de Theo y van de camino a casa de Mel. Llegan estacionan el auto en frente de la casa.  Abren las puertas del auto y Noah sale del auto. Michael al salir se cae y Noah hace el intento de ayudarlo a levantase. Felipe ha conducido borracho para traer a los chicos desde casa Theo a casa de Mel. Los cuatro caminan a la puerta y Theo toca el timbre. Las chicas escuchan el timbre. Y una bulla en la parte de afuera. Se levantan a toda prisa. Y Mely abre la puerta – Pero que carajos – dice al verlos en ese estado – hola… Mely – le dice Noah arrastrando las palabras – chicas rápido – ¡no! Shhhh… Mel me volverá a llamar Luciano si me ve así – dice Theo. Dando un paso hacia adelante y callendo encima de Mely – Mely que es todo ese escándalo – pregunta beth mientras camina hacia ella – Mierda – dice al ver a Mely sosteniendo Theo – Ayúdenme a meterlos a la casa – pide Mely faltándole el aire. Por el peso de Theo. Beth toma a noah. Y Mel a Michael. Y Mely regresa por Felipe. Los dejan en la sala – chicas las quiero – dice Michael – claro que nos quieren. Pero matar de un infarto – les dice beth cruzándose de brazos – Mel no me llames más Luciano. Por favor – pide Theo. Las chicas aprietan los labios con fuerza. Para no reírse ante la escena que presencian – Que haremos con ellos – pregunta Mely – yo llevare a Felipe a su casa y ustedes dos encárguense de estos tres denles café muy fuerte por favor – dice Mel – Está bien – Mel camina hacia Felipe lo levanta y pasa su hombro por el cuello de ella para que se apoye – Chicas donde vive – The Lastradand. 227 W 77 Th St. Avenida central parck West. Ultimo piso – Bien me ayudan con la puerta por favor – Mely corre hasta la puerta. Y la abre para que Mel pueda pasar – las llamare al llegar – bien. Conduce con cuidado – Mel camina hasta el auto. Abre la puerta trasera y deja a Felipe. Sube al asiento del conductor. Se coloca el cinturón y enciende el auto. Mira por el espejo retrovisor. Para fijarse que Felipe está bien. Conduce a toda prisa. Y en menos de media ya está en la avenida central parck wets. Ubica el edificio. Y entra al estacionamiento – en donde diablos es tu puesto de estacionamiento – dice mirando hacia Felipe. Se deja llevar por su intuición y se estaciona cerca de la puerta que da al ascensor. Apaga el auto se baja. Y abre la puerta para sacar a Felipe > vuelve a hacer que se apoye en ella. Y camina hacia el ascensor. Aprieta el botón para llamarlo. Y en instantes llega al abrirse una señora como de unos sesenta años con un gato en sus manos le da la bienvenida a Mel. La anciana la mira de arriba abajo y Mel le dedica una nerviosa sonrisa. Entra con Felipe al ascensor. Y presiona el último piso. La señora se baja en el piso seis. Y ella sigue sola con Felipe. Al abrirse las puertas en el último piso. Pasa a toda prisa. Y siente como Felipe se remueve > al entrar al departamento se queda asombrada. Todo es en madera y cuero. El piso es de madera pulida. Y un gran ventanal de donde se puede ver todo central parck. No se fija en nada más y camina hasta encontrar un cuarto – Melanie – la llama el – hueles delicioso – dice Felipe. Mel ve una puerta y camina hacia ella > al abrir la puerta para su buena suerte es un cuarto. Parece el de invitados. Camina hacia la cama y sienta a Felipe. Que ya se ha despertado – Mel eres tan guapa. Guapa. Guapa. Guapa – dice Felipe arrastrando la palabra guapa – si. Estas muy borracho. Tanto que me ves cuatruple. Y cada una de mis cuatro yo les dijiste guapa – Mel creo que voy a – dice Felipe tiendo arcadas – ¿Qué? ¡No! ¡No! Arriba vamos – dice volviéndolo a levantar – estamos en la montaña rusa – dice con voz infantil. Mel lo lleva hasta el baño. Y camina con él hasta el váter. Lo ayuda a que se agache hasta el váter – Vomitare las entrañas – dice Felipe – creo que si – Felipe vomita y Mel esta parada en la puerta esperando a que Felipe termine. Felipe al terminar se sienta en el piso – arriba grandulón te preparare café – Mel lo levanta y lo lleva hasta la cama. Lo recuesta y camina a la cocina. Que es gigantesca. Busca en los sofisticados gabinetes de madera. Y encuentra el café y la azúcar. Mira con el ceño fruncido al notar que el café es instantáneo. Busca una taza y algo en donde hervir el agua. Prepara el café muy cargado y regresa al cuarto. Al entrar encuentra a Felipe dormido > a Mel le gusta mirarlo dormir. Su pecho se llena de paz cuando lo ve dormir. Con la suavidad que sube y baja su pecho. Y sus labios entre abiertos. Deja el café a un lado de la cama. Camina hacia él y pasa la mano con mucha delicadeza por su cabello. Apaga la luz y sale del cuarto. Mel camina hacia la sala. La detalla muy bien. Sabe que la señora Beaumont se ha encargado de decorarla. Pero lo que más le asombra es el comedor. Una mesa redonda de madera. Con sillas de madera igual. > pero hace juego muy bien con todo. Mientras da un recorrido por la sala muebles de cuero color café oscuro. Una hermosa alfombra. Y nada de cortinas por el gran ventanal > y  Recuerda que tiene que llamar a Beth. Así que saca su celular del bolsillo trasero de su pantalón. Y marca el número de beth. Beth está todo bien Si. Los chicos se quedaron dormidos Felipe también. Creo que regresare en lo que despierte para asegurarme que este bien Bien llámame si pasa algo Ok adiós Mel camina hacia el pasillo. Hay cinco puertas. Una que es el cuarto en donde esta Felipe. Hay una puerta al fondo del  pasillo. Mel camina hacia la puerta. Siente curiosidad por saber que hay detrás de la puerta . > la puerta tiene un cerradura dorada. Mel coloca su mano y baja la manilla. Mira hacia la puerta del cuarto en donde esta Felipe. Y entra con cuidado. Cierra la puerta detrás de ella silenciosamente. Da un paso hacia adelante y su mirada recorre con minuciosidad el lugar. Es un despacho > al igual que la mesa redonda del comedor que impresiono a Mel por lo anticuado que se ve. El despacho es también algo anticuado. Muy a lo ingles. Una gran mesa en medio. Y muchos libros a los lados. Muebles y piso de alfombra. Mel camina hacia los libros y al igual que en la biblioteca de su casa. Acaricia con cuidado los lomos de los libros. Como si fueran reliquias de muy alto valor.  Hay varios reconocimientos pegados en la pared – Felipe Arturo Beaumont – lee Mel con voz anhelante. > sonríe Mel antes las coincidencias. Unos de los reconocimientos que cuelgan de la pared. El reconocimiento lo otorgo la universidad de Harvard en el 2012. Por una conferencia que dicto durante un mes a los estudiantes de filosofía de ese año. Mel sigue recorriendo el lugar. Y ve en el escritorio varias fotografías en marcos de plata. Una es de Felipe y su familia. Y la otra es de dos chicos Mel la toma y la mira de cerca notando que uno de los chicos es Felipe. Esta muy joven en esa fotografía. El otro chico no sabe quién es. Jamás en su vida lo ha visto. En la foto están como en una especie de bar café. Sentados en una mesa. El brazo del chico pasa por el hombro de Felipe y ambos sonríen. Deja la foto en su lugar. Y camina hacia uno de los estantes llenos de libros. tiene una puerta de vidrio > abre con cuidado la pequeña puerta y le sorprende encontrarse a ginebra y lancelot > Mel ya ha leído ese libro. Es una historia de amor. Que no le gusta mucho. Ginebra engaña a Arturo con lancelot. Y luego se vuelve monga. Abre el libro. Y justo en donde abre hay una fotografía. La toma en sus manos. Son tres personas despalda en un muelle. Dos hombres y una mujer en medio de ellos. La mujer es pelirroja. Mel logra distinguirla por los rasgos. Se ve de perfil. Al igual que los otros dos. Distingue que unos de ellos es Felipe y el otro al parecer es el mismo que el de la foto. Que está en el escritorio de Felipe. Voltea la foto para ver si tiene alguna dedicatorio > Mel voltea a foto y se encuentra con una dedicatoria. Con una caligrafía muy hermosa. Jamás creí que Arturo y Ginebra. Se encontrarían con Jonatán. Dos historia tan diferentes para tres vidas tan iguales. Tan tuya como siempre Ginebra. 18 de abril del 2009 > Mel voltea nuevamente la fotografía. Y la mira muy detenidamente. Felipe se despierta con un gran dolor de cabeza. No ha logrado dormir nada. Había estado soñando con una larga cabellera pelirroja de mujer. Un lago. Y Mel ahogándose en el lago. Se sienta en la cama. Y restriega su cara con ambas manos. Y luego las pasa por su cabello peinándolo hacia atrás. Las luces del cuarto están apagadas. Enciende como puede las la lámpara de la mesa de noche. Mira una taza de café. La toma y le da un trago. El café sigue tibio. La cabeza le va a estallar. Y sigue aun borracho. Se termina el café de un trago. Y deja la taza en donde estaba.  Recuerda todo con claridad. Felipe no es de los borrachos que olvida lo que paso. Si no de esos que recuerda aun los más mínimos detalles.
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