Más tarde, ese día, cuando llevamos a Amy a su casa, Hans me pidió que lo acompañara, porque quería presentarme a su hermana. Ella me recibió con un abrazo, dándome la bienvenida a la familia. —Estaba ansiosa por conocerte —dijo con una sonrisa que a mí se me hizo idéntica a la de Hans —. Mi nombre es Hope. Hope era la copia de Hans en versión femenina. Si alguna vez me quedaban dudas, de cómo sería mi novio en versión mujer, solo tenía que mirar a Hope. Incluso, compartían el mismo color de ojos. Ella me interrogó al igual que Amy y yo respondí a cada una de sus preguntas sin sentirme incómoda ni una vez en todo ese tiempo. Nos quedamos a cenar y bebimos un par de copas. Hope al igual que Hans, era una excelente cocinera. Después de cenar, Addison llamó diciendo que nos esperaba para c

