Salgo del ascensor en la planta número uno y camino hacia la salida. Mis tacos suenan contra el mármol del suelo, haciendo para mi, un molesto sonido. — Señorita Evans —escucho que me llama William, el portero. — William, buenas tardes —respondo y sigo con el golpeteo de mis tacos. Salgo del edificio y una ráfaga de viento hace que mi pelo se desordene. — Genial... —la lluvia está torrencial, me va a tocar mojarme. Me cubro más con mi abrigo, acomodo mi bufanda y comienzo a caminar. — Madisson, espera —siento que alguien grita a mis espaldas. Me paro en seco cuando reconozco la voz. Me giro y veo al señor Wood corriendo hacia mi con un paraguas cubriéndolo. — ¿Qué quiere ahora? —murmuro frustrada. Llega a mi lado y me cubre con el gran paraguas. —Vamos por un café —suen

