Las condiciones del matrimonio

1481 Words
JACK Bien, eso había sido muy fácil. Convencer a Zoe de que se case conmigo fue pan comido. ¿Por qué fue tan fácil? Porque Zoe es un alma buena y bondadosa y le cuesta decir que no. Quizás me haya aprovechado de esa virtud que tiene pero no hubiera encontrado mejor esposa que ella. Cuando la dejé en su hospital me vine al hotel donde Sebastián, nuestro mejor amigo en común con Zoe. Estábamos un buen rato tomando y platicando. El es dueño de una cadena de hoteles muy importantes en el país. —Me voy a casar —le solté de golpe y reaccionó como Zoe. Se puso a reír. j***r, ¿tan difícil es creer que yo puedo casarme? —¿Que? Es una broma, ¿verdad? ¿Donde están las cámaras. El gran Jack Morgan, mujeriego de primera se va a casar, no lo puedo creer. —Es la verdad, Sebastian. Y si te digo con quien peor que lo creas. —¿Es que hablas en serio? No, espera. Me dices que te ibas a casar pero cuando tuvieras más de treinta años y hayas experimentado con muchas chicas. Eres un alma libre, Jack, no juegues con eso. —Es en serio. Mi madre me ha obligado a casarme y me ha dicho que si no llego con esposa el fin de semana me busca una. Así que estaba entre Mía la coreana y... —¿Y quien? —No lo vas a creer. —Ya, habla. —Zoe. Se rio se nuevo. —¿Nuestra amiga Zoe? ¿La que nunca te ha visto con ojos de amor? ¿La que se la pasa metida en sus libros de medicina y ahora en el hospital? —Si, esa misma. Zoe accedió a hacerme el favor de casarnos. Solo será por un año y luego haremos como que nos fue muy mal en el matrimonio y por eso nos vamos a divorciar. Creo que nadie pierden nada con este plan. Ella me ayuda a mi. Es una buena amiga. Zoe, Sebastian y yo estudiamos en la misma universidad. Pero Zoe en diferente carrera. Los tres nos hicimos muy amigos allí y entonces nos convertimos en los mejores. Como dijo Sebas, Zoe siempre estaba metida en sus libros de medicina, es una mujer muy entregada en lo que le gusta hacer. Casi no tenía citas y mucho menos romances, siempre ha sido buena como todos y jamás decía que no a alguien. —¿Y que va a pasar con ustedes? Nunca se han visto de ira forma que no sea amistad y después del matrimonio pueden pasar cosas, Jack. Hablo de que tendrás que besarla en la boda, tienes que dormir con ella en la misma cama. ¿Crees que no te den ganas? Zoe es guapa. —Claro que no. Yo la respeto, siempre lo he hecho. Solo somos amigos. —Jamás la has visto desnuda. Zoe siempre usaba ropa holgada y por eso casi no conocemos bien su cuerpo. Y ahora lo cubre con la bata de doctor. Zoe es una chica buena, Jack, ¿por qué la metiste en esto? —Ya te dije que no tenía otra opción. Zoe es mi amiga y confío mucho en ella. Sabía que no me iba a dejar solo. Además, ¿que mejor esposa que ella? Yo creo que todo irá bien. —Pues a mi me parece una mala idea y espero que esto no termine mal porque no me gustaría que nuestra amistad se acabara con esto. —No, eso no sucederá. Zoe tiene otras prioridades: su carrera, su hospital, sus paciente. Yo tengo las mías: mi empresa, seguir creciendo como jefe del emporio. ¿Lo ves? Ambos estamos enfocados en lo nuestro, creo que ni siquiera nos vamos a ver las caras el tiempo que estemos casados. —Jack, estás jugando con fuego. Yo ya te lo advertí. —Sebas, estás exagerando. Ya te dije que nada diferente a la amistad va a pasar. Nos conocemos desde hace veinte años, por Dios. —tomé de mi copa. —Relájate un poco. —¿En serio no te gusta Mía para que sea tu esposa? Es una chica guapa. —No. Para nada. ¿Que hay de ti? Sebastián se casó después de la graduación y le rompieron el corazón. Mi amigo sufrió mucho por una mujer que le fue infiel con otro chico, los encontró en la habitación de un hotel teniendo sexo. Sebas tiene un hijo y es su mayor tesoro. Aún después de esa traición sigue pensando que las mujeres son diferentes y que solo porque una lo engañó otra no tiene por qué hacerlo. —Yo estoy felizmente casado y con un hijo. Pero es porque yo me enamoré, Jack. Estoy enamorado de una buena mujer. —Pero decidiste confiar y poner todo tu amor en otra chica arriesgándote a que te hicieran lo mismo. —Hemos hablado de eso y te he dicho que no todas las mujeres son iguales. Lo que me pasó en el pasado no tiene por qué pasarme en el presente. Estoy feliz con ella ahora. Yo solo quiero que nuestra amistad se cuide. Además, Zoe es una chica muy dulce y buena, no me gustaría que saliera lastimada. Tu eres un mujeriego de primera que jamás se ha enamorado. Discúlpame que te lo diga, Jack, pero a veces piensas con la cabeza de abajo. —j***r, Sebas, pareciera que estoy hablando con mi padre. Me estás dando muchos sermones. —Sabes que cuido mucho a Zoe. Es todo. Es como una hermanita menor para mi. —Por esa amistad créeme que no la veré con otros ojos. Es Zoe por Dios. Estoy esperando que me escriba para que me envíe sus condiciones. Ya quiero saber que es. —¿Le estás pagando? —Claro que no. Ella no lo quiso así. Te digo que solo me está ayudando porque me miró en un aprieto. —Esa es la Zoe que conozco. Pudiendo quitarte a ti varios millones por el favor, que no te hacen falta, va y te da todo se gratis. Es serio que Zoe es un ángel. —Desde que decidió estudiar esa carrera para ayudar a la gente lo es —asintió. Zoe siempre ha sido muy entregada con sus estudios y su carrera, siempre entregada al amor que le tiene a la medicina y a salvar vidas. Siempre he pensando que para ser médico tienes que haber nacido con esa vocación de ayudar y querer salvar la vida del ser humano. Zoe lo tiene. Ella es un ángel. —Vale, por eso te digo que lo que estás haciendo no terminará bien. Al menos para ella. Pueden confundir las cosas. Recibí un mensaje con la respuesta de Zoe. —Me ha escrito las condiciones —le hago saber. Sebas se acerca a mi par poder leer con calma lo que ha dicho: Querido, señor Morgan. Aquí te adjunto las condiciones para que este matrimonio pueda llevarse a cabo: 1- La propuesta de matrimonio. Tienes que ser especial, romántica y muy linda. Ponte creativo, Jack. Te tienes que esmerar por sorprenderme. —¿Me ayudarías con eso? —miro a Sebas—A la propuesta. —Si, Jack. Sigue leyendo. 2- El anillo. No seas tacaño, Jack. Si soy la futura esposa del señor Morgan, el multimillonario más cotizado del país tienes que darle un anillo muy especial a tu esposa. Al menos la gente hablará sobre eso en los periódicos. Si quieres que todos crean que estamos enamorados tienes que fingir que lo estás. Dime, ¿que es lo que harías si amaras mucho a una mujer? Te dejo para que lo pienses —Claro, tienes que buscar una buen anillo de diamantes para la futura señora Morgan. No es poca cosa. —dice Sebas. 3- La casa. ¿Ya tienes la casa donde viviremos? Tiene que ser acogedora y no tan lejos de mi trabajo. Además, tienes que buscar una habitación para mi porque no dormiremos en la misma habitación. Si, estamos casados ante los demás pero dentro de la casa seguiremos siendo amigos. Yo quiero mi propia habitación con mis propias cosas. —Eso me deja más tranquilo —murmura Sebas. Y por último, Jack, el cuarto paso: 4- Tienes que serme completamente fiel. No me gustan los hombres infieles así que tendrás que vivir sin sexo por un año porque yo también tendré que prometer lo mismo. Así que, Jack, ¿estas dispuesto a vivir sin sexo? Sebastián se rio a mi lado y yo lo miré mal. —Eso está muy difícil de hacer —dijo. ¿Sin sexo? Zoe esta loca, pero sabía que si no aceptaba una de las condiciones entonces no aceptaría casarse conmigo. ¿Podría vivir sin sexo? Yo creo que si.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD