CAPÍTULO 30

798 Words

El laboratorio estaba casi vacío cuando Maya volvió a mirar el reloj y se dio cuenta de que llevaba más de nueve horas ahí dentro. No era la primera vez, pero sí la primera en semanas en que no sentía el agotamiento como una carga inútil. Había algo distinto en el aire. No era euforia. Era claridad. El modelo frente a ella seguía siendo imperfecto, pero ya no era un laberinto sin salida. Las variables comenzaban a alinearse de una forma que no había previsto al inicio de la pasantía, y eso —esa sensación de estar encontrando una g****a real— la mantenía despierta. —Si bajas un poco más el peso de esa función, el ruido desaparece casi por completo. La voz la tomó por sorpresa. Maya se giró bruscamente en su silla. —¿Siempre apareces así o hoy es un día especial? —preguntó, llevándose un

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD