Abro mis ojos al sentir frío se apodera de mi cuerpo. Me sorprendo al ver su lado de la cama vacío. Extrañada me paro y comienzo a vestirme. Me dirijo hacía la cocina y pegado en el frasco de café hay una nota, escrita con una letra apurada, bastante desprolija. "E me llamo que necesitaba que fuera al asilo. No podía ir contigo o sospecharían. Seguro regresaré a tiempo para llevar café, nos quedamos sin." Maldito idiota, como te atreves a irte sin mi a algo del asilo. Ya veras cuando regreses. - pienso para mis adentros. Tomo mi celular y noto que tengo muchas llamadas perdidas de mis padres. Miro la hora y veo que ya es media mañana. No quiero que me empiecen a regañar que en donde diablos me metí, no les devolveré la llamada, si de todos modos tengo que regresar para casa, aquí me

