La mujer se encontraba excitada, viendo que su suegro continuaba palpando y masajeando sus pechos y sus brazos. Entonces pícaramente le pregunta: ¿Cuánto lleva sin correrse suegro? ¿He visto que ya no se masturba con mis braguitas? -¿lo sabías?. Es cierto hija, esto de mi mujer… La verdad es que llevo días sin hacerlo. Por eso creo que los tengo bien cargados. ¿quieres comprobarlo tu misma? La mujer se quedó agitada. El suegro le estaba pidiendo que ella comprobara como tenía los testículos. Sabía que no podía caer en la trampa del mismo, pero se encontraba tan caliente y excitada, que morbosamente le bajó la cremallera del pantalón al padre de su marido, y metiendo la mano extrajo el pene sacándolo fuera de su encierro, viendo que ya poseía una erección importante. Acto seguido, le desa

