El hombre de la casa 50-2

740 Words

—¡Bueno! Y tú, ¿qué? —me dijo Raquel de repente—. ¿No te piensas venir otra vez o qué? Llevamos casi media hora practicando y nomás nada. —Quién sabe, supongo que estoy acostumbrándome a esto de aguantar —contesté. —Eso te pasa por andar haciendo edging —dijo la maestra—. Me hiciste venir y ni siquiera parece que estés batallando con todo esto. —Pero bien dura que la tienes —dijo la alumna, llenándose de nuevo la boca y chupando con ganas. Y la otra se acercó también para consentir mis huevos. Era increíble, aquellas dos bocas trabajando juntas en mi v***a era un sueño hecho realidad. Siguiendo con la dinámica de aprendizaje, mi hermanita soltó mi macana para replicar lo que hacía Tere y ésta me hizo ver estrellas con tremenda mamada. —Prepárate, ya está punto de acabar, ¿verdad, papi

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD