Anna
- Pare - pronuncio mientras me separo de el
El señor John me mira aun con aquella mirada de confusión, sin entender lo que pasaba con la situación o conmigo.
Muerdo mi labio al notar sus mejillas un poco coloradas, las mías debían de estar de la misma manera o un poco mas que las suyas ya que yo había sido la que había quedado en shock por aquel beso.
Me esperaba que el fuese hacerlo en cualquier momento, pero llegue a imaginar que el se acercaría a mi con aquella lentitud con la que siempre lo hacia. Esta vez no fue así.
No quería tocar mas aquellos labios, tampoco quería que sus manos me sostuvieran el rostro mientras hacían aquellas caricias en mi rostro. No quería nada mas de él, que una simple relación de empleado y empleador.
Yo no quería ser aquella mujer que arruinase su futuro o su nueva vida con aquella mujer. Ella al igual que yo, no nos merecíamos algo como esto.
- ¿Que pasa, cariño? - pronuncia con un tono de preocupación
Cariño. De nuevo aquellas mismas palabras con las que lo había conocido. ¿Por que la insistencia en quererme decir de aquella manera? No entendía nada de lo que el quería decir con aquello y mucho menos quería saber por que yo había permitido que el me pusiera aquel sobre nombre.
- Yo no soy su cariño, entiendalo ¿Cuantas veces tengo que repetírselo? - separo sus manos de mi rostro de un jalón
En aquel momento de decir aquellas palabras no sentí que hubieran sido algo bruscas o fuertes, ya que yo tan solo me encontraba molesta, engañada y sobre todo, utilizada. Pero, todo aquello se quedo atrás al momento de ver aquellos ojos llenos de confusión caer junto con aquel brillo para formarse ahora una gran oscuridad en ellos y una tristeza invadirlos.
En ese momento quise retractarme de mis palabras, que el volviese a tocar mi rostro y pegase sus labios a los míos, pero todo aquello ya no podía hacerlo mas. Ya no había vuelta atrás para aquellas palabras.
- Deberíamos bajar - menciono para después suspirar - debes de estar cansada y hambrienta.
Mordí de nuevo mi labio al escuchar aquellas palabras llenas de sentimentalismo y con una pizca de cansancio.
Aquel fue mi momento para que yo pudiese sostener sus manos y pedirle disculpas, que me perdonase por mi rudeza en aquellas palabras, pero simplemente no pude moverme, algo me lo impedía y eso era, aquella mujer comprometida con él.
No pronuncie ninguna palabra mas, tan solo asentí y deje que el bajara primero del auto. Aunque a él no le importase la diferencia de nuestros mundos, al destino sí.
....
John
Elevo mi mirada un poco al escuchar unos suaves y audibles golpes sobre alguna parte de la madera de la casa.
- Con permiso - pronuncio la chica en un susurro al mirarla
La miro por unos segundos analizándola. La ropa de la oficina se había ido, junto con aquel maquillaje y peinado, ahora ella lucia unas prendas mías con un cabello desordenado y un rostro limpio.
- Adelante - contesto mientras desvió mi mirada de ella para pasar a seguir limpiando la mesa
En algún momento de todo esto, llegue a pensar que nosotros estábamos yendo por el buen camino, que ella pronto recordaría su memoria si seguía tratándola con amabilidad, dándole algunos besos o simplemente robárselos, pero todo aquello fue tan solo mi imaginación.
Nunca pensé que nosotros volveríamos a distanciarnos y al inicio de todo de un día para otro. Aun recordaba como ayer no quería que la soltara y el como hoy se había alejado repentinamente de mi.
- ¿Quieres que te ayude en algo? - pregunto quitando aquella formalidad con la que solía hacerlo
- No - negué de inmediato
Paré de limpiar aquella mesa y me voltee sin siquiera mirarla de nuevo. No estaba evitándola, tampoco es como si estuviese enojado con ella por lo que había mencionado antes y con todo lo que había sucedido. Yo simplemente quería darle su espacio y que ella pensara bien las cosas y esta era la única manera por el momento.
- Toma asiento, que ya serviré la cena - digo mientras sostengo aquellos platos que tenían esperando por mi
En estos momentos agradecía que hubiese algo de comida y que esta aun siguiese con vigencia. Usualmente siempre compraba junto con los chicos, una gran cantidad de comida enlatada para que el día que nosotros viniésemos a este lugar, hubiese algo. Pero la mayoría de las veces en las que veníamos, siempre encontrábamos la comido ya sin ser comestible.
Escucho como hace un sonoro asentimiento con su garganta, mientras que el sonido de la silla siendo arrastrada inunda el cuarto.
- ¿No se supone que debías de estar en estos momentos teniendo una cena con alguien mas? - pregunta de inmediato
- La he cancelado - contesto imitándola
No volvió a mencionar nada después de aquella pregunta. Por alguna razón sentía que su silencio era algo misterioso, como si estuviese pensando en cual seria la siguiente pregunta en querer hacerme.
- La casa es muy bonita ¿Es tuya? - pregunta cortando aquel corto silencio
- También de los chicos - contesto mientras termino de servir aquellas verduras que alguna vez estuvieron enlatadas
- Es bonita - menciona de inmediato - tiene ese toque antiguo pero a la vez moderno que te hace sentir relajado y cómodo.
- Lo se - digo mientras doy la vuelta con los platos en manos - ese era el punto de lo que queríamos.
Pude sentir aquella chispa en la que la electricidad estaba apunto de recorrer todo mi cuerpo en el momento que di la vuelta y me encontré con su mirada sobre mi, pero aquello no pudo suceder al ver que ella desvió su mirada.
Solté un largo y pesado suspiro mientras empezaba a caminar hacia ella. Si tan solo ella no quisiera alejarse, nosotros dos podríamos hacer que esto funcionase y que todo volviese a la normalidad.
- Espero que te guste - mencione una vez que deje aquel plato enfrente de ella
Espera unos segundos a que me mirase y verla sonreír asintiendo o simplemente verla asentir, pero nada sucedió ya que ella miraba aquel plato como si estuviese analizando la comido y buscando algún indicio raro en ella.
De niño una vez mis padres me preguntaron que quería ser de grande, yo conteste que quería ser un super héroe. Hasta el momento sigo queriendo ser aquello, quería ser aquel héroe para ella que la cuidase y salvase en el momento correcto, también el cual tuviese aquel poder sobre natural de leer mentes.
En estos momentos quería saber que era todo lo que pasaba por su cabeza. Saber la razón de su cambio drástico de actitud y saber lo que había estado pensando en el momento que la acache viendo mi espalda.
- No le he puesto nada, así que no tienes por que preocuparte - pronuncie tratando de ponerle un poco de burla a mis palabras, pero aquello fue imposible ya que salieron mas secas de lo que había imaginado
Di la media vuelta con la intención de dirigirme hacia mi asiento y poder terminar la cena lo mas pronto posible, pero aquella pequeña mano sosteniendo mi mano libre ocasiono que voltease a mirarla de nuevo.
- Tu - alargo en un susurro - ¿en verdad estas comprometido?.
Aquellas palabras saliendo de su boca provocaron un cosquilleo en mi estomago y un poco de asombro, pero en ella, un miedo y nerviosismo al esperar mi pregunta.
¿Que era lo que en verdad sucedía y pasaba por su cabeza?.
....
Anna
- Entonces - alargo mientras cierro mis ojos al sentir sus dedos recorrer mi mejilla - ¿estas o no comprometido? - vuelvo a preguntar
No sabia cuantas veces había echo esa pregunta ya que desde que pude pronunciarla, ya no pude parar de seguirla diciendo.
Abro mis ojos una vez que escucho su corta risa sin dejar de acariciar mi mejilla. No había parado de reír cada vez que le hacia aquella pregunta, no sabia la razón por la cual le causaba gracia la pregunta.
Tan solo habían dos razones por las que el podía estarse riendo en estos momentos y esas eran. 1 - El reía por que lo había descubierto o, 2 - le causaba gracia que yo no dejara de insistir.
- Contesta - pronuncio mientras sostengo la mano que aun seguía en mi mejilla - por favor - susurre
Aquellas palabras fueron las palabras mágicas ya que pude ver como su rostro se relajo mientras soltaba un suspiro.
- No puedo mentirte - sonríe de lado - estuve casado un tiempo después de eso me divorcie de ella, a los meses nos volvimos a encontrar y le propuse matrimonio de nuevo pero los problemas nos seguían demasiado que ella decidió terminar con todo mientras me lanzaba el anillo - dice para después hacer una mueca
Un cosquilleo apareció en mi vientre al escuchar aquella corta historia al igual que un apretujon en el pecho.
Por unos segundos pude notar como sus ojos brillaron con sentimentalismo mientras contaba aquello. Y con ello una nueva pregunta vino de inmediato a mi cabeza.
- ¿Tu, la amabas? - pregunte sintiendo como el nudo empezaba a hacerse en mi garganta
Por alguna razón empece a sentir miedo, miedo de mi misma por estar esperando a que el dijera que si, en vez del, no.
- Si y la sigo amando - contesto sin dejar de mirarme
Una electricidad recorrió mi cuerpo haciendo que mis bellos se pusieran de punta. En ese momento me di cuenta de dos cosas. 1 - Yo estaba loca por a ver esperado aquella respuesta y, 2- Sabia que no esto de nosotros no terminaría aquí.