Lewi. —Bienvenido al club, señor Lewi —en la entrada del salón de reuniones me detiene tenaza, uno de los hombres de la loca de Elliana. ¿Hmmm? Frunzo el ceño y por mi mente me pasa la escena de como matar a este puto, y no me importará que sea uno de los hombres de Elliana, ¿cómo se atreve a interferir en mi camino? —No te atrevas a interponerte en mi camino porque no respondo tenaza —lo enfrento dando un paso adelante y él se hace a un lado teniendo presente que soy uno de los pilares que no anda con juegos. En el preciso instante que pensaba entrar me detengo y le ordeno a tenaza que me lleve al cuarto de seguridad o una oficina que me muestre lo que hay dentro de esas cuatro paredes, y todo por el hecho de que tenaza no quería que pasara. No tuvo opción y tuvo que

