Capitulo 3.

1301 Words
Despierto con la respiración agitada, bañada en sudor y con un dolor de cabeza fatal. No puedo creer que haya tenido un sueño húmedo con Alex, o sea esta clase de sueños son recurrentes con el profesor Miller, pero me parece perturbador que mi mejor amigo apareciera en ellos. Seguro fue por molestarme con él. En un intento de calmar mis nervios, me levanto para ir al baño, echarme un poco de agua en la cara y mirar mi reloj; apenas son las 3:00am. Tengo que volver a dormir, mañana tengo clases, por suerte con tan solo volver a la cama, logro quedarme dormida de nuevo, sin soñar nada. La insufrible alarma me despierta a las 7:30am. Hago una mueca de dolor a causa del torticolis y la amenaza de explosión en mi cabeza. Una ducha fría ayuda a mi cuerpo a relajarse y despertarse por completo. Una vista al espejo que cubre la pared basta para sacarme una sonrisa, me encanta lo que veo; perfecto bronceado, curvas en su sitio, ojos en precioso color café adornados por largas pestañas, labios gruesos, pero la mejor parte es mi cabello, largo hasta la cintura, liso y de color n***o azabache. No es por presumir, pero soy un bombón. Vestida con un par de jeans ajustados, una blusa sencilla de rayas blancas y negras, mi cazadora de cuero n***o y un par de botines, arreglo mi cabello en una coleta alta para finalizar mi atuendo. Luego de un desayuno de avena con frutas, voy en mi auto de camino a clases. El sonido de mi celular me alerta de un mensaje entrante de mi mejor amigo, el cual inevitablemente me hace recordar el vergonzoso sueño de anoche. Alex: "Siento mucho lo de anoche, quiero recompensarte, salgamos esta noche". No le respondo y guardo el celular en mi cartera. *** Las clases se me hacen eternas como siempre, aparte hoy no he visto a Miller. Cuando el día por fin termina me dirijo a mi auto quedando paralizada al ver un hombre que parece ser Alex, de espaldas con un ramo de rosas en la mano. Va vestido con un traje gris, una camisa color azul, sin corbata y con varios botones sueltos. Se ve elegante, pero relajado. - Hola - le sonrió cálidamente en forma de saludo. - Te traje esto- estira el ramo hacia mí para que lo sostenga - lo siento por lo de anoche. - Tranquilo Alex - beso su mejilla - estabas con Frank, tienes más obligaciones con él que conmigo. - Eres mi mejor amiga, nunca te cambiaría por un hombre - sonrío para tranquilizarlo. Miro a todas partes sintiéndome incomoda porque estamos llamando la atención de las personas que pasan. Ahora que lo analizo bien, parecemos una pareja reconciliándose. - ¿Vamos a mi casa? - pregunto incómoda esperando que diga que sí. -Si, por supuesto, pero a cambiarnos para ir por unos tragos. Sonrío ampliamente, asintiendo con la cabeza. Me hace muy feliz pasar tiempo con Alex, sobre todo cuando salimos solo los dos por unos tragos. Nos adentramos en el tráfico mientras que Alex habla sin parar sobre su noche con Frank, pero yo voy tan sumergida en mis propios pensamientos que no escucho nada de lo que dice. Me hace falta salir a distraerme, quizás conseguir algo de sexo o simplemente tragos. -Sam... - volteo a ver que mi amigo parece algo enojado - ¿Me estas escuchando? - Eehh... Si... decías que Frank es genial - sonrió forzado. - ¿Te pasa algo Sam? - parece preocupado - Estas distraída. - Estoy bien, solo que anoche tuve una pesadilla y sigo pensando en eso. Por favor que no pregunte sobre eso. - ruego internamente. -Tranquila, solo fue un mal sueño. Quedamos en silencio mientras llegamos, estaciono el auto en el garaje y subimos juntos al ascensor. Me dirijo a mi habitación para cambiarme y dejar las flores en un jarrón en la mesa de noche junto a mi cama. Aspiro el aroma de las flores cerrando los ojos. Me encantan las flores, sobre todo las rosas rojas. Luego de una ducha, elijo un vestido n***o ceñido a mi cuerpo, con escote al frente y tan corto que apenas tapa mi trasero. Si voy a ir a un bar, quiero regresar con un tipo que me saque de la cabeza a Miller y el mal sueño de anoche. -¡¡¡NOCHE DE CHICAAAS!!! - grita Alex emocionado cuando llego a la sala. - Espero llegar con un hombre a casa - me muerdo el labio- necesito sexo. - Amen hermana - me mira de pies a cabeza - con ese vestido, harán fila para brindarte tragos. -jajajaja solo vámonos - niego divertida. *** Llegamos a un bar cercano que nos gusta mucho, tienen buena música, la decoración es moderna y minimalista, además no dejan entrar a cualquiera, eso le da algo de sofisticación al lugar. Al llegar a la puerta el vigilante me saluda y nos deja pasar sin hacer fila. Le pido a Alex que nos busque un lugar, mientras yo voy a pedir unos cocteles a la barra. Me acerco a la barra, la cual está llena de personas, como puedo le pido dos Cosmos al cantinero, atrayendo varias miradas masculinas. -Cooper...- escucho una voz conocida a mi espalda. Me doy vuelta para comprobar que mis oídos no me engañan y lo veo allí, no puedo creerlo. Lleva un traje n***o, muy elegante. Pareciera que viniera de una fiesta de etiqueta, pero se ve divino, sin corbata. -Eeehh... Hola... Profesor Miller - Estoy confundida, pensé que ni se sabía mi nombre - ¿Cómo sabe mi nombre? - A él parece divertirle mi pregunta. - Cariño, yo recibo tus exámenes, en todas las hojas está escrito tu nombre - Es cierto, parezco una idiota preguntándole eso. Parezco más nerviosa de lo que debería, pero él me mira como si fuera un pedazo de carne. El vestido hiso efecto, mucho más de lo que esperaba. - Estas hermosa - me alaga sin parecer morboso - ¿y estás sola? -No... vine con un amigo - dirijo la mirada hacia Alex, que no se encontraba lejos. - ¿Eso significa que estas disponible? - pregunta tímido - No sé... quizás podamos cenar alguna vez. Me extiende una pequeña tarjeta que parece ser su número de teléfono, la cual tomo de inmediato rozando descaradamente su mano con la mía. -Lo tomaré en cuenta - digo en forma provocativa - Nos vemos. Tomo mis cócteles para dirigirme a la mesa donde esta Alex. Él me mira con una sonrisa pícara en el rostro antes de empezar el interrogatorio. - ¿Quién es ese papi chulo? - murmura en mi oído, para que nadie más oiga. - Ese es mi profesor de matemáticas. Le tengo ganas desde hace mucho, pero no le había hablado. - me muerdo el labio. - Esta super guapo. Pensé que lo llevarías a tu casa. - reprocha. -Aun no. Dejaré que pase unos días, él nunca me había notado, hasta hoy. Así que dejaré que me desee por unos días - tomo el primer trago - Además no puedo parecer tan desesperada. Pasamos la noche hablando de cosas simples como la universidad, el trabajo de Alex, Frank, entre otras cosas. Hasta que suena el teléfono de Alex y él se aleja para contestar, tarda un par de minutos antes de volver con una expresión incomoda. -Sam... Frank esta por aquí cerca- murmura suplicante - ¿Puedo llevarlo a tu casa? - Si está bien. - digo sin importancia, él sonríe animado y se vuelve a alejar. Alex vive al otro lado de la ciudad, así que cuando viene a visitarme siempre se queda a dormir. En este caso Frank también se quedará. Solo espero que solo se queden a dormir.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD