Capítulo 6.

1400 Words
Las dos chicas daban un paseo por el gran castillo, Eve le enseñaba todo a la condesa sumida en sus propios pensamientos hasta que la condesa la distrajo. — Mi señora ¿Usted quiere hijos? — Eve se descoloco con la pregunta. — ¿Que tal si nos tuteamos? Hace mucho que no me dicen por mi nombre, me llamo Eve. — La chica asintió. — Mi nombre es Margory. — Bien Margory, ante tu pregunta... Si algun dia quisiera ser madre pero es difícil, no todas tenemos esa facilidad de quedarnos embarazadas y bueno el reino es complicado, quita mucho tiempo. — Eve mientras le contestaba la sacó del castillo y la llevó a los jardines traseros, ahora estaban muchísimo mejor y habían conseguido poner suelo de piedra beige junto con barandas a juego, haciendo así un paraje estupendo en vez de la hierba y el musgo, había conseguido traer semillas de arboles y flores de otras localidades, Ivar habia mandado hacer una fuente en el centro del jardín , donde ahora mismo los escultores trabajaban, estos les hicieron una reverencia.  Eve notaba a Margory mal. — ¿Te encuentras bien? — Solo un poco exhausta. — La voz de Margory parecía quebrarse. Eve le pidió a uno de los guardias que las custodiaban. — Haz llamar a mis doncellas, diles que tomaremos té aquí en el jardín, que traigan agua. — El guardia se marchó a hacer lo que le habia mandado, ayudo a Margory a seguir caminando. — Aquí cerca hay un templete, allí no dará tanto el sol vamos, te ayudare. — Margory asintió, cuando Eve la sujeto pudo ver que esta lloraba en silencio, algo más grave estaba sucediendo con aquella chica. Cuando llegaron al templete, la sentó con cuidado, la mesa de piedra blanca estaba vacía aún, debían esperar a las doncellas. — ¿Que te esta pasando? Noto que hay algo más ¿Necesitas que llame al curandero? — No, estoy bien  ¿Alguna vez has hecho daño a una persona que querías?  ¿A la persona que te dio todo y tu defraudaste? — Eve se quedó estática en el sitio, sintiendo culpa, no entendía porque la chica le preguntaba eso, Margory estaba nerviosa y lloraba. — Si. — Eve le contesto rotundamente, Margory la miro viendo dolor en sus ojos, sabía que de alguna manera la entendía. —No quiero a este bebé... no en este momento y es egoísta quizá o un castigo pero él está tan feliz...— Margory volvió a llorar. — Es normal tener dudas, eres muy joven pero si os quereis todo saldrá bien, debéis estar unidos pase lo que pase, esto lo sé de primera mano, si te alejas luego es muy complicado volver a la normalidad.— El bebé no es del conde. — Margory hablo mientras Eve intentaba darle ánimos, esto la dejó sin aliento, las doncellas llegaron con dos cestas de mimbre con toda una merienda y dos jarras cada una. Eve se apoyó en el respaldo de la silla asimilando lo que la muchacha le habia contado, Margory intentaba mantener la compostura ante las doncellas y no llorar delante de ellas, las dos observaron en silencio lo que las doncellas hacian. Estas habian traido pastelitos de frutas ya que eran los favoritos de la reina, pequeños chocolates y bollos, servían el té en las pequeñas tazas y servían agua en la copa, también trajeron vino y zumo de manzana que hacian en el castillo , colocaron los platitos y los cubiertos paraque pudieran comer, dejaron un par de servilletas de tela blanca con las iniciales de los reyes. — Podéis quedaros dando un paseo chicas, descansad un rato y despues volveis a vuestros quehaceres.— Margory se sorprendió por el trato que tenía con el servicio. — Eve le dio un trago al té caliente, hacía frío en el exterior y esto las ayudaría con el frío aunque llevaban capas con pelo de lobo para soportar el frío. — ¿El lo sabe? — Preguntó Eve. — No, claro que no, ¿Que crees que me pasaria si se enterase? ¿Lo vas a contar?— Claro que no ¿Por quién me tomas? — Preguntó Eve un poco ofendida. — Perdón mi señora, no quería hablarle asi, solo estoy agobiada. — La chica habia visto su error. — ¿Qué harás cuando nazca? Si no se parece a él no notara...— No lo se..— ¿Quieres contarme tu historia? — Margory vaciló y bebió té.  — Yo estaba enamorada de otro hombre antes de conocerlo a él, era uno de los hijos del ama de llaves de mi casa, no estaba bien visto que nos relacionemos con los de baja clase pero era un chico encantador, era amable y siempre estaba pendiente de mi, nos enamoramos poco a poco, una noche dimos el paso de pasar la noche juntos y después de esa hubieron unas cuantas más, la última vez que lo vi ya estaba embarazada, se lo conté y me dijo que él nos cuidaría, que trabajaría para que no nos faltara de nada, el pensaba que seria una niña, planeamos fugarnos pero mi madre nos pillo, nos detuvo y pelee con ella, se lo dijo a mi padre, él le dio una paliza aquel muchacho y los echó a la calle, no volví a saber nada de ellos, al siguiente dia mi padre me habia gobernado un matrimonio de conveniencia con el conde y me amenazo, mi madre me obligo a acostarme con él porque le conté lo de mi embarazo. — Lloró con tristeza. — Y así lo hice, porque me dijo que si no lo hacía mataría a Leo, el padre de mi hija, ahora engañado a este pobre hombre que piensa que lo quiero o que lo hare algun dia, que voy a tener un hijo suyo cuando no es así, me trata bien e intenta que todo salga bien pero no lo quiero, él no se merece esto.— Eve la escuchó con atención, sus propios fantasmas salieron a flote y muchas preguntas se formaron en su cabeza... ¿Ella podría haberse acostado con Chris? ¿Si ella hubiera quedado embarazada? Ninguno de los dos se merecia eso...Pensaba en el daño que Ivar podría haber sufrido y ella misma y comenzó a tener nauseas, despues de un rato decidieron volver, Eve estaba agobiada parecía que la capa la asfixiaba. — Entra tu despues voy yo. — Le dijo a Margory esta asintió y entró en el castillo. Eve tenía calor, se quitó la capa para poder respirar y la tiró al suelo frío, se arrodillo en el suelo y comenzó a llorar se apoyó en la barandilla con fuerza e intentó respirar con calma, Ivar la veía desde la ventana de su despacho preocupado por ella y su estado bajo corriendo dejando al conde mirando unos mapas, es esperaba algo malo, tanto que los nervios se apoderaron de él. Cuando llego a donde estaba Eve, Ivar le puso una mano en la espalda, sobresaltándola, le dio la mano e intentó levantarla, Eve lo miró desconcertada, creía que no la veía nadie, sintió vergüenza porque él la viera así. — ¿Que ocurre Eve? Estás herida..— Eve no podía hablar, si hablaba acabaría llorando en sus brazos tal cual cascada de río, lo observo, observo bien su rostro y se lanzó a sus brazos, Ivar la acogió en ellos sin entender nada, estaba claro que estaban enfadados, que Ivar habia sido claro en su decisión pero siempre habia algo que los volvía a unir, habia un imán que los atraía con fuerza. Eve se separo de el y cogio la capa del suelo, no queria obligarlo a nada mas, ella tenia claro que el no queria nada con ella, se marcho dentro, a su habitación necesitaba relajarse y pensar un poco en lo que le habia contado Margory, Ivar volvió al despacho a seguir con su Reunión. Llegó la hora de la cena y todos se habían cambiado a una ropa más cómoda y abrigadora, los sirvientes servían la cena, Margory y Eve se miraban cómplices cosa que Ivar se dio cuenta, le habia preguntado a las doncellas que habían hecho esa tarde y ellas se lo contaron sin dar detalles, Ivar tenía mucha curiosidad de porque Eve acabó así, tan mal.
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