Capítulo 3
Mason lanzo su primer ataque Ayleen lo esquivo hábilmente pero el, la tomó por sorpresa, la tomo por la cintura, para luego dejarla caer en el suelo, se posiciono sobre ella inmovilizándola, tomo sus manos sobre su cabeza, logrando que ella no tuviera escapatoria.
–No me cansaría jamás de tenerte así– hablo Masón dándole una sonrisa.
Estaba por levantarme de mi asiento, para detener esto, pero me percate como Ayleen curvaba sus labios en una pequeña sonrisa.
No sé cómo paso, pero Ayleen hizo un movimiento logrando zafarse de Mason, él estaba algo sorprendido, pero rápidamente se volvió a poner en modo de defensiva.
Mason volvió a lanzar un ataque, ella lo esquivo, cuando Masón iba a lanzar su segundo ataque, ella lo tomo por sorpresa, lo tomo por el brazo asiéndolo girar en el aire, cayendo Masón de espaldas en las colchonetas, trato de levantarse, pero ella fue más rápida, enrollo sus piernas en el brazo de Masón, mientras con sus manos le tiraba el brazo hacia atrás, si ella quería le disloca el hombro en un pestañar.
Ayleen lo soltó, masón se levantó rápidamente, en sus ojos ya no había diversión él estaba enojado, y eso es peligroso para Ayleen.
El volvió a lanzar otro ataque, pero este fue diferente, le estaba lanzando puñetazos, ella los esquivaba con gran facilidad para mi sorpresa, Mason era rápido, en un momento Ayleen no lo vio venir y masón le dio un puñetazo en sus costillas, ella se quejó un poco, le dio una mirada de muerte a masón y él sonrió satisfactoriamente.
Ella se lanzó y de un salto enredo sus piernas en la cintura de masón, se impulsó hacia atrás y con fuerza giro a masón por los aires, logrando que masón cayera boca abajo, golpeando su cara, ella hizo un rápido giro, logrando que masón quedara de espaldas, tomo sus brazos bloqueándolos sobre la cabeza de masón, mientras ella enrollaba sus piernas en el cuello de él.
Ella comenzó a hacer presión, masón trato de soltar sus manos, pero le fue imposible, Ayleen las tenías inmovilizadas bajos sus piernas mientras que con ellas mismas hacia presión sobre el cuello de masón.
Su mirada estaba vacía, no se reflejaban nada, ni un sentimiento ni siquiera de compasión.
–Señorita Montecinos suéltelo– grito algo desesperado el maestro.
Pero ella no escuchaba, estaba cegada, la rabia la había invadido.
–“Ayleen córtala” –grito Astrid en otro idioma, levantándose junto con maría.
Al parecer eso hizo reaccionar a Ayleen lo soltó para luego levantarse y salir rápidamente seguida de sus hermanas.
El maestro se acercó a masón quien se agarraba el cuello tosiendo mientras recuperaba algo de aire.
– ¿Te fijaste como ella lo levanto por los aires? – hablo Caleb sentándose a mi lado
–Sí, ella es intimidante ¿Cómo lo harás amigo? – Fredy paro frente a mí
–Tengo mis métodos– sonreí
–Amigo, ¿te diste cuenta? Ella logro intimidar a el maestro – Fredy agito sus manos – y él es como el maldito Dwayne Johnson.
–No creo que tengas muchas posibilidades con ella, se nota que no es como las otras chicas– Caleb puso una mano en mi hombro, pero yo no soy una persona que se da por vencido
–Y por eso mis queridos amigos, ella llama mi atención, me encantan los desafíos– les di una sonrisa
Ellos solo movieron su cabeza en forma de negación.
(…)
Luego de que terminaran las clases, Ayleen y sus hermanas no aparecieron más en el instituto.
Se había corrido rápido la voz, sobre lo que había pasado en deporte, todos admiraban y temían ha Ayleen, todos estaban felices que le dieran una paliza a masón, sobre todo que fuera una mujer.
Al llegar a mi casa, mis padres no estaban, subí rápidamente a mi habitación me di una larga ducha, al salir me puse uno pantalón de chándal gris dejando mi torso al descubierto.
Me senté sobre mi cama, apoyado en el respaldar de mi cama, tomé mi celular para entrar en i********:, a ver si lograba dar con el perfil de Ayleen.
Maldita sea, no encontraba nada, entre en el perfil de Caleb, ya que él había hablado con maría, y habían intercambiado números, la busque en sus amigos, ¡Bingo! La encontré, pero tenía su perfil privado, le di seguir y esperé un poco.
1 hora después.
No podía dormir, revisaba a cada segundo mi teléfono, pero nada, espero ella si sea activa en la red social.
Solté un suspiro.
Salí de mi habitación para hacer algo de comer, tenía hambre no había comido nada desde que llegué del instituto, di un vistazo en la oficina de papa, pero ellos todavía no llegaban.
Al entrar a mi habitación con mi sándwich y vaso de jugo, me senté en mi cama para comer, tome mi celular y ahí estaba, maría me había aceptado, entre en su perfil baje mirando las fotos, muchas eran de ellas tres juntas solas o con sus padres.
Pero en todas las fotos Ayleen no sonreía, sus ojos estaban vacíos, siempre salía arqueando una ceja y seria, aunque estaba igual de hermosa.
Pero una foto llamo mi atención, presione la foto y ahí estaban María, Astrid, Ayleen y un chico, de cejas pobladas, mandíbula definida, ojos verdes, pelo n***o con crespos de piel bronceada. Pero lo que llamo mi atención fue como ella lo miraba con ¿cariño? ¿Amor? Quien sabe, Mientras una enorme sonrisa estaba en su rostro, María y Astrid miraban hacia el frente sonriendo, al igual que el chico, pero Ayleen solo lo miraba a él, leí la descripción de la foto
“porque siempre vas hacer el mejor, porque siempre nos hacías sonreír, porque siempre nos protegías, porque siempre nos diste tu amor incondicional y por eso siempre te llevaremos con nosotras porque tú eres irremplazable
Nunca te olvidaremos, te amamos Derek
Pd: pronto nos volveremos a ver”
Se notaba que es alguien muy importantes para ellas, sobre todo para Ayleen por como ella lo mira, presione los comentarios y ahí estaba lo que tanto estaba buscado, Ayleen había comentado la foto con un emoji de corazón roto.
Entre en su perfil, pero era privado, así que con toda la seguridad que tengo le di seguir.
(…)
Sentí como algo vibraba, estire mi mano buscándolo, encontré mi celular y conteste sin ver quien era
– ¿Hola? – pregunte con voz ronca
– ¿Eres Erick? –pregunto una dulce voz femenina
Arrugue la frente, mire mi celular con lo cual hizo que cerrara mis ojos por la abrupta luz, los volví abrir lentamente mientras me adaptaba a la luz.