“Te encontré” …. “Te amo Merida” …… “No te vayas”…… “Voy a protegerte con mi vida”
Me veo en algún lugar, todo está oscuro y solo escucho una voz, no la reconozco trato de gritar, pero no puedo, es como si estuviera paralizada, hasta que veo a un hombre caminar hacia mí, su camino se ilumina con cada paso que da, quiero verlo, pero todo está muy borroso, me cuesta trabajo respirar y mis piernas tiemblan, mientras me desvanezco en el oscuro cuarto lo veo correr en mi dirección “Estoy aquí Merida, no tengas miedo”
Esa voz… ¿Quién eres?
Me sobresalto cuando escucho el timbre de mi casa, me levanto de la cama y estoy sudando por el extraño sueño, creo debería dejar de leer novelas por la noche.
Camino hacia la puerta y no tengo ni siquiera que mirar la pantalla para saber quién es.
-Merida Black, Ábreme sé que estás ahí dentro.
El timbre vuelve a sonar y abro la puerta por miedo a que se rompa.
-¿Qué haces aquí Lilit?
-Tengo una cita hoy, en el Club pero no quiero estar sola, ya sabes por si algo pasa.- Me guiña el ojo.
El club es un lugar al que asisten las celebridades y personas famosas cuando quieren un poco de diversión, usan mascaras para proteger su identidad y no se le permite entrar a nadie sin membresía. La miro durante unos minutos pensando en que diré para no salir, estoy agotada, pero se le ve feliz y me contagia.
-No tengo nada que usar, mi ropa casual es demasiado casual para cualquier cosa y los vestuarios demasiado extravagantes para asistir al club.
-Espera un segundo.
La veo salir disparada a su auto así que camino a la cocina para beber un poco de agua, mientras intento olvidar el sueño que tuve. Cuando veo a Lilit entrar con un vestido de seda color n***o, es precioso.
-Anda pruébatelo, lo conseguí pensando en ti, tienes un cuerpo espectacular.
Me empuja hasta llegar a mi habitación, entro al armario en donde tengo un gran espejo el vestido me queda como si fuera hecho especialmente para mí, es ajustado, pero no demasiado, resalta mis curvas perfectamente, tiene unos tirantes delgados y la espalda descubierta.
-Es precioso Lilit, ¿de dónde lo has sacado?
-Te ves increíble, hoy seguro consigues una cita, así al fin podrás sacar de tu cabeza a Gabriel.
Mi cuerpo se tensa y Lilit se da cuenta, así que por el bien de los ánimos decide seguir con la conversación.
-Ya sabes, tengo amigos en todas partes, solo pedí un vestido bonito. Sus ojos van de un lado a otro, miente, pero decido no darle muchas vueltas al asunto y solo agradezco el gesto.
-Bien… ahora el toque final.
Me pasa por el cuello un collar de diamantes, siento que podría valer más que mi casa, pero no digo nada.
-Gracias, por hacer esto.- la miro conmovida y ella solo voltea la cabeza.
-Vamos Mer, ¿Para qué son las amigas? Pero ya basta de sentimentalismo, tenemos que terminar o llegaremos tarde.
Una hora después estamos llegando al club, puedo ver a través de la ventana todos tiene puestas sus máscaras y decido sacar la que siempre uso cuando estoy aquí, pero Lilit me la arrebata y saca de su bolso un antifaz n***o con pequeños diamantes que van desapareciendo de un extremo a otro da la sensación de que están desvaneciéndose, en la oscuridad solo se podría ver la mitad de mi rostro, me gusta, combina con el vestido.
-Ahora sí, vamos.
Cuando bajamos del auto alguien ya está esperándola, Lilit se ve guapa está usando un vestido color verde largo y muy escotado con unos tacones de muerte, el chico la abraza efusivamente y la besa hasta que se percata de mi presencia y me sonríe.
-Soy Jackson.
-Ella es… Mi mejor amiga no puedo decirte su nombre porque entonces me metería en un gran problema.
Los tres reímos y entramos al lugar, la música suena y veo a todos bailar, me animo un poco porque sé que nadie puede reconocerme, nadie sabe quién soy, es como si fuera otra persona por una noche…
-¡Mer! ¿Ves a aquel hombre? El del traje n***o.
Volteo un poco para poder ver de quien me habla y veo a un hombre alto su perfil es intimidante tiene puesta una máscara victoriana, da la sensación de estar hecha de mármol, cubre parte de su frente y nariz. Está hablando con unos hombres y su sonrisa parece falsa y maliciosa, entonces me percato que a su lado hay una mujer con el cuerpo definido a pesar de que tiene puesto el antifaz puedo ver que es muy hermosa, la toma por la cintura y le da un apasionado beso en los labios, puedo notar su deseo, rápidamente el calor invade mis mejillas y me avergüenzo de mí misma por imaginarme a aquel hombre besándome de la misma manera, de pronto nuestras miradas se encuentran y giro la cabeza esperando que no note que los estuve observando todo el tiempo, pero de reojo veo como se acerca al oído de la mujer y acto seguido ella se da la vuelta y desaparece entre la multitud sin sonreír parece asustada.
-¿Qué dices? Es guapo ¿no? Supe que es un CEO Me parece un desperdicio que no sea una celebridad, tendrá mucha suerte la persona que logre quedárselo.
-No es un objeto Lilit, es guapo, pero demasiado intimidante.- Niego con la cabeza, mientras agradezco que mi amiga me saque de mis pensamientos
-Vamos, Jackson ya pidió algo de beber.
La noche transcurre tranquila Jackson y Lilit bailan alegremente en la pista y decido dirigirme a la barra para pedir otro mojito, una vez en la ahí veo una máscara a mi lado, no quiero voltear sé que nadie aquí se atrevería a quitársela, pero mi curiosidad es más grande, cuando giro la cabeza nuestros ojos se encuentran, es Gabriel, me doy media vuelta para irme, pero su voz ya Ronca por el alcohol me detiene.
-Te pareces a ella.
-¿perdón? Mi voz se escucha diferente, quizá sea el alcohol o el miedo, no lo sé, pero agradezco que no sea reconocible.
-Tienes sus ojos.
-Si estas ebrio deberías marcharte.
Noto que se acerca, mi cuerpo reacciona e inmediatamente mi piel se eriza. Se acerca lentamente a mi oído pasando su mano por mi nuca.
-¿Te gustaría salir de aquí? No tienes que quitarte el bonito antifaz sería una decepción cuando note que no eres ella.
-No sé qué hacer, parece que de verdad está enamorado y me está confundiendo, casi puedo escuchar a mi corazón romperse en pedazos.
-¿Quieres dinero? No importa, lo pagare por una noche contigo, dime cuál es tu precio.
Mis mejillas arden de la rabia ¿me está llamando puta? Como se atreve… ¿en dónde está mi Gabriel?
Lo empujo y se sobresalta, pero inmediatamente comienza a reír y su mirada se vuelve desafiante, tengo miedo, quiero salir corriendo de aquí, en ese momento alguien me toma del brazo muy fuerte, y con un movimiento me tiene tras su espalda, lo reconozco por su traje es el hombre que vi cuando entre, del que me hablo Lilit.
Mira a Gabriel, se ven dispuestos a luchar como si yo fuera su presa y ambos estuvieran dispuestos a cazarme.
-No deberías hacerle esto a la novia de alguien, es descortés.
Su voz suena tenue pero amenazante, intento reconocerlo, pero no puedo, su voz suena tan familiar.
Gabriel lo mira de vuelta y sonríe.
-No pensé que tu tomaras enserio a las mujeres teniendo en cuenta lo que…
-No me importa lo que creas Gabriel, córtalo de una vez, ella no es alguien con quien puedas divertirte.
-Solo espero que esto no termine como la última vez Dante, debes conocer tu lugar, ya no somos unos niños.
¡DANTE!
Me quedo perpleja y parece que lo nota, entonces con una mirada llena de rabia me toma de la mano y me arrastra hacia la terraza del lugar, el viento pega en mi cara y suelto el aire, no note en qué momento deje de respirar, me mira y lo miro, intento analizar todo lo que acaba de suceder.
-Qué demonios haces aquí Merida.
-¿Cómo supiste que era yo? ¿Cómo conoces a Gabriel? ¿Quién es la mujer con la que estabas?.- la ultima pregunta sale de mi boca antes de que pueda detenerla.
-Eso no es importante.
Lo miro y se ve furioso, pero no veo que vaya a responder mis preguntas, así que decido no decir más y volver con Lilit.
-Agradezco que me hayas ayudado ahí dentro, pero mis amigos me están esperando.
Me doy la vuelta dejándolo más furioso que cuando salimos. Estoy a punto de tomar la perilla de la puerta cuando escucho algo romperse, volteo de inmediato y veo cristales en el suelo, hay sangre corro hacia donde esta Dante y tomo su mano herida.
-¿Ser imprudente es tu profesión?
-Algunas veces cuando algo me molesta realmente, no mido las consecuencias.
Me quedo mirándolo y sus ojos negros son penetrantes y brillantes, llenos de deseo, pero al mismo tiempo fríos y distantes, bonitos, pero no como los de Gabriel.
-Me concentro en limpiar su mano con mi vestido, finalmente decido romperlo para facilitarme el trabajo y ocupar un poco de tela para envolver su mano herida.
-Sera mejor que vayamos al hospital.
Me mira con curiosidad y comienza a reír, estamos tan cerca que puedo oler su aliento, huele a whiskey y menta.
-¿Qué es tan gracioso?
-Nadie había roto su vestido por mí, siempre lo hago por ellas.- su expresión es divertida y se le ve mucho más joven cuando sonríe.
-Que gracioso. Vamos, será mejor que salgamos de aquí antes de que te desangres.
Me toma de la mano y salimos de ahí, cuando volteo atrás para ver una última vez a Gabriel, él nos está observando fijamente mientras bebe, me sonríe y me guiña un ojo, siento como el listón que detiene el antifaz se resbala por mi cabello y mi rostro desnudo aparece sigo observando a Gabriel y él a mí la máscara cayo y se dio cuenta, sabe quién soy, noto que su expresión se descompone y se levanta apresuradamente, trata de alcanzarme pero tomo a Dante más fuerte de la mano y él lo nota, me arrastra y salimos de ahí sin mirar atrás.