Dalton...

1460 Words
-¿Viste ese salto? – me pregunta emocionado mientras caminamos de regreso a los dormitorios - Fue increíble – admito – No entiendo cómo puedes saltar tan alto - Bueno, la verdad creo que me falta potencia - ¿Quieres romper el techo? – pregunto haciéndolo sonreír nuevamente - Si pudiera, lo haría – dice – Iré a tomar una ducha - Claro, nos vemos luego – digo - ¿Puedes volver sola? - Claro que sí - ¿Segura? - Dije que sí…– No podía volver sola, no me culpen. Este lugar es enorme, no sé exactamente en donde estoy, pero estoy segura de que no son mis dormitorios. Camino en busca de alguien que me pueda ayudar, pero los pasillos están desérticos. Después de caminar y girar varias veces me topo con alguien - Oye, disculpa ¿podrías ayudarme? – el estudiante se gira y para mi mala suerte, Dalton me regresa la mirada - ¿Atena? ¿Qué haces aquí? – pregunta, noto que tiene un ojo morado - Me perdí – admito – Aun no memorizo los pasillos – eso lo hace sonreír - Pero que tonta – dice – Vamos – no sé si seguirlo, debido a su historial de acoso - ¿No vienes? – pregunta - No confío en ti – respondo - Wow, pero que directa - No tengo porque negarlo - ¿Por qué te haría algo? – pregunta – No eres como esos idiotas - ¿Por qué los molestas? - Porque son unos idiotas y no tengo nada mejor que hacer – responde, escuchamos como una puerta se cierra y él parece entrar en pánico, abre una puerta cercana y me empuja dentro – Escuches lo que escuches, no salgas – dice, para luego cerrar la puerta, me quedo allí confusa y algo nerviosa. - ¿Aun no te has ido? – es la voz del rector - No – Dalton responde suavemente - Mas te vale que esto no vuelva a repetirse Dalton, no permitiré que esos tontos becados resalten más que mi propia sangre. Deberías sentirte avergonzado, primero esos niños mimados y ahora el principito - Lo siento, no volverá a pasar – escucho un fuerte golpe - Claro que no volverá a pasar, y no vuelvas a mostrarte ante mis ojos hasta que te llame – escucho unos pasos alejándose, después de unos minutos la puerta se abre. Veo a Dalton, ahora con ambos ojos morados - ¿Planeas quedarte allí todo el día? – pregunta como si nada hubiera pasado - Dijiste que no saliera – le recuerdo - No creí que me obedecerías - ¿Querías que saliera? - No – responde mientras empieza a caminar por el pasillo conmigo justo detrás de él. No pronunciamos ni una palabra en nuestro camino a los dormitorios, para mi sorpresa sí me llevo a mi habitación, luego de eso desapareció sin decir nada. Después de ese extraño encuentro con Dalton, no lo he vuelto a ver. Es como si tratara de evitarme; aunque no podría importarme menos su situación, a muchos de nosotros nos presionan y golpean debido a las altas expectativas de nuestros padres. Hoy la cafetería estaba extrañamente más ruidosa de lo normal. - ¿Sabes que sucede? – le pregunta Asteria a Mary - No me dio detalles – responde esta - Tranquilas, seguramente no es nada – Nico se llena la boca de comida - Pero ¿Qué pasará con la empresa? – Asteria luce verdaderamente interesada en el tema de conversación - Quisiste decir empresas – Nico enfatiza el plural - ¿De que hablan? – pregunto - En verdad vives bajo una roca ¿verdad? – Dice Nico - Bueno, al parecer el Sr. Soleil fue internado en un hospital ayer – dice Mary – Debes conocerlo, es el abuelo de Artemis – me quedo congelada en mi sitio - Sí– digo mientras tomo mi agua y le doy un sorbo - No pareces sorprendida por la noticia – comenta Asteria - Bueno, es una persona mayor y enferma ¿Qué más podría decir? Es natural que tengan crisis – los tres me ven de forma extraña - Y entonces ¿las empresas? – pregunta Asteria - Obviamente irán a manos de Peter Soleil – comenta Nico - ¿Tú crees? – pregunta Mary preocupada – Pero solo lo haría hasta que Kaleb sea mayor de edad – argumenta - Bueno, podría ser; recuerda que está comprometido con Artemis – Mary agacha el rostro - ¿Quieres callarte? – lo amonesta Asteria - Solo digo los hechos – Nico se defiende - Creo que necesito un poco de aire – digo levantándome de la mesa – Viernes – digo, el perro se sigue en todo mi camino hacia el jardín, trepo el primer árbol que me gusta y dejo que el viento se lleve todos mis sentimientos. - Tengo la enorme necesidad de lanzarte un roca desde aquí – al girarme veo a Dalton, ahora también tiene el labio partido - Me harías un favor – digo regresando mi vista al cielo - Algo me dice que ese perro no se quedaría quieto si hago eso - Entonces no te arriesgues – respondo - ¿Quieres subir? – pregunto - ¿Quieres verme morir? - Sí – respondo, él suspira y minutos después está en la rama junto a mi - Eso se ve feo – comento señalando su rostro - Como lo siento, pero nací así – responde fingiendo indignación - Idiota – digo, saco un pañuelo húmedo y limpio su herida, luego coloco un ungüento y una curita. - ¿Traes todo un botiquín en tus bolsillos? – pregunta divertido - No te creas tan importante, soy muy torpe y siempre tropiezo así que cargo esto, por si acaso – digo terminado de colocar la curita - Nunca me creería algo que no soy – dice regresando la vista al bosque, no pregunto por qué cree que no es importante, sé bien que a veces solo queremos a alguien que nos acompañe a ver el cielo en silencio. Nos quedamos así un par de horas, no dijimos ni una sola palabra. Me pregunto porque Dalton soporta ese maltrato por parte de su Abuelo, es decir; con su forma de ser, podría mandar al hospital al viejito loco. Cuando regresé del árbol, Mary ya no estaba. Al parecer su novio le pidió que lo acompañara en sus vacaciones. Khai en verdad es un mujeriego, pero de todas las que ha tenido, Mary es la que más me agrada, espero que esta vez sí tarden más de dos meses juntos. Ella es la chica más hermosa tanto física como sentimentalmente, es perfecta. Dalton sigue atormentando a Nico durante cada juego y cada vez que èste concluye, Dalton aparece golpeado de la nada, pero parece que a nadie le importara eso. Asteria y yo nos hemos vuelto más cercanas, al parecer también le gusta la equitación así que descargamos estrés al montar a caballo, por su parte Nico no ha podido ni subirse a uno, Aunque en el Club de baile debo decir que es asombroso, por el momento es mi pareja de baile (mientras Mary regresa); en verdad me agrada bailar con personas apasionadas. - Hable con Mary anoche – comenta Asteria mientras desayunamos - ¿Enserio? – pregunto - Sí, al parecer regresan mañana – dice contenta - ¿Para la gala de aniversario? – pregunta Nico - ¿Cuál gala? – pregunto, ambos se ven a los ojos - ¿No lo sabias? – pregunta Asteria - No - Oh, lo siento no te dije nada porque pensé que ya estabas enterada. Veras, mañana es el aniversario de fundación del internado y cada año se organiza una gala para celebrarlo. - Y al parecer los hermanos de Santi y sus amigos, aprovecharan para regresar mañana de manera escandalosa como siempre – dice Nico - No solo ellos, Artemis Saint-Claire también vendrá – dice Aste - Ahora ya no podremos pasar tanto tiempo juntos – dice Nico – Gracias a Dios - Así que es mañana – digo triste – No sé si estoy lista para eso - Aun puedes escaparte, puedo ayudarte – dice – La muerte es la mejor solución - No puedes escapar de las responsabilidades con las que naciste – digo. El suspira y sé perfectamente que entiende mi sentimiento. - Bueno, aun podemos aprovechar el día. Pero primero, Mary me pidió que fuera a visitar a sus abuelos – Aste luce emocionada - Bueno, entonces vamos después del desayuno – dice Nico - Me parece bien. Atena ¿quiere acompañarnos? – pregunta - Claro – digo porque no tengo otros planes
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