Nico...

2044 Words
Las primeras semanas en este lugar no fueron tan malas como la había imaginado, aunque aún no me siento parte del grupo de amigos conformado por Nicolas, Asteria y Mary. No es como que quiera formar parte del grupo; no planeo quedarme tanto en este lugar así que esa sería una total pérdida de tiempo. Pero aún estoy aquí, en la clase más aburrida de estadística comercial que puedas imaginar, pero he descubierto la manera de hacerla interesante; para mi mala suerte Nicolas es mi compañero de escritorio, justo en los ejercicios en pareja él suele soñar despierto, y créanme cuando digo que sueña despierto, su mirada se queda fija en un punto durante tres o cuatro minutos, a veces suele sonreír de la nada o murmurar palabras que solo él puede entender y escuchar. Por ejemplo; hoy lleva casi cuatro minutos con la mirada fija en las ventanas del salón, no ha parpadeado ni una sola vez y sonríe como tonto; extrañamente se ve muy lindo cuando hace eso y me da mucha curiosidad ¿Qué pasa por su mente? O ¿Qué no pasa por su mente en ese lapso de tiempo?, de repente reacciona y vuelve a su ejercicio como si nada hubiera pasado. - ¿A dónde fuiste hoy? – pregunto, levanta su vista confuso - ¿Qué? – pregunta - Sueñas despierto – señalo, por primera vez logro ver su verdadera sonrisa - Solo observaba los árboles – dice señalando un hermoso roble – Estaba bailando - ¿Bailando? - Sí, le gusta mucho bailar – suelta para luego volver a su ejercicio - La próxima vez, llévame. Me haría bien viajar un rato – él ríe por lo bajo - Bueno, con gusto – lo veo concentrarse en su tarea así que decido no hacer más preguntas. Caminamos por el pasillo hacia el gimnasio, los estudiantes están centrados en sus asuntos; me agrada este ambiente. - Eres la primera – me giro para ver a Nicolas - ¿La primera? - En no molestarme por soñar despierto – me indica - ¿Quiénes fueron los tontos? – pregunto – Creo que es una habilidad para envidiar - ¿Envidiar? - Sí, pareces desconectarte del mundo – digo mientras lucho por no chocar con otro estudiante o que me golpeen con las puertas de los casilleros – Me agradaría poder desconectarme, aunque sea solo un minuto – él me observa - Eres más extraña que yo, y eso ya es decir mucho. Aunque aún no me agradas del todo– eso me provoca una pequeña sonrisa - ¡Wow! Allí está – dice señalándome - ¿Qué cosa? – pregunto - Tu sonrisa, es la primera vez que te veo sonreír desde que llegaste – observa - Últimamente no he tenido motivos para reírme – digo mientras entramos al gimnasio - Entiendo – dice, vemos a un montón de alumnos altos mientras corren por toda la cancha - Recuérdame ¿Por qué estamos aquí? – digo mientras veo a Dalton correr por todo el gimnasio - Debes elegir una actividad extracurricular – me recuerda – Deporte, danza, teatro… - Ya recuerdo – digo irritada – Esto es una pérdida de tiempo - No creo que te lleves bien con los deportes – señala - Te sorprenderías, ¿Qué actividad elegiste? – le pregunto - Pues, estoy en el Club de baile y formo parte del equipo de Vóley Ball - La parte del deporte no me sorprende, pero sí la del baile – digo, imaginándolo bailar - Resulta que soy muy bueno bailando – se encoje de hombros – Y también lo disfruto - Eso es bueno – digo suspirando - ¿Entraras al equipo juvenil? - ¿No hay otro deporte? – pregunto - Bueno, hay todo tipo de deporte; Natación, equitación, golf, polo… - ¿Equitación? – pregunto algo emocionada - Supongo que esa te llama la atención - Adoro la equitación – respondo – Pero quisiera ver el Club de baile - ¿Tu? ¿bailando? - ¿Por qué ese tono de sorpresa? – digo - Por nada – dice viendo a sus compañeros de quipo – Es solo que pareces más una chica de Teatro - ¿Por qué lo dices? - Eres bonita y preces frágil – responde mientras se inclina para tomar un balón – Dan ganas de cuidarte – lo veo extrañada – Digo, eso es lo que dicen las chicas… - Se nota que no me conocen – digo mientras le arrebato el balón - Bueno, ahora no estas bajo el verdugo de nadie – dice mientras me sonríe – Puedes elegir Atena, solo… haz lo que quieras – esa frase me hace sentir extrañamente triste - ¿Hacer lo que quiera? – pregunto en forma retorica - Así es, ¿Qué es lo que quiere Atena Pollux? - ¿Ella? No lo sé - ¿Qué? - Bueno… la verdad tienes razón, mis actividades no se han planeado y tener la libertad de escoger mis actividades es raro - No, lo raro es que no sepas que hacer con tu libertad – definitivamente este no es Nico, seguramente alguien le lavo el cerebro – Yo digo que la disfrutes mientras puedas, porque cuando su majestad llegue al internado, entonces deberás acatar su agenda y no tendrás tiempo para ti – eso me hace reflexionar - Creo que quiero pertenecer al Club de equitación – concluyo - ¡Perfecto! Mary es la capitana del equipo de equitación así que lo disfrutaras - No sabía que ella practicaba este deporte - Bueno, el idiota con el que sale parece ser un buen maestro de equitación - Entiendo – digo notando el tono de molestia en la voz de Nicolás – Lamento si sueno entrometida, pero ¿te gusta Mary? - ¿Por qué lo preguntas? – dice a la defensiva - Bueno, sueles verla mucho, además es muy hermosa e inteligente – razono - Igual que tu – responde – Y la respuesta es no, no me gusta Mary - Claro, disculpa – digo, ignorando su cumplido - No, es grato ver que alguien se preocupa o interesa por mi - ¿Por qué lo dices? Eres una persona encantadora, tanto que dan ganas de matarte – él vuelve a reír - Eres la única que piensa eso – dice – Bien, entonces vamos al Club de Equitación; podemos robarnos unos caballos y salir a pasear un rato – propone - Por más que me agrade la idea, debo alimentar a Viernes - Claro, entonces haremos una visita rápida a Mary – Nicolas me guía por las afueras del internado mientras buscamos a Mary. Los establos de este lugar son verdaderamente bellos, los caballos y el olor familiar que siento al entrar hace que tenga recuerdos de mi niñez. - Es muy hermoso – digo mientras veo a un caballo café, simplemente es precioso - No entiendo porque les gusta este deporte, apesta – lo veo directamente - ¿Qué? Es la verdad, literalmente apesta ¿no lo sientes? - No sabía que eras tan delicado – me burlo - No lo soy, pero en verdad no me gustan los animales - Ahora entiendo porque no te llevas con Dalton – ambos empezamos a reír ante el cometario - ¿Atena? – al escuchar la voz de Mary ambos nos giramos - Hola – saludo - ¿Hola? ¿Qué hacen aquí? - Buscamos una actividad extracurricular para Atena – explica Nicolás - ¿Enserio? ¿Ustedes dos? ¿juntos? - Sí, no tengo opción – digo encogiéndome de hombros - ¿Piensas unirte al Club? – dice Mary - Sí, creo que estoy enamorada – digo - ¿Enamorada? - Sí, de el – digo señalando el hermoso caballo cafés - Oh, sí es precioso, pero es demasiado salvaje para nosotras; los chicos son los que suelen montarlo - Eso es ridículo -comento – Quiero montarlo - Bueno, primero debes ser parte del Club – dice - ¿Segura que quieres entrar? - Muy segura - Bien, entonces debemos llenar ciertos formularios – dice mientras me guía dentro de una pequeña cabaña que al parecer les sirve como oficina central - ¿Tardara mucho? - ¿Tienes prisa? - Aun debo anotarme al Club de danza y Nicolas tiene partido hoy – Mary le da una mirada sorprendida a Nico - ¿Enserio? - Bueno, ahora que tu noviecito y sus amigos no están; yo puedo jugar - ¿Dalton dejo que eso pasara? - No tuvo elección, era yo o no jugar – Nico Sonríe como si le alegrara fastidiarle la vida a Dalton, bueno; a él le encanta fastidiarle la vida a cualquiera - Sabes que te molestará - No me importa, solo quiero jugar – Nico se sienta en una pequeña silla de oficina, haciéndolo ver como un adulto sentado en la silla de juego de un niño. - Bueno ¿Dónde firmo? – pregunto algo desesperada - Veo que tienes prisa – Mary toma un sobre y luego me lo ofrece – Ser m*****o de este Club tiene muchas responsabilidades y - Sabemos bien eso – escucho a Nico interrumpirla - Oye, no te metas en esto – lo amonesta – Bien, Atena si de verdad estas segura; firma aquí – me señala el formulario, tomo la hoja y reviso su contenido - ¿Enserio vas a leerlo? – me pregunta Nico - Siempre debes leer lo que firmas – respondo - Llegaré tarde a mi primer partido de la temporada gracias a esto – se queja - Entonces adelántate, te veo allá – respondo mientras casi termino de leer - No, te esperaré - Entonces no te quejes – respondo terminando de leer, luego firmo - Bien, bienvenida al Club. Te explicaré todo después – le dedica una mirada molesta a Nico – Cuando no hayas moscas rondando el pastel - ¿Soy la mosca? - Sí - ¿Por qué? - Solo viniste a molestarnos - Claro que no - ¿Entonces? – pregunta Mary - ¿no me digas que te vas a inscribir? - ¿Por qué lo dudas? - Porque tú eres más salvaje y no podrías con esto – responde Mary, Nico le arrebata uno de los formularios y lo firma - Bien, entonces tendrás que instruirnos a ambos. Te advierto que seré un dolor de cabeza – dice burlón - No toleraré inmadureces en el club – responde Mary - Lo digo porque no sé montar a caballo – y sin decir más toma mi muñeca arrastrándome fuera, le dedico una mirada de anhelo al caballo café - Caes demasiado rápido ante las provocaciones – observo - No me lo recuerdes – dice mientras parece preocupado – Tendré suerte si salgo vivo del primer día en ese apestoso Club - Puedo enseñarte – me ofrezco, él se detiene - ¿Enserio? – me ve extrañado - ¿planeas matarme y encubrirlo como un accidente? - Sí, bueno… No. Tranquilo; no soy buena maestra, pero creo que lo haríamos bien - Me encanta la idea – dice sonriendo – Gracias - Eso hacen los compañeros - No, eso hacen los amigos – responde para luego encaminarse a los vestidores. Sus palabras resuenan en mi cabeza, me pregunto; cuando se entere de mi identidad ¿aun querrá ser mi amigo? Sacudo esos pensamientos y me dirijo a las bancas para poder ver el partido, la verdad no tengo nada mejor que hacer ya que no tengo una actividad extracurricular. Observo a todos los alumnos mientras se acomodan en la tribuna para ver a 12 adolescentes saltar para evitar que el balón toque el suelo. Después de unos minutos veo a entrar al equipo con un sonriente Nico, me saluda desde la cancha y regreso su saludo, mientras observo el partido noto lo mucho que le gusta jugar; una de mis cosas favoritas es ver a las personas hacer algo que disfruten. A pesar de contar con poco apoyo por parte de sus compañeros de equipo, Nico en verdad se lució; es un muy buen jugador y con una victoria aplastante por parte de nuestro equipo (gracias a Nico) el partido termino.
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