Capítulo 28 – La Reina No Pide Permiso

1809 Words

Las heridas aún no habían cerrado. Ni las de la pierna… ni las del alma. Pero Alessia ya no era la misma. El luto no existía en su agenda. No para los débiles. No para los Moretti. Ahora todo el mundo la llamaba La Dama Roja. Y aunque no se lo decía a nadie, a veces… le gustaba ese nombre. En la mansión, los empleados bajaban la mirada al verla pasar. No era miedo. Era algo peor: respeto. Ezio, a su derecha, caminaba con la expresión de un soldado. Y Dante, a su izquierda, con el rostro endurecido por un pensamiento que no compartía. Alessia se detuvo frente al gran espejo del pasillo principal. Se observó en silencio. Piel marcada. Labios secos. Ojos llenos de fuego. —¿Qué ves? —preguntó Dante. —La que no pidió nacer, pero aprendió a reinar. --- El salón de reuniones

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD