Alondra. Salí de la biblioteca con un nudo en la garganta y una extraña sensación en mi pecho. Me debatí por un largo tiempo antes de coger el móvil y buscar el nombre de Camila Salvatierra en las páginas de internet. Aquella angustia aumentó al ver el rostro de la mujer. Era realmente hermosa y sus expresivos ojos azules le hacían ver etérea ¿Era ella la mujer de quién Mariano había estado enamorado? ¿O de quién seguía enamorado? Me negué a seguir pensando en ellos. El corazón me dolía, mientras el cerebro me gritaba que debía confiar en Mariano ¿era así cómo funcionaba el amor verdad? Me pregunté. No tenía experiencia en este tema. La relación con David fue corta y efímera, nada que se pareciera a la que vivía ahora con Mariano. En el pasado no había tenido aquella necesidad de hace

