Yo soy una sirena. no tengo miedo a las profundidades pero... Lo que más temo, es a una vida superficial. ............ El sonido de la puerta cerrarse de golpe sobresaltó a ambos jóvenes. Rápidamente Adrien se separó de ella y se llevó una mano a la nuca mientras observaba a la azabache con una mirada indiferente. —Ve con la Señora Boustier y que te ponga algo encima, porque la próxima vez que alguien se acerque a ti no seré yo el que te auxilie. Marinette hizo una mueca y se cruzó de brazos molesta. —En ningún momento te he pedido tu ayuda, no te necesito para nada—Aseguró la azabache.-Es más, el único que necesita a alguien eres tú. Adrien adoptó una expresión divertida en su rostro ante las palabras de la chica. —¿Por qué no dejas de una vez de hacerte la difícil

