Enojado

1197 Words

Cuando bajé al comedor, el aroma de la comida casera me hizo recordar los almuerzos de mi infancia, cuando mi abuela preparaba todo con esmero y nadie se sentaba a la mesa con tanto dolor. —Buenas noches— Dije inmediatamente. —Buenas noches querida, toma asiento— Dijo Jimena. Tomé asiento un poco incómoda, porque lo que no esperaba era ver a Galilea allí también, perfectamente arreglada, como si formara parte del mobiliario de la hacienda. Hicimos contacto visual apenas tomé asiento, la sonrisa que llevaba en el rostro se esfumó en cuanto me vio. —Vaya —dijo con esa voz fingida tan dulce que me provocaba náuseas. —Pensé que después de lo que le dije a Humberto, no volvería a verte por aquí, Azucena. Me detuve un segundo, respirando hondo, Jimena me miró confundida. —¿Qué fue lo que

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD