Humberto se hizo a un lado e hizo que me girara y lo mirara. —Bonita, no compares tu relación pasada con esta, porque cada quien vive a su manera, lo que te prometo es que disfrutarás cada momento conmigo— Dijo. Lo abrace y puse mi cabeza sobre su pecho y sonreí. — pensé que te ibas a enojar por mencionar a Demian pero en vez de dos, haces lo contrario. —No me enojo, pero no lo menciones más, este momento es tuyo y mío, porque tendremos un bebé en cualquier momento. No dije nada más, cerré mis ojos hasta quedarme dormida. La mañana siguiente, desperté sola en la habitación, la luz de la mañana entraba en la habitación y la iluminaba. Estiré una mano hacia el otro lado de la cama, donde aún quedaba el calor de su cuerpo, pero él ya no estaba. Por un momento, sentí una gran duda de i

