Ross Boulfour
¡Rayos! ¿Cómo se supo? Yo ni siquiera he comentado esto con nadie, y esa mujer prácticamente desapareció, no creo que ella haya sido.
¡estoy perdido! Sé que con esto no tendré privacidad desde ahora, y tendré a las sanguijuelas de los periodistas encima. ¡Joder! No quiero que se metan en mis asuntos.
Escucho que tocan la puerta de mi oficina
—Adelante.
Veo que entra el dueño de la empresa y por la cara que tiene, sé que no es bueno lo que tiene que decirme.
—Boulfour, necesito hablar contigo.
Si, definitivamente no me gustará lo que dirá.
—¿Cómo esta Señor Rott?
—no muy bien, casi no pude entrar al edificio. Hay una multitud de periodistas afuera, necesito que me digas ¿si es cierto el rumor y todo lo que dicen?
Espera mi respuesta muy serio, la verdad me siento frustrado, no quiero que por este escandalo me quiten el puesto que tengo
—si, es cierto, pero no fui yo quien extendió todo este chisme, siempre mantengo mi vida privada al margen, porque no me gustan los escándalos, pero se me salió de las manos. No quiero que esto me perjudique
Veo que exhala fuerte y sé que es para llenarse de paciencia.
—Bien, pero necesito que tomes el control de esta situación, porque perjudica la imagen de la empresa, además que sabes que los que sacaron esta información fueron los de la competencia, buscarán cualquier fallo para tratar de dejarnos mal.
—pensaré que hacer…
—Cambiando de tema, ¿ya elegiste a la que será tu secretaria? Necesitamos para ya una porque no tenemos casi personal en el área de redacción. Necesitamos también innovar, por lo que alguien joven nos aportara nuevas ideas.
—si, tengo seleccionada a dos. Por cierto, ahora que lo recuerdo, una de ellas viene de la competencia, ¿será que ella tiene algo que ver con todo esto?
La verdad es que no lo había pensado, ¿Cómo era que se llamaba? Si esa arpía fue, me las Cobraré
—¡No lo creo! No creo que sea tan estúpida como para meterse en la boca del lobo. ¿Qué explicación te dio cuando le preguntaste el por que ya no trabaja allá?
—me dijo que por asuntos personales.
—bueno, eso puede beneficiarnos. Llamala, inventale que es una de las candidatas y que necesitas hacerle una entrevista de selección final, y cuando la tengas frente a ti, le sacas información. Quizás trabajando para nosotros, nos de algo que nos ayude con la competencia, o quizás averigues si quiere obtener el empleo por sacar algo de aquí.
Asiento y se retira.
Me apoyo en el escritorio con las manos en la Cabeza por la frustración.
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Audrey Johnson
¡estoy feliz! Me acaba de llamar el señor Boulfour pidiéndome que estuviera en su oficina mañana temprano, que soy una de las seleccionadas. Pensé que con esto de la nota no me llamaría.
¿Quizás preguntarán por que he sido tan imbécil de poner como referencia New York Today? Pues porque si no tienes buenas referencias, no calificas en los mejores trabajos, y ese es el único que he tenido, no quiero presentarme como una novata.
Decidí llenarme de valor y colocarlo, sabiendo las posibles consecuencias de que me rechazaran, pero necesitaba que ellos entendieran que si tengo experiencia y que estoy más que calificada para este empleo.
Sé que daré todo lo mejor de mi si me dan la oportunidad, ante aquel trabajo, simplemente me rendí por no soportar los comentarios y humillaciones, pero acá comenzare de nuevo.
Escucho que suena el timbre y me decido ir a ver quien es, porque la verdad es que no espero a nadie.
Al abrir la puerta me encuentro con Nick, ¡Dios! Este hombre es insistente, creo que no tiene el minimo de vergüenza, después de que me engañó y lo descubrí, anda detrás de mi pidiendo perdón, y no conforme con eso, parece no entender que entre nosotros ya no hay nada.
—Hola nena, ¿Dónde estabas? Vine temprano, pero no te vi.
Ruedo los ojos porque la verdad es que ya estoy cansada de tantas discusiones
—No quiero volver a lo mismo Nick, por favor te pido que te vayas, tengo cosas que hacer.
—solo quiero saber donde estuvo mi chica
Veo que pasa como perro por su casa y se sienta en el sillón que esta frente al televisor, apoyando sus asquerosos pies en la mesa de centro
—no tengo por que darte explicaciones, y baja tus pies de la mesa.
No me hace el mas mínimo caso, y como se que no se irá, prefiero ignorarlo e irme a mi habitación y cerrar con pestillo para que no me moleste.
La verdad es que nadie me quitara la sonrisa que tengo en mi rostro. Saco mi portátil y entro en las r************* para despejarme un poco, después de revisar las ultimas actualizaciones de mis amigos, decido indagar un poco acerca de la empresa empresa donde estoy completamente segura que comenzaré, sobre los jefes que la conforman, para no llegar perdida.
En la sección de Jerarquías empresarial, le doy click en la opción de Ross Boulfour, porque será mi jefe directo, y enseguida me sale la información básica; Empresario especialista en informática, redes y comunicación, actualmente gerente de la empresa y con solo 30 años, ya es uno de los mejores en su campo.
Puedo ver que al hombre le gusta lo que hace, y espero trabajar muy bien para que el vea que tengo el mismo desempeño. Sé que este puesto, será en conjunto con él, y que Aprenderé todo lo que me permitan.
No me quiero conformar con el puesto al que estoy ingresando, quisiera seguir avanzando y quizás mas adelante tenga un mejor puesto.
Termino con mi investigación y voy al baño de mi habitación para una ducha, lleno la bañera y mientras coloco mi móvil a cargar, he estado pensando en salir con mis amigas a compartir un café y aprovechar de celebrar. Si, muchos dirán que aburridas celebrando en una cafetería, pero es que no quiero abusar en una discoteca, porque la verdad es que nunca he sido una persona que sepa controlarse cuando bebe y baila, parece que me convierto en otra, y por eso suelo hacerlo los fines de semana cuando sé que no iré a trabajar al día siguiente.
Eso pasó cuando descubrí el engaño del tonto que está afuera, me desaparecí un fin de semana para olvidar y me bebi medio bar, baile toda la noche con mis amigas y después solo recuerdo que desperté en casa de Sara con una resaca terrible; dolor de Cabeza hasta morir y vómitos hasta que no quedaba nada en mi estomago.
En fin, no suelo hacerlo, solo en ocasiones que lo ameritan, del resto solo salgo a bailar, porque eso si me gusta, tengo una amiga latina desde la adolescencia, ella me enseñó a mover las caderas y a tener ese sazón para el baile, por lo que antes solíamos parar en clubes para dejarnos llevar por la música, y como aquí en New York hay de todo tipo de lugares, casi siempre visitábamos “el sabor caribeño” en ese lugar hay variedad de música y pasábamos la noche entera disfrutando.
Después de que ambas nos graduamos de la universidad, y que cada una consiguiera un empleo demandante, disminuyeron nuestras visitas al sabor caribeño, y no solo ese lugar, sino a cualquier otro, pero yo misma organizaré una salida nuevamente, necesito mover el cuerpo para sentirme aun mas Feliz.
Entro en la bañera que ya esta lista y con temperatura cálida para relajarme, enciendo la música desde donde estoy con mi control universal para crear un ambiente tranquilo y me tiendo con los ojos cerrados.
Siento que me tocan el hombro y abro los ojos
—Nena, ¿estas bien?
Veo a Nick en la habitación
—¿Qué haces aquí? ¡Fuera! ¿no ves que estoy en la ducha? Es un lugar Privado
—lo siento— levanta las manos al frente en señal de rendición —es que llame varias veces a la puerta y no respondiste, así que me preocupe y tome la llave que guardas de respaldo, además, no sé porque te tapas, allí no hay nada que yo no haya visto.
Se ríe el muy sinvergüenza
—No quiero que vuelvas a entrar así no te responda, así que largo, y no me refiero a la habitación, sino de mi casa, cuando baje no te quiero ver, ya sabes que no eres bienvenido. Tu y yo no tenemos nada, y el culpable eres tú.
—nena, ¿otra vez con eso? Ya te pedí perdón, no era consciente de mis actos porque venia ebrio, así que olvidemos Todo. Y si me voy, pero es porque tengo que hacer unas cosas e ir a visitar a mi madre, pero después vuelvo.
—no sé quien te abrirá, porque yo no.
Se va ignorandome. Ya no sé como hacerle entender que ya no tenemos nada, no he querido ser mala persona como para denunciarlo porque él me ayudó mucho en su tiempo. Cuando mi padre murió hace dos años, quedé sola, mi único apoyo fue él, yo caí en depresión, visité médicos luego para recuperarme y logré estabilizarme, y Nick estuvo para mi, pero luego descubrí lo mujeriego que era y el amor por él se acabó, aunque el diga que era porque estaba ebrio, sé que no es así, lo he visto en ese estado, y sé perfectamente que se acuerda de todo y parece que estuviera consciente. Además, la persona que se metió con él vino luego a casa a decirme que no era la primera vez que estaban juntos, por supuesto que él lo Mego5y lo hará hasta morir, pero simplemente no quiero nada con el.
Salgo del baño con mi albornoz y desenredo mi cabello, me aplico crema y perfume de frutas ‹‹mi favorito›› al mirar la hora, sé que el tiempo pasó rápido, al ser las 9 de la noche, sé que es el momento de dormir para mañana llegar con buen animo y descansada
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Al día siguiente me despierto antes que la alarma suene y me ducho rápidamente, me dejo el cabello suelto, pero con ondas en las puntas, me coloco mi traje de falda n***o ceñido al cuerpo con una camisa de botones color azul celeste que me resaltan mas el color de mis ojos.
Me dispongo a salir y veo que anoche llovió, porque las calles están mojadas, ¡Genial! ‹‹sarcasmo›› solo espero que no se me mojen los zapatos porque son gamuza. No hice comida, pero como no me apetece cocinar hoy, decido pasar por un puesto de comida rápida para ordenar un sándwich de jamón de pavo y un café cargado, eso es suficiente.
Tomo mi orden y salgo para tonar un taxi, se que es algo temprano, pero siempre soy de las que prefieren llegar algo temprano y no las que llegan justo a la hora, porque no sabes que contratiempos se te presenten.
Al salir visualizo en las calles para tratar de localizar el transporte, pero al intentar cruzar, un carro lujoso pasa muy rápido y me salpica la ropa que llevo.
¡Aarrg! Parece que el imbécil no tiene ojos para saber como debe ir.
—¡Cretino!
Grito y el del carro se detiene enseguida, se estaciona y cuando me dispongo a insultarlo por no fijarse, me quedo pasmada al ver quien se baja del auto, ¡es mi jefe!