Julián en mi casa

1010 Words
Me levanto a eso de medio día, cosa que he venido haciendo desde hace tres días. Desde la traición de Julián, para ser exacta. Es como si no tuviera la energía para enfrentarme a mi día a día. Me siento exhausta, con sueño y no siento ganas de comer. Creo que estoy entrando en un cuadro de depresión o algo así, lo digo porque cada día me siento peor que el anterior. Incluso, he cancelado mi agenda de esta semana, no me siento bien conmigo misma para ir a hacer mi trabajo, me cuestiono si esto es lo que en realidad debía hacer con mi vida. Me cuestiono si el maquillar es una profesión o solo es un juguete, como me decía Julián. Tal vez por eso me engañó, quien sabe. Si comparamos a Clarissa y su trabajo conmigo y lo que hago, cualquiera podría darse cuenta que no soy siquiera la cuarta parte de lo que ella es. Tiene una vida muy bien organizada, quizá con lujos y todo lo que podría una mujer desear en la vida, aunque lo tengo también, pero quizás Julián sintió que con ella lo podía todo, mas conmigo solo sería... ¿cómo llamarlo? ... una lucha de supervivencia. Y es que ella es una mujer importante en la corporación de Benjamín, no es para negar que, cualquier hombre se fijaría en ella y no en mí. No sé si lo que digo tiene sentido, pero para mí si lo tiene, incluso, en este momento me siento insignificante. Mirando a mi alrededor, sé que lo que tengo en este apartamento siquiera se debe asemejar a los lujos que podría Julián tener a su lado. Pensar en ello me causa celos, enojo e incluso envidia y las palabras que alguna vez mi madre me dijo se hacen presentes, odiándome aun más por lo que soy en este momento. — Debí hacerle caso a mamá —Me reprocho, pensando en el pasado y el futuro que pude haber tenido si tan solo hubiese seguido el consejo que ella me dio cuando quería que estudiase una carrera profesional. Sintiendo ira por ser una fracasada, camino hasta mi makeup room, me posiciono en medio de la habitación dispuesta a destruir todo lo que allí hay, mas cuando intento dar el primer paso me detengo. Mis ojos se han encontrado con una fotografía que una clienta me regaló días después de su boda, agradeciéndome por haberla hecho lucir hermosa. Esa fotografía, me hizo recapacitar. ¿Cómo voy a destruir lo que por tantos años me costó construir? Siento mi piernas flaquear, todo mi cuerpo se siente cansado, y lo que único que quiero es llorar. Ya no quiero sentirme así, ya no quiero estar así, ya no quiero llorar por la traición de Julián, ya no quiero recordar ese día. —¡Por favor! —Digo en medio de mi llanto desconsolado, mi corazón sigue hecho pedazos y no encuentro consuelo en nada. Sin embargo, aunque nada me consuela, estoy segura que si él se apareciera frente a mí y me rogara mi perdón, no le daría una segunda oportunidad. Si amándome me hizo esto, ¿quién me asegura que no volverá a suceder? Sabiendo que a esa pregunta no obtendré respuesta, salgo de mi estudio y me siento en el sofá, no hago nada más que mirar por la ventana. No tengo una vista esplendida, solo algunos edificios y el cielo semi despejado, pero es como si allí, afuera, estuviera mi libertad. Es tanto mi conflicto interno que siento que mi cabeza tiene un nudo de pensamientos y por lo tanto no sé hacer. Es como si mi cabeza siguiera procesando que Julián me haya engañado, como si aun no afrontara la realidad. Claro que, luego despierto de ese sueño que nada de lo que pasó, pasó, y me encuentro con la realidad que vuelve a golpearme. Acaso, ¿solo a mí me pasa esto? Estoy tan confundida. —¡Julián! —Susurro apenas audible. —¡Aquí estoy mi amor! —Escucho la puerta del apartamento abrirse y el entrar por esa puerta. Miro fijamente al hombre que me sonríe con dulzura y abre sus brazos, me levanto, pero hay algo extraño en él. Julián no me mira a mí, si no que, mira hacia mi estudio. Giro mi cabeza hacia el estudio y allí me veo, corriendo hacia él y abrazarlo con todas mis fuerzas. —Mi futuro esposo ya está en casa —Digo con emoción, mientras que Julián me abraza y me besa. Sacudo mi cabeza con fuerza trayéndome al presente. Este episodio que estoy teniendo es como un recuerdo de semanas atrás o quizás estoy soñando lo que en mi interior quiero que suceda mientras estoy despierta, o solo es mi cabeza engañándome con Julián en mi casa. No estoy segura. —¡No puedes darle una oportunidad! ¡No puedes perdonar que te haya lastimado de esa forma!—Me digo con voz alta, no puedo ceder a su perdón solo por el amor que le tengo, pues, aunque así es, no me voy a rebajar y dejar mi dignidad a un lado por tenerlo conmigo. Él no valoró lo que fui con él, no creo que lo haga ahora, mucho menos cuando tiene a Clarissa a su lado, de eso estoy más que segura. Además, valgo más de lo que él cree, y por ese valor me haré respetar y en algún momento se dará cuanta de ello, de lo que perdió. Lloraré lo que tenga que llorar, sanaré mi corazón entre piedras y espinas, y luego brillaré, me levantaré como el ave fénix y mi resplandor lo hará maldecir el día en que me lastimó. Aunque en este momento me estoy muriendo por dentro y siento que mi dolor me quema hasta la fibra más profunda de mi ser, no será permanente, volveré a sonreír a pesar que me lleve días, meses o años, no importa, lograré olvidarme de Julián y seré feliz como alguna vez lo fui sin él..
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD