CRISTOBAL
El día trascurre como otro normal, trabajo, estudios, Cindy está en finales de algunas materias y defendiendo algunos trabajos, así que hoy al salir la dejo donde Trini para que hagan algunos deberes.
En esta oportunidad cambio mi rutina, porque hoy el día donde voy por mi primer beneficio.
Así que llego a la tienda y me agrada la atención paso varias horas viendo de uno a otro escuchando características y beneficios, cuando ya tengo mi decisión solo me queda terminar el papeleo.
―Señor Illaramendi ―me nombra el gerente de la tienda ―Qué color desea ―esa pregunta me detiene en realidad no lo había pensado entonces veo un azul marino perlado que me encanta y cuando lo voy a decidir me quedo meditando si a mí princesa le gustara este o si desearía otro.
―Deme un momento ―pido al gerente, saco mi celular y la llamo ―Hola, Princesa, me gustaría hacerte una consulta
―Hola, Amor, bueno pero date prisa estaba analizando unos dictamines de patria potestad.
―Será rápido, tienes algún color preferido en cuanto material metálico.
―A qué, no entiendo
―Bueno, quiero pintar el coupé, como no te gusta su color actual, quería cambiarlo de tono, para que te sientas más cómoda.
―Deberías es cambiarlo por completo.
―Princesa, sabes que ahora no es posible.
―Sí, si ya sé aun no es el momento bla, bla, bla.
―Bueno, no quiero que te enojes solo podrías hacer un esfuerzo y decirme que color te gustaría ―la escucho resoplar y la imagino con su gesto de desprecio que hace hacia mi querido coupé.
―Está bien, color plata estaría bien, aunque si fuera otro modelo me parece que n***o se vería elegante, o no sé en estos días vi que Volvo en su nueva línea de Suv saco un azul petróleo, ni me preguntes porque el nombre, solo sé que es un azul mariano intenso como si fuera casi n***o, sin embargo no lo es, parece perlado, en fin es un color elegante, seductor. Claro no creo que en tu carrito coupé pueda lucir del mismo modo, pero podrías intentarlo.
―Eres la mejor, tratare de ver si consigo el color, te amo, mi Princesa. ―digo y no sé si me quedo esperando su respuesta, solo que llega la misma de siempre.
―Yo también te quiero, Amor, debo irme hablamos luego; ah y asegúrate que no quedé peor de lo que ya es.
―Lo haré ―respondo resignado.
No obstante no dejo que sus palabras aminoren mi emoción y me volteo a ver al par de hombres que esperan por respuesta.
―Elijo el azul.
―Excelente elección de color; entonces déjeme sugerir el color interior…
Ambos inician nuevamente a contarme las cualidades de los tonos que tienen y la combinación que consideran se vería geniales, y elijo pronto la que me parece mejor.
―Un detalle más ―indico antes de firmar ―debe estar para el viernes en la noche.
―Sera un poco forzado pero así será ―confirma el gerente y yo me voy más emocionado luego de firmar todos los papeles y dar la dirección de entrega.
Al salir me voy a una pizzería y almuerzo, una buena ensalada cesar con una buena pizza de la casa y me emociona aún más, el recibir el mensaje de aprobación del supervisor.
Me quedan dos horas para mi turno, no obstante me dirijo al supermercado para reunirme con Nikolay y saber un poco de cómo va el tema de Em, no he podido llamarla estos días y seguro está extrañada, y tampoco quiero que se sienta abandonada por mí.
Al llegar lo veo recibiendo mercancía, así que me cambio y me uno a ellos para ayudarlo a terminar antes.
―Y a qué se debe que el hermano este tan temprano con toda su sangre intacta ―se burla y se refiere a que no ando con Cindy.
―No seas exagerado ―respondo mientras sigo con la descarga de las cajas.
―Oh, ahora exagero, hermano esa mujer no te deja respirar, aun así no empezare una batalla contigo porque usted hermano está tan jodido que no lo verá hasta que sea muy tarde.
―Nikolay ―advierto y el solo ríe mientras niega levantando sus manos en señal de rendición.
―Bien, entonces dime a que debemos tu anticipada presencia
―Necesito un favor y quería saber cómo va el tema con Em ―informo mientras continuamos con la tarea de descarga.
―Bueno, con Em, todo va a paso de tortuga, creo que adelanta medio paso y retrocede como quinientos.
―No debe ser fácil estar asustado todo el tiempo, debes tener paciencia ―le indico ― Ella no es tan abierta con lo que respecta ese tema, debes saber que cuando la conocí ni siquiera hablaba más de lo necesario, hasta que un día emborrachada me confesó todo, no fue un momento agradable, Em estaba asustada y lloraba llena de terror.
―Sí eso me hace llamar a la paciencia, pero no sé si es más el dolor de verla así de herida o mi frustración por no poder quitarle esa mirada de terror que muchas veces se hace presente en sus ojos…
―Créeme, Hermano ― Acoto colocando mi mano sobre su hombro ―Entiendo el sentimiento, y lo mejor que te puedo decir es que al paciente siempre le llueven recompensas
―Que el universo te escuche, Cristóbal, porque te juro que no llevo vida desde que esa mujer no me deja entrar en la suya.
―Luego yo soy el cadáver ― Me burlo para quitarle pesadez al tema, lo empujo y él sonríe meneando la cabeza en señal de negación.
―Y que me querías pedir ―pregunta cuando ya hemos terminado de descargar el camión de mercancía.
―A tu Harvey ―menciono haciéndolo voltear mirándome extrañado
―Y que milagro surgió que quieres mi auto de perdición.
―Bueno, estaré unos días sin mi Coupé, y necesito donde trasladarme no querrás que tu hermano vaya por toda la ciudad en taxis, ¿cierto? ―entrecierra sus ojos mirándome con dudas, mientras yo me hago el indiferente.
―Entonces si necesitaras andar en taxis por la ciudad. De seguro Vampy te crucificaría y una parte de tu cuerpo sufriría ciertas consecuencias que de seguro nunca podrías reponerte ―suelta con burla mientras yo volteo los ojos.
―Está bien, te sirve si lo traigo mañana
―Sí, estaría perfecto.
Nikolay se va y yo tomo mi turno como gerente, llamo a Constanza y le doy la buena nueva, es una mujer que está más que preparada y que me sigue en años y lealtad al supermercado.
Comienzo su entrenamiento y luego de dejarle algunas tareas, retomo yo algunas de las mías, solicitando cubrir la vacante, verificando las cuotas a descontar que me vienen el próximo pago aun así estoy cinco veces por encima de lo que ganaba antes, lo que me ayuda respirar.
El turno transcurre normal, para la mañana cuando me toca irme, veo al lado de mi querido coche, el auto de Nikolay, bajándose de este me sonríe mientras me tira las llaves.
―Lavado y encerado, digno de su realeza ―informa mientras ríe.
―Pensé que lo traerías en la tarde.
―Jamás dejaría a mi amigo quedarse sin un polvo mañanero en medio del camino ―comenta como si nada ―eso si luego lo mandas a desinfectar.
―Quieres que lleve al Coupé a algún lado, puedo hacer de tu criado hoy.
―Muy chistoso, pero sí ―respondo mientras le comento todo y solo lo veo sonreír con cada palabra felicitándome una vez más por este nuevo éxito.
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Voy al apartamento y me cambio no me da tiempo de hacer desayuno ni nada así que me detengo en una cafetería que le gusta a Cindy, pidiendo una ración de pan integral con ensalada de pollo al grill que le gusta mucho, un vaso grande de chocolate con crema y un desayuno americano para mí con un café oscuro sin azúcar que tanto me gusta.
Una vez con mi orden me dirijo a su casa para buscar al llegar debo bajar la ventanilla e identificarme para que me den paso, cuando llego a la entrada de la casa, Cindy viene saliendo distraída, al levantar su vista me sonríe y a luego entrecierra sus ojos mirando el auto que sabe que es de Niko.
―Entonces sí pintaras la cosa esa que llamas auto ―comentas mientras se sube.
Me encamino hacia mi puesto y una vez adentro la miro sonreír mientras toma el vaso con chocolate y da un sorbo deleitándose.
―Sí, mi Princesa, es cierto lo de cambiar el color del Coupé.
―Bueno esperemos que no quede peor de lo que ya está.
―Te traje el sándwich de pollo que te gusta
―Oh, Amor, eres maravilloso ―dice mientras lo busca ― no hay problema que coma aquí dentro cierto.
―No cielo, haz lo que te plazca.
―Mmm, ¿lo qué me plazca?
―Sí, todo lo que te plazca.