Errores

1392 Words
Si, exacto, de eso se trata la vida, de errores... Ustedes dirán ¿De qué diablos estás hablando? ¿Cómo la vida se va a tratar de eso? ¿Estás loca? Y yo les diré que si, la vida simplemente se trata de errores, de aquellos que te hacen caer al suelo, de aquellos que te duelen en las entrañas, de aquellos que simplemente te dejan sin respiración, de eso se trata la vida, ya que si no cometieras errores, no podrías aprender a enmendarlos y a comenzar de nuevo. Es precisamente ese el misterio de la vida, digamos que es como un juego de bolos, botas a tantos como puedas, la diferencia es que siempre habrá alguno que, por más duro que le des, se queda de pie, o bien, siempre se vuelve a parar y ahí está, nuestro secreto, no importa que tan duro te de la vida, importa que tan fuerte estés para volver a pararte y a permanecer de pie. POV Sam Me despierto agitada, con cierto dolor en el cuerpo, pero eso es lo de menos, he soportado mucho más que esto, lo que no puedo soportar ahora es el dolor en mi corazón. - ¿Que me... Que se...? - No puedo hablar, esto es raro. - Eey... Quédate quieta. - La voz de un hombre me hace entrar en pánico, los recuerdos de la prisión me hacen querer salir corriendo, por favor, otra vez no, por favor... - Mmm... - Me quejo intentando escapar y la voz vuelve a hablar. - ¿Estás bien? Soy Levi ¿Te acuerdas de mi? - ¿Levi? Yo no... Dios, si... Verdad que conocí a Levi la noche de la pelea en el bar. - Le... - Si, Levi, estoy aquí y no te voy a dejar sola, ahora descansa... - Escucho un par de sonidos más, pero ya no distingo las palabras así que me vuelvo a dormir. Despierto en un mar de lágrimas recordando la pérdida del bebé que estaba esperando cuando me llevaron a prisión y otra vez la culpa vuelve a mí... ¿Y si no hubiera salido de copas? ¿Y si no hubiera terminado en ese hotel? ¿Y si...? Diablos ¿Voy a hacer esto cada vez que despierte? Ya estoy cansada de esta vida, estoy agotada de seguir luchando ¿Por qué no me muero de una buena vez por todas para que todo esto deje de importarme? - Hey... Mírame, abre los ojos, soy yo... Levi... - Esa voz otra vez. - ¿Otra... Vez..? ¿Que no tiene... Casa...? - Pienso adolorida. - Si, la verdad es que tengo, pero prefiero acompañar a la persona que me salvó la vida. - Demonios... ¿Lo dije? Creí que lo estaba pensando. - Claro, ahora me sale la voz. - Al menos yo te escuché fuerte y claro. - Escucho una ligera risa y puedo recordar a este idiota riéndose de mí aquella noche en el bar, Dios... Jamás había peleado tanto con alguien. Abro los ojos con mucha dificultad y puedo verlo, ahora es cuando más lo odio, de no haber sido por él, no me habría quedado tanto tiempo ¿O quizá si? No, otra vez no, ya no pienses en eso, no pienses en eso. Sin embargo, algo en el hecho de que esté aquí, cuidándome, me causa cierta controversia. Por un lado, tengo temor de lo que pueda pasarme ahora, aprendí a estar a la defensiva siempre y a estar alerta con todo el mundo, además, también aprendí que no puedo confiar en nadie, todos buscan algo y cuando lo consiguen, terminan por destruirte para que no se los arrebates. Pero, por otra parte, me causa una sensación agradable ver que alguien está aquí, conmigo, pues podría ser peor, podría estar igual que antes en la prisión, o sea, completamente sola. - ¿Que... Haces...? - ¿Aquí? - Él termina mi frase. - Acompañándote, tú me salvaste, ahora es mi turno. - Yo no... No debo estar aquí, yo... No, no puedo... - Me intento incorporar para salir del hospital - Pagar esto. - ¡Hey! ¡Tranquila! Eso... - Levi me toma de los brazos y me recuesta nuevamente - Tranquila, yo ya pagué por esto. - Pero... ¿Por qué hiciste eso? - Pregunto un tanto más tranquila. - Ya te lo dije, una por otra, así es la vida, una por ti, otra por mí, tú me salvaste de ese disparo, yo ahora pago el hospital. - No te... Corresponde, yo no lo... Hice por eso... - Lo sé, y eso es lo que más me sorprende de ti. Nadie salva a otro por que sí, arriesgaste tu vida por mí, así que ahora, yo debo ayudarte, es lo mínimo que puedo hacer. - Él me mira y acaricia mi cabello con su mano mientras yo cierro los ojos. - No, no te vuelvas a dormir. Ya debes despertar, tienes que alimentarte o no vas a sanar. - Sus palabras, siempre esperé que alguien se preocupara por mí, mis padres lo hacían porque estaban preocupados de que le sucediera algo malo a su diamante, Dean lo hacía porque yo estaba salvando su empresa, Jenn lo hacía porque... Bueno, eso nunca lo sabré. Lo único que tengo claro es que, fuera de Lolita y la doctora, nadie se había preocupado por mí. - Yo... Ya te lo dije, estuve en prisión, no necesitas... Ocuparte de una ex convicta. - Digo y ya no tengo lágrimas en los ojos, o estaría llorando. - ¿Y eso qué? ¿Debería alejarme por eso? Yo también te lo dije ya, me salvaste, ahora es mi turno. - Dios, cómo fastidias... - Te lo dije esa noche, yo no me canso. - Jodido idiota, también te lo dije esa noche... Yo tampoco. - Ja, ja, ja... Gracias Señor... - Dice y coloca sus manos juntas como si estuviera rezando. - ¿Qué diablos haces? - Pregunto molesta. - Agradezco que al menos tu humor siga siendo el mismo. - No hay caso contigo. - Ni contigo, no sueñes que te dejaré ir, eres mi responsabilidad ahora. - Ni siquiera sé porqué ese tipo te... Quería disparar. - Porque estábamos en un asalto, yo era testigo, pero nos iban a matar a los dos. Que quede claro. - Estás loco. - Lo sé, ahora, te van a estar revisando y cuando estés lista, te darán el alta. - Gracias por... Esto. - Digo y apunto a la habitación, que está sola a todo esto. - No tienes nada que agradecer, a todo esto ¿A dónde irás cuando salgas? - A un refugio, me dieron un dato para ir a dormir. - No, nada de eso, no te dejaré ir a un refugio, te vienes a mi casa, no es muy grande, pero allí hay una habitación para ti. Tendrás tus cosas y podrás recuperarte bien, me ocuparé de eso. - No, estás loco, yo jamás podría... - ¿Y podrías dormir en un refugio? - Dormí en una prisión... Con un colchón húmedo en el suelo ¿Crees que soy demasiado... Como para irme a un refugio? - No es eso, a lo que voy es a que tú tienes dónde ir, déjale ese espacio a alguien que no tenga. Wow... El tipo idiota acaba de decir algo inteligente, y es cierto, yo ya no soy la princesa de los negocios, ahora sólo soy Sam, la ex convicta, ya no puedo permitirme el lujo de un dormitorio propio, es más, ni siquiera puedo permitirme llegar a una casa, sin embargo, hay gente que está peor y necesita más un espacio que yo. - Está bien... Pero trabajaré y te pagaré. - No necesitas trabajar, yo trabajo y puedo mantenernos a los dos, sólo necesitas recuperarte. - No, yo... - No sé qué fue lo que te pasó, pero te voy a ayudar a recuperar tu vida. - Dice muy convencido, como si él pudiera hacer algo contra aquellas dos grandes empresas, es más, lo dice como si no le temiera a ese tal Moretti, cuando sepa quién soy, va a salir corriendo para alejarse lo más que pueda de la mujer que mató al prometido de Helena Moretti. Gracias por ofrecerte, pero nadie puede salvarme. Estoy condenada.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD