Gray
Estaba en la escuela quedándome dormido cuando sientí mi teléfono vibrar en el bolsillo de mi chamarra. Me tallé los ojos intentando ver leer el mensaje, hasta que finalmente pude ver que era mi mamá, pidiéndome que recogiera a mi hermanita, Grace, en el parque al que usualmente íbamos los fines de semana. Esa fue la excusa perfecta para irme de esa clase tan aburrida.
Recogí mis cosas y me dirigí a la puerta del salón silenciosamente, mientras contestaba el mensaje de mi madre
Sí claro, ahora voy
Sabía que se refería a que la recogiera una vez que terminara mi clase, pero además de que ya me quería ir, si esperaba que acabara sería de noche cuando llegara por ella.
Me levanté y me dirigí a la puerta del salón , pero en el camino me tropecé con una mochila, haciendo mucho ruido y atrayendo la atención del profesor.
-¿A dónde crees que vas?- me preguntó, se veía claramente cansado, pero no pude sentir empatía; pudo a ver cancelado la clase cuando no llegó a tiempo esta mañana, en vez de hacernos ir otra vez en la tarde.
-Necesito recoger a mi hermana de la escuela
-Bien… solo vete.- dijo después de considerarlo un poco. Agradecí su respuesta pues no tenía ganas de discutir.
Salí del salón para dirigirme a mi auto. Cuando llegué al parque ya había comenzado a oscurecer. Gracie se subió al auto, su playera estaba un poco sucia; pensé que sería por jugar con sus amigos. Al voltear a verla a la cara para preguntarle cómo le había ido, me di cuenta que tenía los ojos hinchados y rojos.
-¿Qué te pasó? ¿Estás bien?
-Sí, solo que un chico- un montón de pensamientos se comenzaron a formar en mi mente “no me voltea a ver”, “¿Un chico?” “ Lo voy a matar”
-¿Qué pasó? ¿Te lastimó?- pregunté temiendo la respuesta.
-¿Qué? No, de hecho me salvó de ser atropellada por mensa- dijo finalmente mirándome a los ojos.
-¿Cómo?- mi mente se tardó un segundo en desechar todas la teorías de por qué Grace había llorado, para imaginarse eso. Me contó con detalle lo que pasó y cuando acabó me sentí aliviado de que haya pasado eso.- ¿Ya le agradeciste y le dijiste que estás bien?
-Sí! Ya lo vio pero no me ha contestado.
-Probablemente este ocupado.
-Quiero darle algo- dijo despúes de un largo silencio, solo la volteé a ver con cara de duda, pues me perdí un poco en mis pesamientos y no supe de que hablaba- Se lo puedo dar mañana, olvidó su patineta en el parque asi que probablemente vaya por ella- lo dijo con tanto entusiasmo que no pude negarme, aunque sabía que no había muchas probabilidades de toparnos con el tan fácilmente.
-Okey. Ya pensaste en algo o…
-Un broche para el cabello.
-¿Un qué?
-¡Le va a encantar! Su cabello siempre esta cubriendo sus ojos, asi podrá ver bien- Al escuchar eso no pude evitar reirme.
-Lo dices como si lo conocieras desde hace años- dije tratando de dejar de reir. Me miró haciendo pucheros y juntó las cejas, intentado paracer enojada, pero se veía muy tierna.
-Lo siento- dije sonriendo- si necesitas algo solo dímelo.
-De hecho si te necesito. ¿Me llevas a la tienda a comprar brillos?
-Br…¿Brillos?- comencé a arrepentirme de ofrecer mi ayuda.
-Sí y pegamento, también necesitaré tu ayuda para hacerlo.
-Te llevo a comprarlos pero ayudarte…- dejé de hablar al sentir su mirada “triste” sobre mi, nunca puedo negarme si me ve así- Está bien te ayudaré- dije volteando los ojos, pero no pude evitar sonreir.
Después de parar en la tienda a comprar todo, llegamos a la casa para cenar. Al terminar Grace me jala a su cuarto para decorar el broche. Escogemos brillos de color azul, rosa y morado; después de unos minutos y de toneladas de brillos, el broche estaba completamente cubierto.
-Ahora el toqué final- dijo Gracie mientras buscaba entre la figuritas de plástico que compró. Escogió una de un fantasmita.
-¿Por qué esa?
-¿Huh? Su patineta tenia un dibujo de uno, así que supongo le gustan- dijo intentando ponerlo en su lugar.
-Te ayudo- dije al ver que no conseguía pegarlo bien.-Listo, ya está.
-¡Gracias! Espero que le guste
-Yo igual.