Christopher detuvo su avance al escuchar las palabras de Pauline. Ferdinand se había puesto en contacto con ella y al parecer eso era causante de su repentino buen humor. Después de una breve pausa, siguió su andar hacia el sanitario para poder cambiarse la ropa. Estaba esperando a que la dinámica de vestirse nuevamente ayudara a relajar su mente, era inevitable pensar en que aquel modelo tenía el número telefónico de Pauline, y era peor darle vueltas al asunto de que se había puesto en contacto con ella. Terminó y se vio en el espejo, todo el conjunto estaba pasado de moda, parecía un sujeto salido de una revista antigua. —¿Entonces él te contactó? —preguntó Chris en cuanto salió a la luz. —Sí, hace ya algún tiempo que nos comunicamos pero no ha vuelto a hacerlo. —¿Y por qué te habló

