Capítulo 5 — Aroma a chocolate.

1696 Words
31 de mayo de 2001 Rakish: Ha pasado cinco años en los que mi pequeña ha ido creciendo protegida por todos nosotros. Y no se debe al hecho de que es la hija del Alfa de nuestra manada o en mi caso, de mi mejor amigo. Es algo más que me hace no querer separarme de ella. Piper tiene un brillo especial. Es inocente, dulce y siempre sonríe haciendo que todos sin excepción lo hagamos de vuelta. A veces ni siquiera quiero separarme de ella. Quiero protegerla del mundo entero si es posible, aunque sé que Acheron quemaría el planeta si es por protegerla. Piper es preciosa para todos nosotros, un ángel en la tierra sin embargo entiendo que ella se enoje en ocasiones porque todos somos muy cuidadosos con ella. Es por eso que a veces trato de dejarla en libertad para que se sienta bien aunque no me aleje demasiado de ella sin que lo sepa. De repente sacándome de mis pensamientos una pequeña mano se envuelve alrededor de la mía tirando de esta. Bajé mi mirada hasta donde estaba mi pequeña princesa y fue inevitable no sonreír. —Kish, tienes que venir conmigo, papá me compró un cuento y quiero que lo leas para mí… vendrás ¿Verdad? Sin soltar su pequeña mano me puse de cuclillas frente a ella, cautivado por sus preciosos ojos grises que aunque era invidente ese brillo inocente seguía rodeándolos casi como si ella pudiera verme a mi. Daría mi vida entera para hacer sonreír a esa niña y todos en la manada lo saben. Incluso mi mejor amigo quien siempre refunfuña por nuestra cercanía. He escuchado a Verónica intercediendo por mí para que él me deje en paz diciéndole que es mi instinto paternal despertado pero yo sé que no es cierto. —¿Quieres que vaya yo? Tu padre acaba de llegar pequeña, él… —No, papá extrañó mucho a mamá, le escuché decirle así que quiero que seas tú Kish. —Entonces yo seré. Me puse de pie sintiendo como Piper se aferraba a mi mano con mayor fuerza. Estar con ella de alguna manera me hace sentir más fuerte. —Kish… ¿Tú crees que yo tendré un compañero como mi papá? —me preguntó ella con timidez mientras nos deslizábamos por el pasillo. Piper tenía cinco años pero era muy inteligente. Sabía a lo que se estaba refiriendo. Ella no era como los demás pero no se trataba a su ceguera, ella es perfecta incluso cuando no lo sabe. Mi dulce niña lo es. —Tendrás un compañero mejor que tu padre, él va a hacerte muy feliz, pequeña. —¿Cómo tú? Tú siempre me haces muy feliz —apuntó ella e inevitablemente una sonrisa cubrió mis labios por completo. Mi corazón retumbó con esas palabras sintiéndome muy bien pero al ver que no respondía ella siguió hablando. —Quiero que mi compañero sea como tú Kish —agregó haciendo saltar mi corazón y provocando que mi sonrisa creciera aún más. Apreté su mano y seguimos caminando hasta su habitación. Yo mismo me aseguraría de que su compañero la hiciera feliz, nadie tenía el derecho de lastimarla. * Trece años después Actualidad: —¿Por qué demonios estoy pensando en eso? —gruñí para mí mismo. Es tan absurdo como a pesar de que el tiempo ha pasado las cosas no han cambiado en lo absoluto… salvo por algunos detalles. Detalles importantes. Merezco arder en el infierno por tan solo pensar en Piper de esa forma, por más que yo mismo lo evite. Ojalá pudiera ser de otra manera, de ser así, no tendría que apartar la mirada de Acheron cada vez que este se me queda viendo por demasiado tiempo como si supiera algo. Es mi mejor amigo ¿Cómo siquiera puedo estar cerca de su dulce e inocente hija? —¡Oye! Eso dolió —se quejó Blake. —Mantente callado, eres muy lento. Volví a ignorarlo regresando a mis divagaciones. ¡Además Piper es una adolescente inocente! Y ella siempre lo ha sido todo para mí, sin embargo, ahora lo que está despertando es… simplemente hace que quiera correr. Alejarme de ella cuando más pueda. Pero tampoco puedo hacerlo. Mi lobo se niega a ello. De hecho siempre está buscando su aroma a chocolate. El olor más adictivo que he captado en mi vida… otra cosa que me preocupa. He intentado no acercarme demasiado a Pi pero ¿Cómo hacerlo sin romperle el corazón o rompérmelo a mi en el proceso? Aprieto mis puños fuerza molesto, ni siquiera me concentro demasiado en el chico al que estoy entrenando. No es que él fuera una gran distracción. Sus golpes son predecibles. Ni siquiera sé porqué Acheron quiere que pierda mi tiempo en él. —Basta ya, Blake, te dije que tenías que estar listo a las siete para ir a la escuela… No presté más atención a la voz de mi mejor amigo cuando el tan acostumbrado aroma a chocolate fue captado tanto por mi lobo como por mí, provocando que mi corazón inevitablemente diera un vuelco de emoción y mis ojos la buscaran de inmediato encontrándola sin demora justo al lado de Acheron. Ahí estaba luciendo radiante con su cabello rubio ondulado cayendo suavemente en ondas hasta casi llegar a sus caderas. Jodidamente perfecta. Puntuó mi lobo Jaden y tuve que estar de acuerdo con él. Incluso con el feo uniforme escolar de la escuela se veía como una diosa olímpica. —Papá, no te preocupes, esperaré a Blake para que nos vayamos juntos a la escuela —le dijo ella a Acheron haciendo que este frunciera el ceño y yo lo imité de inmediato. Acheron siempre llevaba a los chicos a la escuela a menos que hubiera sucedido algo en la manada y dado a que él mismo había decidido quedarse a cuidarla ya que Verónica había ido a España con los demás a ver a sus padres y Piper no había querido ir, me parecía demasiado raro que no pudiera llevarla. —No, no irán con ningún chico sola —gruñó Acheron inmediatamente. —Yo los llevaré Alfa —afirmé haciendo que Acheron volteara a verme. Era yo el que siempre iba a buscarlos a la salida así que de regreso no habría problema alguno. Acheron asintió enseguida. —Debo ir a buscar a Verónica y a los chicos, adelantaron el vuelo. Cuida a mi niña —me dijo antes de besar la cabeza de Piper—. Piper, quisiera llevarte yo mismo, hoy es un día muy especial para ti princesa… —Papá, estaré bien. Puedes llevarme mañana con mamá, así lo recordaré mejor. —Así será. Acheron sonrió derretido con Piper y dejó un beso en su frente antes de retirarse al interior de la casa. Ella se giró en mi dirección como si supiera específicamente donde estaba yo, me pareció que se ponía nerviosa cuando Blake se detenía a su lado. —Si no puedes llevarnos, Blake puede… Antes de que pudiera terminar de decirlo no pude evitar gruñir molesto. —Yo los llevaré Piper. ¿Cuándo ha sido una molestia para mí llevarlos? Ella asintió quedándose callada. —Tienes razón. —Me daré una ducha muy rápida, no los haré esperar demasiado. Blake se fue muy rápido pero ni siquiera lo miré. Mis ojos estaban fijos en ella. —Estás muy emocionada hoy —señalé sin embargo un gruñido escapó de mis labios sin poder evitarlo. No podía dejar de pensar que estaba nerviosa por Blake y eso solo me pone de un humor de perros, eso y el hecho de que últimamente me ha estado evitando. Tomé la camisa que había dejado sobre una roca grande detrás de mí para colocármela otra vez. —Todos ya van a regresar. Los extrañé mucho —señaló ella sonriendo con dulzura. Si ella supiera lo que una de sus sonrisas provoca en mí… Maldita sea, compórtate. —¿Por qué no fuiste con ellos? —le pregunté y vi como se ponía más tensa. Antes de que me respondiera ya sabía la respuesta. A Piper no le gustaba demasiado conocer sitios nuevos, se sentía perdida. —Olvídalo, mejor responde. ¿Por qué estuviste evitándome? —¿Yo estaba evitándote? Pensé que era al revés. Ella intentó caminar para apartarse de mí pero yo fui más rápido y la detuve sosteniendo su muñeca pero tan pronto como la toqué supe que había sido un terrible error. Cada parte de mi cuerpo se sacudió al tocarla, por lo que la solté de inmediato. —¿A qué te refieres pequeña? —Quizás a que no fuiste ni una vez a visitarme durante más de una semana a mi habitación. No había visto que se había sonrojado y que ahora parecía molesta. Nunca la había visto de este modo y yo… volví a maldecirme a mí mismo por los pensamientos que estaban comenzando a surgir. —¿Crees que no fui a verte? Acheron me dejó demasiado trabajo y cuando acababa iba a tu habitación pero siempre estabas durmiendo Piper. No iba a despertarte. Blake llegó de repente cortando cualquier cosa que ella pudiera decir y me molestó más que sus ojos brillaran al verla otra vez. —Entonces ¿Nos vamos? —le preguntó a ella y mi sangre comenzó a hervir. Jaden se enfureció a un nivel ilógico y tuve que tratar de controlarme. —Síganme. Vi de reojo a ambos detrás de mi captando el momento exacto en el que Blake trató de ayudarla y Piper se tensó. Mi pequeña odiaba que hicieran eso. Ella conoce cada rincón de la casa gracias a que desde siempre todos dejamos las cosas tal y como ella las recuerda para hacerla más independiente a pesar de que todos queramos protegerla. —Manos al frente, ella puede hacerlo sola —gruñí para Blake y el imbécil frunció el ceño pero obedeció. Fue ahí cuando vi a Piper caminar más relajada haciéndome sentir a mi mucho mejor. Aunque quería hablar con ella. Pero supongo que hoy debe centrarse en ir a la escuela. Después de todo es su primer día.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD