Las palabras de aquella chica debían de ser mentira, no puede haber quedado embarazada en una noche, llevábamos meses esperando a que Melián quedara en embarazo y ahora ella viene a decirme que lo logró en una sola noche. No puedo creer en las palabras de una mujer que conozco de una sola noche, no puedo confiar en que sus palabras sean ciertas, incluso aunque le haya visto llorar, no sé qué tipo de mujer es. Quizá solamente es una oportunista que no me topó por casualidad, quizá ya me conocía y todo esto fue una trampa para quedarse con parte de mi fortuna. Debería de haberme dado cuenta que desde que la encontré en la cafetería por primera vez todo sucedió demasiado extraño. No quiero pensar en aquella mujer, quiero centrarme en Melián, en nuestro embarazo que tanto habíamos querido,

