Ella: Torpeza congénita.

1545 Words

Erick lucia perfecto como de costumbre, su aspecto le hacía parecer el protagonista de un comercial de perfumes caros: Iba vestido con una camisa de cuello redondo y una chaqueta casual acompañada de un pantalón ajustado que marcaba sus piernas musculosas y sus glúteos perfectos. Y aunque nunca fue mi intención hacerle sentir mal o dañar su ánimo, ahí me encontraba yo, hiriendo los sentimientos del hombre que estaba haciendo de todo para tratarme como a una reina y yo sin ser capaz de refrenar mi lengua. Mi torpeza en el trato con los hombres definitivamente debía ser algo congénito. Después de decir aquello yo hubiese querido tragarme de nuevo mis palabras y que nunca hubiesen sido pronunciadas, pero ya era demasiado tarde: Erick me veía con cara de no entender nada. Después de mi beso

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD