Katherine Había tantos clichés en el cine que más de una vez me hicieron poner los ojos en blanco. Ahora estaba recreando el mayor de todos: sentada en la bañera prácticamente congelándome y escuchando solo las gotas de la llave cayendo. No pensé en cómo me veía, solo volví a recordar a Devora besando a esa rusa. Recordé cómo me besaba a mí, los segundos antes cuando su mirada se enfocaba en mis labios y luego iba directo por el premio. Ahora toda esa atención y suavidad estaba en otra chica, una chica increíblemente mejor que yo y con quien no me atrevería a competir. Acomodé mi frente entre mis rodillas y lloré en silencio. Detestaba admitir que mi vida era mucho menos agradable desde que saq

