POV : JAMES.
(El Hermanastro despiadado)
*
*
*
— Hey, ¿James? ¡James! —Exclamó Archie buscando mi atención.
— Lo siento. —Me disculpe forzandome a salir del letargo —¿Decías algo? —Pregunté distraído.
Archie que era el vicepresidente de la empresa pero también teníamos años siendo amigos, justo ahora me mira incrédulo.
— Si, decía que deberíamos buscarnos dos putas antes de que regreses a tu ciudad natal. — Se rió ante su petición descabellada qué en otro momento me hubiera hecho gracia pero desde que papá me pidió regresar no hacía más que pensar en el tema. La verdad es que no sabía si era capaz de volver a ver a Liz.
— No seas tonto, sabes que eso no pasará.
—¿Lo de las putas? O ¿lo de regresar? —Lo miré con cara de ostia por su pregunta.
—¿Es en serio, Archie?
— ¡Joder! Que aburrido eres. — Se quejó mientras me pasaba un par de documentos. — ¿Sigues así por eso tan secreto que te sucedió hace años y no has querido contarme?
A mi, a tu amigo fiel.
—Estoy bien. —Aseguré sin más mientras firmaba cada hoja. Su pregunta me hizo sentir expuesto. Y por lo visto, se me notaba lo jodidamente atormentado qué me tenía ese tema, sin mencionar lo exhausto que me dejaba el trabajo ahora que tenia días sin poderme concentrar en diseñar.
Traté de ignorarlo y retomé el trabajo que dejé pendiente hace unos minutos en el ordenador. Enfoque mi vista en la pantalla viendo el mismo punto, pero ni siquiera el envidiable diseño arquitectónico qué tenía frente a mi lograba desenredar mi cabeza.
"Maldición"
— Si, claro, se nota. — Alegó Archie con sorna. —Tu concentración es tan contagiosa que mira como me tienes.
— No estoy para tu sarcasmo Archie. —Advertí dejando de un lado el teclado, resignado a no poder continuar.
— Perfecto, yo dejaré el sarcasmo si tu dejas el misterio. — Lo miré pero me mantuve en silencio. La vergüenza me superaba. — ¡Joder James! ¿Que te pudo haber pasado para que te pongas asi por regresar con tu familia? ¿Es tan malo regresar con ellos?
— No, no es eso.... Es solo que hace años hice algo despreciable, algo que no está bien visto y si ellos se enteran me odiaran.
— ¡Ni que hayas hecho algo tan feo y prohibido ante la sociedad, James, por Dios! — Se burló — Algo como que se yo... Follarte a tu media hermana. —Soltó una carcajada estrepitosa y me quedé congelado durante unos segundos por lo que dijo, tenía que hacer algo para silenciarlo y debía hacerlo ahora.
Para cuando reaccioné era tarde.
"Muy tarde"
— ¿Qué? No... ¡Estas demente! Liz es mi hermana. — Le exigí con reproche para que hiciera silencio. — Lo que dices es una aberración, Archie. Además, baja la voz porque Grace podría escucharte. — Lo que menos quería ahora era a mi secretaria escuchando lo que no debía. Y a juzgar por la expresión estupefacta qué tenía Archie en el rostro, supe que la culpabilidad brillaba como letrero de las vegas en mi rostro.
— ¿Te follaste a tu media hermana? ¡Eres un malnacido!
— ¿¡Qué!? ¡¡NO!! — Aclaré ofendido esperando a que me creyera.
"qué doble moral" —Nunca podría hacer algo así, ya te dije que Liz es mi hermana. — Confesé en voz baja abochornado.
—Tienes miedo de volverlo hacer ¿Verdad? — Me apuntó acusadoramente. — Eso es lo que te preocupa...Aunque intente negarme, no pude. Tenerla de nuevo en una cama ha sido mi mayor fantasía.
— Si, no se si pueda resistirme. — Archie abrió los ojos con horror, viéndome como si fuera un pervertido.
— ¿Joder, quien eres en realidad y que hiciste con mi amigo? — Preguntó manteniendo cierta distancia, yo por el contrario lo mire de forma represiva.
— Si Archie, he sido un pervertido toda mi vida, un depredador s****l. — Respondí con sarcasmo.
— No puedo creer que te hayas follado a Liz... Tú, el señor correcto y adicto a la perfección, el que siempre mantiene las emociones bajo orden y es incapaz de romper las reglas.
Es que mirate... Eres un modelo a seguir, incluso aprendiste a beber y conociste a las chicas cariñosas por mi mala influencia...
— Ok, entendí el punto. — Le interrumpí levantándome para servirme un trago. — Y para que lo sepas — No soy tan cuadrado como tu lo haces parecer.
— Eres de los que bajas la tapa del inodoro, James. — Señaló como agurmento.
— Vivo con una mujer, Archie, es lo menos que puedo hacer — Replique recordandole mi compromiso con mi novia Brooke.
Después de pasar un año y medio conviviendo como pareja me decidí a formalizar el compromiso apenas hace un mes, quería llevarla y presentarla a mis padres esta navidad pero con esta decisión inesperada de papá no me siento preparado mentalmente para lidiar con este asunto también. Lo mejor será ir solo para tantear el terreno.
— Uy si... Brooke... Pobre mujer, si se llegara a enterar. — Añadió seguido por una pausa silenciosa. — Estas metido en un gran problema viejo, no quisiera ser tú justo ahora. — Comentó Archie mientras reía sin enfuerzo alguno por ocultar que realmente estaba jodido.
Me limite a suspirar y mirar hacia el cielo pidiendo un poco de paciencia.
— Recuerdame Archie... ¿Por que diablos te sigo soportando? — Porque soy tu único amigo. — Aseguró con un amplia sonrisa mientra recibia un trago de mi parte.
Resolle sin poder refutar. El muy idiota era como un hermano para mi.
— Así que siempre has estado enamorado de tu media hermana. La vida si que sorprende — Apuntó retomando el tema que por años me ha tenido abatido. Lo que amerito una buena bocanada de aire que me ayudase a dar una respuesta.
— No se que me pasó, o en que diablos estaba pensando. — Admito mientras bebo un trago largo de whisky.
— Pasó lo que tenia que pasar — Sentenció Archie. — Lizzie es una mujer inteligente, bonita y sexy. Aunque parezca insólito de ti era cuestión de tiempo para que resbalaras hermano. — Negué con la cabeza de inmediato. No podía sentirme orgulloso de algo asi.
Gran parte de lo que me carcomia por dentro era culpa y vergüenza. Por otro lado me moría de ganas de volver a verla.
— Han pasado siete malditos años, de seguro Liz no recuerda ni lo que pasó esa noche, he sabido que ella tuvo otros novios. — Admiti con enojo y lleno de celos.
"Ahora si me siento como un enfermo"
— ¡Por Dios! ¿Esto es real? Eres mi puto ídolo.
— ¿Estas consciente de que estamos hablando de mi hermanita? — Dije mientras veía la sonrisa del muy cabron, no podía olvidarme de la relación filial.
— Corrección: Es tu media hermana, no existe ningún vínculo de sangre que los una.
Además ya no es una niñita es toda una mujer...
— Claro que no lo es — Digo y nunca me había sentido tan ofuscado.
Porque sabía que tener a Liz no era imposible para mi.
¿Para mi? ¿Que diablos estas pensando James?
"Pero es la verdad, quiero a Lizzie para mi".
— Bueno, ya se te pasará hermano. — Recalcó Archie, volviendo a la realidad y suponiendo que todo fue un desliz de mi pasado.
Pero yo negué nuevamente con la cabeza, llevaba años tratando de convencerme de lo mismo, pero aún enloquecia de solo recordar sus besos.
— Si, solo fue un desliz. Sigamos trabajando. — Aseguré ignorando el placer descarado que mi hermana me hace sentir y es que recordar lo que sucedió aquella noche no solo me generaba satisfacción sino que lo gozaba plenamente.
*
*
*
[Una semana después...]
— ¿A donde lo llevo señor Marshall? — Me pregunta el chófer qué mi padre envió por mi al aeropuerto.
— Llevame al Eco plaza, por favor. — Lo veo un tanto nervioso y supuse que no sabía la dirección.
— Lo siento señor Marshall, hoy es mi primer día de trabajo.
— Avenida lexington, entre la calle cincuenta y siete y cincuenta y ocho.
— Si, señor de inmediato — Responde ahora un poco más tranquilo.
Hoy es el gran día de la presentación del nuevo Ceo en la compañía de mi padre, hace unas semanas recibí una llamada desesperada de papá, advirtiendo que las chicas en un arrebato irracional no hicieron una buena administración y va rumbo a la quiebra.
Techint Ingeniery es uno de los centros más grandes y lujosos de la ciudad, toda una institución de alto potencial que ocupa una manzana completa. Ahora que lo pienso no entiendo porque no se han expandido mucho más... Quizás este sea mi primer propósito al encargarme de la dirección.
"Si, tendré que atender ese asunto" pero eso va a tardar demasiado y yo quiero irme lo rápido posible para no tener que toparme a Liz...
—¡Dios mio! — Exclamé al aire sabiendo que entraría en terreno peligroso.
No se porque acepté venir aquí, tengo millones de citas que no atenderé para reparar este error y también creo que mi hermanita no estará de acuerdo con papá, por lo orgullosa y caprichosa que es, va a odiarme cuando se entere que yo seré su nuevo jefe.
Finalmente decido dejar de pensar en la niña caprichosa y empiezo a contemplar por la ventanilla los majestuosos edificios de la zona. Todo se encuentra tal cual como lo recordaba, sin querer mi mente se pierde en una nebulosa y cuando ha pasado cerca de una hora observo que los edificios de hace rato han pasado a ser edificaciones bastante lugrubes.
"Si no estamos en un barrio bajo nos falta muy poco"
Respiro hondo dando por sentado que el chófer se ha perdido.
— Disculpa. — Carraspeo exageradamente. — ¿Podrías decirme a donde piensas llevarme? — De repente el hombre detiene el auto.
— Creo que nos hemos perdido señor. — Me confiesa apenado y yo suspiro agobiado.
— ¿Si? ¿Y exactamente cuando te diste cuenta de eso?
— Hace veinte minutos, señor. — Me cubri el rostro con una mano.
"Esto no puede estar pasando"
Voy a perderme el inicio de la ceremonia, que impresión se llevarán los trabajadores sobre mi.
¡Joder!
Baje del auto enardecido y voy directo al lugar de conductor. El chico apenado se baja para darme su lugar y solo se queda de pie en medio de la calle.
Cuando estoy por irme lo miro de frente.
— ¿Te vienes o te quedas? — Le espetó y sin dudarlo sube al asiento de un lado. Es allí donde aceleró y me incorporó de nuevo al tráfico a todo gas.
*
*
*
Para cuando logré llegar al Ecoplaza la ceremonia ya había iniciado hace mucho y no lograba ubicar a nadie conocido, solo veía a papá que en este momento se encontraba dando un discurso magistral.
En ese instante sus ojos me enfocaron y la tranquilidad se vio reflejada en su rostro.
— Damas y caballeros, sin más que agregar ahora quiero presentarles el nuevo CEO de Techint Ingeniery — Me señaló frente a todos. — Mi hijo mayor James Marshall... Sube aquí hijo. Quiero que conozcas a tu nueva familia. — Dice con emoción y los aplausos no se hicieron esperar.
Me muevo entre las personas para subir al estrado con una expresión estoica aparentando una apacible calma y serenidad que no poseo pero debo mantener pues este juego para mi acaba de iniciar...