A la mañana siguiente Eván despertó sin saber la hora exacta, observó desde la cama en la que dormía. Jacob abrazaba al rubio, recordaba absolutamente todo lo que había ocurrido. Y aunque la había pasado muy bien teniendo relaciones con Cédric, se sentía extraño por el simple hecho de haber compartido un ser con el que tenía una fuerte atracción.
—Que bueno que ya despertaste bella durmiente —le hablo Mikael.
—¿Cómo pasaste la noche? —preguntó el pelinegro Mikael.
—Fue la mejor noche de mi vida —respondió, y era de esperarse. Habían disfrutado de una buena noche, una que seguramente recordarían toda la vida. Pues la primera vez con tantos hombres hermosos nunca se olvidaba.
Era la primera vez que Eván participaba en un cuarteto, o que le permitía a su pareja tener algo más con otra persona. Aunque era de esperarse, Jacob era el demonio de la lujuria, y aquello seguramente podía volver a repetirse, pero por alguna razón Eván sentía seguridad compartiendo a Jacob, por lo menos con Cédric y Mikael.
—Debo admitir que Jacob, es excelente en la cama —le mencionó Mikael a Eván.
—Lo sé, él es el demonio de la lujuria. —sonrió.
—Espera, ¿Me estás diciendo que tuve relaciones con uno de los principes del infierno? —Mikael estaba muy sorprendido. No todos los días podías tener relaciones sexuales con el demonio más fogoso del infierno.
—Por cierto, creo nunca nos presentamos. Mi nombre es Mikael Abrahams, soy modelo profesional, y tengo 25 años. —menciono el modelo para dar paso a su demonio a hablar.
—Mi nombre humano es Cédric Griffin, mi nombre real es; Bathin, duque de la segunda orden infernal. Mi edad humana es 30 años, mientras que mi edad real, es un misterio hasta para mí.
—Yo soy Eván Harvey, soy barista y tengo 21 años, actualmente me encuentro estudiando medicina en el Colegio Imperial de Londres, las clases ya están próximas a comenzar.
Prontamente Jacob despertó y quito sus lagañas con sus dedos, notando luego que todos se presentaban.
—Yo soy Asmodeo, príncipe infernal y pecado capital de la lujuria, mi nombre humano es Jacob Hoffmann, mi edad humana es 21 años, y al igual que Bathin, tampoco se mi edad real. —mencionó Jacob mientras tocaba su cabeza, producto de la jaqueca que tenía luego de haber bebido muchos mojitos el día anterior.
Mikael Abrahams sonrió, él preparaba una deliciosa cena, y “Cedric Griffin” leía las noticias mientras bebía un poco de café con leche. Dentro de unos minutos todos tendrían que ir a sus respectivos trabajos, y aunque todos deseaban conocerse un poco más, el tiempo solo les daría para solo conversar un poco.
Eván fue a darse una ducha y Asmodeo le siguió, ayer no había probado la carne de su amado, y deseaba probarla antes de ir a su trabajo en el restaurante “Delight” Jacob se posicionó en la espalda de Eván, y daba besos en su cuello mientras le abrazaba, acto seguido susurro en su oído; —¿No estás molesto conmigo, verdad? —Eván no entendía el por qué de esa pregunta, pero se dedicó a responder.
—No, Jacob la pasé muy bien anoche —respondió, para girar y dar un beso en los labios de Asmodeo e igualmente abrazarlo. Luego de terminar la ducha ambos se prepararon, desayunaron, cepillaron sus dientes y se vistieron tomando ropa prestada de Mikael y Cédric.
Tenían suerte ya que al parecer Cédric Griffin, tenía el poder de teletransportar a quienes el deseara al lugar de su preferencia, y como buen favor, los llevo a todos a donde deseaban ir. Jacob debía ir a su trabajo en “Delight” en Clerkenwell y Eván a “Book’s and Coffee” en Bloomsbury. Por otra parte, Mikael debía ir a una sesión de fotos en Russell Square y Cédric debía volver a su trabajo como policía de Londres.
Eván ingreso a su lugar de trabajo, y tendría como misión traducir algunos hechizos de su libro de magia negra. Habían pasado varios días sin haber realizado siquiera el primer hechizo.
Tomo aquella llave de apariencia muy valiosa e introdujo está en el cantado plateado, para así liberar las cadenas que resguardaban las escrituras del valioso libro. Las hojas del mismo se veían algo descuidadas quizá por quién sabe el tiempo de existencia el libro, no obstante las letras eran legibles.
En su hora de descanso, tomo su teléfono y empezó a traducir los primeros escritos y hechizos con nombres llamativos, que parecían impresionantes, podían ser de mucha utilidad, ahora deseaba aprender mucho más de la magia negra y sacarle todo el jugo posible a su libro.
Contenido del libro de magia
“Hechizo: Acto mágico que desea crear efectos en otros, ya sean maléficos o benevolentes, en este libro, aprenderás a utilizar hechizos maléficos denominados; maldiciones.
Conjuro: Es el acto mágico que pretende invocar una fuerza demoníaca o sobrenatural, para su intervención en dicho momento.
Piromancia: Magia elemental ofensiva, que por defecto tendrá cada libro infernal dependiendo de que tipo de demonio posea el brujo de magia negra.
Pociones: Se podrán crear diferentes pociones con efectos beneficiosos para el portador y su demonio, mientras que para otro ser esta tendrá efectos malignos de su creador así desearlo, que variarán dependiendo de la complejidad de dicha poción. Los materiales que requerirán dicha poción deberán variar entre lo maléfico y lo blanquecino si se desea crear una poción con doble efecto (beneficioso y malicioso) pero, no tendrá el mismo poder, que una poción especialmente creada para el maleficio.
Ritual: Acto mágico que requiere de numerosas circunstancias, círculos mágicos, ingredientes, fechas del calendario e incluso horarios definidos y hasta fase lunar (de poseerla). El ritual es una combinación entre el hechizo y el conjuro pero más poderoso. De no realizarse correctamente puede resultar catastrófico para el usuario que realiza dicho ritual.”
Eván continuaba traduciendo su libro, cuando Logan se acercó a él con una taza de café y macarrones, aparentemente deseaba hablar con él. Se sentía afectado por el asesinato de Emily, y deseaba desahogar sus penas con Eván, sentía que era lo correcto ya que ella por alguna razón había corrido detrás del rubio y Jacob Hoffmann. Logan lloraba a chorros, no entendía como Emily, la chica más benevolente de todo Book's and Coffee había terminado así.
Logan en su desahogo confesó a Harvey sobre sus sentimientos hacia la chica, y su pesar debido al arrebato de su vida.
—Ella tenía un futuro prometedor, Eván —decía logan entre lagrimas
«Si realmente supieras lo perra que era ella» pensó Eván Harvey, mientras daba un sorbo de su café. Y aparentaba importarle las palabras que brotaban desde lo más profundo del corazón de Logan Baker.
—Tienes razón, tenia un futuro muy prometedor —respondió Eván.
—Mañana será su velorio, nos gustaría que fueras, Eván —el rubio abrió sus ojos de par en par, sorprendido de que Logan Baker le pidiera tal cosa. Él no tenía ganas de despedirla, ya su alma se encontraba calcinándose en el infierno, además parecía que Logan olvidaba que ella había tratado de asesinarlo, y parecía que nadie comprendía esa situación. Parecía que todos pretendían recordar la faceta de chica buena que Emily aparentaba tener.
Eván tomo otro sorbo de su café, y se digno a responder a Logan Baner.
—¿Sabes algo? Todos la extrañan, pero parece que olvidan que ella trató de envenenarnos a Jacob y a mi. Siéndote sincero no, no la extraño. Y espero que se esté pudriendo en el infierno, y que su alma arda allí por toda la eternidad —dijo sonriendo para levantarse de su asiento.
—Y en cuanto a si iré a su velorio, no tienes idea de lo feliz que estaría de verla en su ataúd. Pero no soy tan cínico como para ir a burlarme de ella, obtuvo lo que merecía — mencionó levantándose del asiento mientras Logan lloraba a cataratas. Algunos estaban molestos con su reacción, otros le daban la razón, sin embargo sus palabras no podían consolar a todos. Eván continuo con su jornada laboral normalmente mientras Logan Baker solo deseaba asesinar a Eván por las cosas que había dicho.